Optimización perioperatoria del volumen de líquidos después de una fractura proximal de fémur

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Las técnicas, para detectar el momento en que los pacientes que se someten a una cirugía por fractura de cadera necesitan más líquidos, pueden reducir la estancia hospitalaria, pero es necesario realizar más investigaciones.

La fractura de cadera es frecuente y el resultado puede ser malo. Muchos pacientes necesitan más líquido, pero los médicos tienen dificultades para determinar la cantidad necesaria. Los protocolos (orientación formal) o las técnicas de monitorización avanzadas (como la monitorización de la presión venosa central) pueden ayudar a guiar el tratamiento con líquidos. Esta revisión de los ensayos no encontró ninguna prueba sobre el valor de los protocolos. Algunos ensayos pequeños sugieren que las técnicas de monitorización avanzadas acortan la duración de la atención hospitalaria y tienen pocos efectos adversos, sin embargo, se necesitan realizar más investigaciones.

Conclusiones de los autores: 

Los métodos invasivos para la optimización del volumen de líquidos durante la cirugía pueden acortar la estancia hospitalaria, pero los efectos sobre otros resultados importantes a largo plazo que se centran en el paciente son inciertos. No pueden excluirse los efectos adversos sobre la mortalidad. No se han evaluado otras técnicas para la optimización del volumen de líquidos. Es decepcionante la falta de estudios aleatorios de calidad adecuada que aborden esta importante cuestión. Se necesita investigación adicional.

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Antecedentes: 

La fractura proximal de fémur (FPF) o la "fractura de cadera" es una lesión frecuente y son comunes los resultados adversos. Diversos factores sugieren la importancia de desarrollar técnicas para optimizar el volumen del líquido intravascular. Entre ellos se encuentran los protocolos que mejoran la eficacia de las evaluaciones de los médicos, las técnicas invasivas como el Doppler esofágico o la monitorización de la presión venosa central, o las técnicas avanzadas no invasivas como la determinación del volumen del pulso pletismográfico.

Objetivos: 

Determinar el método óptimo de la optimización del volumen de líquidos en pacientes adultos sometidos a reparación quirúrgica de la FPF. En esta revisión no se consideran las comparaciones entre tipos de líquidos, estrategias de transfusión sanguínea o intervenciones farmacológicas.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en CENTRAL (The Cochrane Library, número 4, 2003), MEDLINE (1985 hasta 2003), EMBASE (1985 hasta 2003) y en las bibliografías de los artículos obtenidos. Se hicieron búsquedas manuales en revistas relevantes y en resúmenes de congresos.

Criterios de selección: 

Estudios controlados aleatorios que comparan una intervención para la optimización del volumen de líquidos con la práctica normal o con otra intervención para la optimización del volumen de líquidos en pacientes después de la FPF sometidos a cualquier tipo de cirugía con cualquier tipo de anestesia.

Obtención y análisis de los datos: 

Un revisor realizó las búsquedas y la exclusión de artículos claramente irrelevantes. Dos revisores examinaron de forma independiente los estudios restantes y obtuvieron la calidad del estudio y los datos de los resultados. Se buscó un amplio rango de datos de resultados a corto y a largo plazo. Se excluyeron los estudios si no cumplían con los criterios de selección o si era probable que los resultados estuvieran sesgados. Debido a que se informaron datos inconsistentes, en general, no fue posible la combinación de los datos.

Resultados principales

Las búsquedas identificaron cuatro ensayos, de los que dos estudios, que asignaron al azar un total de 130 pacientes, tuvieron calidad adecuada y trataron el tema de la revisión. Los dos estudios incluyeron la monitorización hemodinámica avanzada invasiva, ya sea ecografía Doppler esofágica o monitorización de la presión venosa central, solamente durante el período intraoperatorio. En ambos, la monitorización invasiva llevó a aumentos significativos de los volúmenes de líquidos infundidos y a reducciones de la duración de la estancia hospitalaria. El odds-ratio de Peto combinado para la mortalidad hospitalaria fue 1,44 (intervalo de confianza del 95%: 0,45 a 4,62). Ningún estudio realizó el seguimiento de los pacientes luego del alta hospitalaria o evaluó los resultados funcionales. No se atribuyeron complicaciones graves directamente a las intervenciones. No hubo estudios de la optimización del volumen de líquidos guiados por protocolos o de las técnicas avanzadas no invasivas.

Conclusiones de los autores

Los métodos invasivos para la optimización del volumen de líquidos durante la cirugía pueden acortar la estancia hospitalaria, pero los efectos sobre otros resultados importantes a largo plazo que se centran en el paciente son inciertos. No pueden excluirse los efectos adversos sobre la mortalidad. No se han evaluado otras técnicas para la optimización del volumen de líquidos. Es decepcionante la falta de estudios aleatorios de calidad adecuada que aborden esta importante cuestión. Se necesita investigación adicional.

Esta revisión debería citarse como:Price JD, Sear JW, Venn RMLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Las búsquedas identificaron cuatro ensayos, de los que dos estudios, que asignaron al azar un total de 130 pacientes, tuvieron calidad adecuada y trataron el tema de la revisión. Los dos estudios incluyeron la monitorización hemodinámica avanzada invasiva, ya sea ecografía Doppler esofágica o monitorización de la presión venosa central, solamente durante el período intraoperatorio. En ambos, la monitorización invasiva llevó a aumentos significativos de los volúmenes de líquidos infundidos y a reducciones de la duración de la estancia hospitalaria. El odds-ratio de Peto combinado para la mortalidad hospitalaria fue 1,44 (intervalo de confianza del 95%: 0,45 a 4,62). Ningún estudio realizó el seguimiento de los pacientes luego del alta hospitalaria o evaluó los resultados funcionales. No se atribuyeron complicaciones graves directamente a las intervenciones. No hubo estudios de la optimización del volumen de líquidos guiados por protocolos o de las técnicas avanzadas no invasivas.

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