Tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio para la prevención del parto prematuro después de una amenaza de trabajo de parto prematuro

No se ha demostrado que los bloqueadores de los canales de calcio reduzcan el parto prematuro ni mejoren los resultados fetales y neonatales cuando se les administran a las pacientes después de haber cesado las contracciones del trabajo de parto prematuro.

Los neonatos prematuros (antes de las 37 semanas de gestación) pueden no sobrevivir o pueden presentar problemas graves a largo plazo si sobreviven. Las pacientes en las que se detiene el trabajo de parto prematuro con tratamiento tocolítico (medicación para reducir las contracciones uterinas) continúan en riesgo de parto prematuro. Después de administrar el tratamiento tocolítico inicial para detener el trabajo de parto prematuro, se puede administrar un tratamiento tocolítico de mantenimiento para tratar de prevenir las contracciones tempranas adicionales y el parto prematuro. Los bloqueadores de los canales de calcio son uno de los tipos de tratamiento tocolítico utilizado en un intento por prevenir el inicio de contracciones prematuras adicionales.

En esta revisión se identificaron seis ensayos controlados aleatorios con 794 mujeres y sus fetos. En general los ensayos tuvieron un riesgo moderado de sesgo. Los ensayos no mostraron diferencias entre el tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio y placebo o ningún tratamiento para la prevención del parto prematuro o la mortalidad perinatal (muerte fetal o neonatal). Ninguno de los ensayos incluyó algún seguimiento de los neonatos para evaluar el desarrollo a más largo plazo. El tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio (con un fármaco denominado nifedipina) tuvo mayores probabilidades de prolongar el embarazo que placebo o ningún tratamiento; sin embargo, los neonatos de estas madres tuvieron mayores probabilidades de tener una estancia hospitalaria más prolongada. Según los estudios actuales, no se encontraron pruebas convincentes de que el tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio prevenga el parto prematuro en las pacientes después de una amenaza de trabajo de parto prematuro ni que mejoren los resultados fetales y neonatales.

Conclusiones de los autores: 

Según las pruebas actuales disponibles, el tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio después de una amenaza de trabajo de parto prematuro no previene el parto prematuro ni mejora los resultados maternos o infantiles.

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Antecedentes: 

El tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio es uno de los tipos de tratamiento tocolítico que se puede utilizar después de un episodio de amenaza de trabajo de parto prematuro (y habitualmente una dosis inicial de tratamiento tocolítico) en un intento por prevenir el inicio de contracciones prematuras adicionales.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de los bloqueadores de los canales de calcio como tratamiento de mantenimiento para la prevención del parto prematuro después de una amenaza de trabajo de parto prematuro.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (31 de mayo de 2013) y en las listas de referencias de estudios recuperados.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios de los bloqueadores de los canales de calcio como tratamiento de mantenimiento para la prevención del parto prematuro después de una amenaza de trabajo de parto prematuro, en comparación con placebo o ningún tratamiento.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores de forma independiente evaluaron la elegibilidad de los estudios, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de los estudios incluidos.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos con 794 pacientes y sus fetos y todos evaluaron la nifedipina como tratamiento de mantenimiento con bloqueadores de los canales de calcio. En general, los seis ensayos se consideraron con riesgo moderado de sesgo. Cuando el tratamiento de mantenimiento con nifedipina se comparó con placebo o ningún tratamiento no se observaron diferencias en la incidencia de parto prematuro (cociente de riesgos [CR] 0,97; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,87 a 1,09; cinco ensayos, 681 pacientes), parto en el transcurso de las 48 horas del tratamiento (CR 0,46; IC del 95%: 0,07 a 3,00; dos ensayos, 128 pacientes) ni mortalidad neonatal (CR promedio 0,75; IC del 95%: 0,05 a 11,76; dos ensayos, 133 neonatos). No se informó la mortinatalidad en el único ensayo que proporcionó datos de este resultado. Ningún ensayo informó el seguimiento a más largo plazo de los neonatos.

Las pacientes que recibieron tratamiento de mantenimiento con nifedipina tuvieron probabilidades significativamente mayores de presentar un embarazo prolongado (diferencia de medias [DM] 5,35 días; IC del 95%: 0,49 a 10,21; cuatro ensayos, 275 pacientes); sin embargo, no se observaron diferencias entre los grupos en el parto antes de las 34 semanas de gestación, el parto antes de las 28 semanas de gestación, el parto en el transcurso de los siete días de tratamiento ni la edad gestacional al nacer. No se observaron diferencias significativas entre los grupos nifedipina y control en cuanto a las morbilidades neonatales secundarias informadas. De manera similar, no se observaron diferencias significativas en los resultados relacionados con el uso de los servicios de atención sanitaria, excepto en un ensayo en el que los neonatos de madres que recibieron nifedipina tuvieron probabilidades significativamente mayores de tener una estancia hospitalaria más prolongada en comparación con los neonatos de madres que recibieron placebo (DM 14,00 días; IC del 95%: 4,21 a 23,79; 60 neonatos).

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