Inmunoglobulina intravenosa para el síndrome de Guillain-Barré

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El síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad poco común de los nervios periféricos. Causa debilidad, entumecimiento y dificultad para respirar. Otra revisión Cochrane ha indicado que el intercambio plasmático (se extrae sangre de una vena, se separa el plasma de los glóbulos y luego se reingresan los glóbulos con un sustituto del plasma en otra vena) es más efectivo que la atención de apoyo sola. En los adultos, las pruebas de calidad moderada muestran que la administración de inmunoglobulina intravenosa (anticuerpos que se han purificado a partir de sangre donada) acelera la recuperación del síndrome de Guillain-Barré grave en la misma medida que el intercambio plasmático. La inmunoglobulina intravenosa es un poco más segura que el intercambio plasmático y mucho más fácil de administrar. De acuerdo a las pruebas de calidad moderada, la inmunoglobulina intravenosa agregada al intercambio plasmático no es significativamente más efectiva que ninguno de estos tratamientos por separado. Una cantidad pequeña de pruebas indica que la inmunoglobulina intravenosa también es beneficiosa en los niños. Se requiere más investigación para determinar la mejor dosis en adultos y niños.

Conclusiones de los autores: 

Una revisión Cochrane anterior ha demostrado que el intercambio plasmático acelera la recuperación en comparación con el tratamiento de apoyo solo. No hay ninguna comparación adecuada de la inmunoglobulina intravenosa versus placebo en adultos aunque esta revisión proporciona pruebas de calidad moderada de que, en la enfermedad grave, la administración de inmunoglobulina intravenosa que comienza en el plazo de las dos semanas desde el inicio acelera la recuperación en la misma medida que el intercambio plasmático. Los eventos adversos no fueron significativamente más frecuentes con ninguno de los tratamientos, aunque es significativamente más probable que el tratamiento con inmunoglobulina intravenosa se complete, en comparación con el intercambio plasmático. Además, de acuerdo a las pruebas de calidad moderada, la administración de inmunoglobulina intravenosa después del intercambio plasmático no confirió un beneficio adicional significativo. En los niños, de acuerdo a las pruebas de baja calidad, la inmunoglobulina intravenosa probablemente acelera la recuperación comparada con la atención de apoyo sola. Se necesita más investigación sobre las enfermedades leves y en pacientes cuyo tratamiento comienza más de dos semanas después del inicio. También se necesitan estudios de rangos de dosis.

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Antecedentes: 

El síndrome de Guillain-Barré es una neuropatía periférica inflamatoria, paralizante y aguda. La inmunoglobulina intravenosa ejerce efectos beneficiosos en otras enfermedades autoinmunes.

Objetivos: 

Se intentó determinar la eficacia de la inmunoglobulina intravenosa para el síndrome de Guillain-Barré.

Estrategia de búsqueda (: 

Se actualizaron las búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Enfermedades Neuromusculares (Cochrane Neuromuscular Disease Group), MEDLINE y EMBASE en junio 2009, utilizando los términos 'Guillain-Barré syndrome' y 'acute polyradiculoneuritis' combinados con 'intravenous immunoglobulin'.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos con asignación aleatoria y cuasialeatoria.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores seleccionaron los artículos de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron la calidad.

Resultados principales: 

Otra revisión sistemática Cochrane ha demostrado que el intercambio plasmático acelera significativamente la recuperación. En esta revisión, cinco ensayos compararon la inmunoglobulina intravenosa con el intercambio plasmático en 536 participantes principalmente adultos afectados gravemente. La diferencia de medias del cambio en una escala de discapacidad de siete grados después de cuatro semanas no fue significativamente diferente entre los dos tratamientos: una mejoría de 0,02 (IC del 95%: 0,25 a -0,20) grados más en el grupo de inmunoglobulina intravenosa en comparación con el grupo de intercambio plasmático. Tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas en las otras medidas consideradas. Tres estudios que incluyeron a un total de 75 niños indicaron que la inmunoglobulina intravenosa acelera significativamente la recuperación en comparación con la atención de apoyo.

En un ensayo con 249 participantes que comparó el intercambio plasmático seguido de inmunoglobulina intravenosa versus el intercambio plasmático solo, la mejoría media en grados fue de 0,2 (IC del 95%: -0,14 a 0,54) más en el grupo de tratamiento combinado que en el grupo de intercambio plasmático solo, lo cual no fue significativamente diferente aunque no excluyó la posibilidad de un beneficio adicional significativo. Otro ensayo con 37 participantes que comparó la inmunoabsorción seguida de inmunoglobulina intravenosa versus la inmunoabsorción sola no reveló un beneficio adicional significativo del tratamiento combinado.

Los ensayos pequeños en niños mostraron una tendencia hacia una mejoría mayor con la inmunoglobulina intravenosa de dosis altas en comparación con la de dosis baja y ninguna diferencia significativa cuando la dosis estándar se administró durante dos días en lugar de cinco días.

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