Los niños con deshidratación debido a gastroenteritis necesitan ser rehidratados y esta revisión no mostró diferencias importantes entre la administración de líquidos por vía oral o intravenosa

La deshidratación se produce cuando se reduce el contenido de agua del cuerpo causando sequedad de la piel, dolores de cabeza, ojos hundidos, mareos, confusión y a veces la muerte. Los niños con deshidratación debido a la gastroenteritis necesitan rehidratarse ya sea con líquidos administrados por la boca o un tubo a través de la nariz, o por vía intravenosa. La revisión de 17 ensayos (algunos financiados por compañías farmacéuticas) encontró que los ensayos no fueron de calidad alta; sin embargo, la evidencia indicó que no hay diferencias clínicamente importantes entre la administración de líquidos por vía oral o intravenosa. Por cada 25 niños tratados con líquidos administrados por vía oral, en un niño se fracasaría y requeriría rehidratación intravenosa. Además, los resultados de las soluciones de baja osmolaridad, el tratamiento actualmente recomendado por la Organización Mundial de la Salud, mostraron una menor tasa de fracaso en la rehidratación oral, que no fue significativamente diferente de la de la rehidratación intravenosa. La rehidratación oral debe ser la primera línea de tratamiento en los niños con deshidratación leve a moderada, utilizándose el tratamiento intravenoso si la vía oral falla. La evidencia mostró que puede haber un mayor riesgo de íleo paralítico con la rehidratación oral, mientras que el tratamiento intravenoso conlleva el riesgo de flebitis (es decir, inflamación de las venas).

Conclusiones de los autores: 

Aunque no hay diferencias clínicamente importantes entre el TRO y el TIV, el grupo de TRO tuvo un mayor riesgo de íleo paralítico, y el grupo de TIV estuvo expuesto a los riesgos del tratamiento intravenoso. Por cada 25 niños (IC del 95%: 14 a 100) tratados con TRO, en uno se fracasaría y requeriría TIV.

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Antecedentes: 

La deshidratación asociada a la gastroenteritis es una complicación grave. La rehidratación oral es un tratamiento eficaz y barato, pero algunos médicos prefieren los métodos intravenosos.

Objetivos: 

Comparar el tratamiento oral con el intravenoso para tratar la deshidratación debido a gastroenteritis aguda en niños.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Enfermedades Infecciosas (Cochrane Infectious Diseases Group) (marzo de 2006), CENTRAL (la Cochrane Library 2006, Número 1), MEDLINE (1966 a marzo de 2006), EMBASE (1974 a marzo de 2006), LILACS (1982 a marzo de 2006) y en las listas de referencias. También se estableció contacto con investigadores, compañías farmacéuticas y organizaciones relevantes.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados y cuasialeatorizados que compararon el tratamiento de rehidratación intravenosa (TIV) con el tratamiento de rehidratación oral (TRO) en niños de hasta 18 años de edad con gastroenteritis aguda.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores, de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron la calidad mediante la puntuación de Jadad. Los datos dicotómicos se expresaron como diferencia de riesgos (DR) y número necesario a tratar (NNT), y los datos continuos como diferencia de medias (DM). Se utilizó la metaregresión para los análisis de subgrupos.

Resultados principales: 

Se incluyeron 17 ensayos (1811 participantes), de calidad baja a moderada. Hubo más fracasos del tratamiento con el TRO (DR 4%; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1 a 7, modelo de efectos aleatorios; 1811 participantes, 18 ensayos; NNT = 25). Ocurrieron seis muertes en el grupo de TIV y dos en los grupos de TRO (cuatro ensayos). No hubo diferencias significativas en el aumento de peso (369 participantes, seis ensayos), la hiponatremia (248 participantes, dos ensayos) o la hipernatremia (1062 participantes, diez ensayos), la duración de la diarrea (960 participantes, ocho ensayos), o la ingesta total de líquidos a las seis horas (985 participantes, ocho ensayos) y a las 24 horas (835 participantes, siete ensayos). Se informaron estancias hospitalarias más cortas en el grupo de TRO (DMP -1,20 días; IC del 95%: -2,38 a -0,02 días; 526 participantes, seis ensayos). La flebitis se produjo con mayor frecuencia en el grupo de TIV (NNT 50; IC del 95%: 25 a 100) y el íleo paralítico con mayor frecuencia en el grupo de TRO (NNT 33; IC del 95%: 20 a 100, modelo de efectos fijos), pero no hubo diferencias significativas entre el TRO que utilizó las soluciones de baja osmolaridad recomendadas por la Organización Mundial de la Salud y el TIV (729 participantes, seis ensayos).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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