Fármacos para el tratamiento la hipertensión grave durante el embarazo

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

Las mujeres embarazadas con hipertensión arterial grave que toman fármacos antihipertensivos pueden reducir la presión arterial, pero se desconoce cuál es el fármaco antihipertensivo más efectivo

Durante el embarazo, la presión arterial baja, luego aumenta lentamente hasta que, en el momento del término, alcanza valores semejantes a los de antes del embarazo. Las mujeres embarazadas con hipertensión arterial grave a menudo presentan otras complicaciones como la preeclampsia y el parto prematuro. También están en riesgo de tener un accidente cerebrovascular. La revisión de 24 ensayos con 2 949 mujeres halló que aunque los fármacos antihipertensivos bajan la presión arterial, no hay suficientes pruebas para manifestar qué fármaco es el más efectivo cuando lo toman mujeres embarazadas con hipertensión arterial. Existen pruebas que indican que el diazoxido puede bajar la presión arterial de la mujer demasiado rápidamente, y que la ketanserina puede no ser igual de efectiva que la hidralacina. Es necesaria la investigación adicional de los efectos del tratamiento con antihipertensivos.

Conclusiones de los autores: 

Hasta que no se disponga de mejores pruebas, la selección del agente antihipertensivo deberá depender de la experiencia del médico y cuán familiarizado esté con un medicamento en particular, y con lo que se conozca acerca de los efectos adversos. Las excepciones son diazoxido, ketanserina, nimodipino y sulfato de magnesio, que probablemente sea mejor evitarlas.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La hipertensión grave durante el embarazo representa una seria amenaza para la madre y el feto. El uso de antihipertensivos puede disminuir este riesgo. Sin embargo son inciertos sus efectos comparativos sobre otras medidas de resultado significativas.

Objetivos: 

Comparar diferentes antihipertensivos para la hipertensión grave durante el embarazo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (28 febrero 2006) y CENTRAL (The Cochrane Library 2006, número 2).

Criterios de selección: 

Los estudios eran ensayos aleatorios. Las participantes eran mujeres con hipertensión grave durante el embarazo. Las intervenciones eran comparaciones de un fármaco antihipertensivo con otro.

Obtención y análisis de los datos: 

Los autores de dos revisiones obtuvieron los datos de forma independiente.

Resultados principales: 

Se incluyeron 24 ensayos (2 949 mujeres) con 12 comparaciones. Las mujeres asignadas a los antagonistas del calcio en lugar de hidralacina tuvieron menor probabilidad de tener presión alta persistente (cinco ensayos, 263 mujeres; 6% versus 18%; riesgo relativo [RR] 0,33; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,15 a 0,70). La ketanserina se asoció con hipertensión arterial más persistente que la hidralacina (cuatro ensayos, 200 mujeres; 27% versus 6%; RR 4,79; IC del 95%: 1,95 a 11,73), pero menos efectos secundarios (tres ensayos, 120 mujeres; RR 0,32; IC del 95%: 0,19 a 0,53) y menor riesgo de síndrome HELLP (hemólisis, niveles elevados de enzimas hepáticas y recuento bajo de plaquetas) (un ensayo, 44 mujeres, RR 0,20; IC del 95%: 0,05 a 0,81).

El labetalol se asoció con un mayor riesgo de hipotensión (un ensayo 90 mujeres; RR 0,06; IC del 95%: 0,00 a 0,99) y cesárea (RR 0,43; IC del 95%: 0,18 a 1,02) que el diazoxido. Los datos fueron insuficientes para establecer conclusiones fiables acerca de los posibles efectos sobre otras medidas de resultado.

El riesgo de hipertensión arterial persistente fue mayor para el nimodipino comparado con el sulfato de magnesio (dos ensayos 1 683 mujeres; 47% versus 65%; RR 0,84; IC del 95%: 0,76 a 0,93). El nimodipino también se asoció con un mayor riesgo de eclampsia (RR 2,24; IC del 95%: 1,06 a 4,73) y dificultades respiratorias (RR 0,28; IC del 95%: 0,08 a 0,99), pero menos efectos secundarios (RR 0,68; IC del 95%: 0,54 a 0,86) y menor hemorragia postparto (RR 0,41; IC del 95%: 0,18 a 0,92) que el sulfato de magnesio. No se informaron mortinatos ni muertes neonatales.

Existen datos insuficientes para establecer conclusiones fiables sobre los efectos comparativos de otros fármacos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Share/Save