Balneoterapia (o terapia de spa) para la artritis reumatoide

Se revisó la evidencia sobre los beneficios y los daños de la balneoterapia (aguas minerales naturales, gases y fangos o terapia de balneario) en pacientes con artritis reumatoide. La balneoterapia se define como el baño en aguas minerales o termales naturales (por ejemplo, baños minerales, baños de azufre, baños del Mar Muerto), utilizando fangos o haciendo ambas cosas. Al buscar todos los estudios relevantes hasta diciembre de 2014, se encontraron nueve estudios con 579 pacientes. La calidad de la evidencia es muy baja, principalmente debido al escaso número de participantes en los estudios y a la preocupación por los diseños de los mismos.

Esta revisión muestra que en pacientes con artritis reumatoide:

- No se sabe con certeza si los fangos (balneoterapia) mejoran el dolor, el bienestar general y la inflamación de las articulaciones en comparación con el placebo (tratamiento falso) en los pacientes con AR de la mano. Los fangos pueden mejorar ligeramente la sensibilidad de las articulaciones en comparación con el placebo, pero en el estudio no se informó sobre la capacidad física y los eventos adversos.

- La adición de radón a los baños de dióxido de carbono no mejoró la intensidad del dolor a los tres meses, pero puede mejorar el bienestar general y el dolor a los seis meses en comparación con los baños de dióxido de carbono sin radón, pero esto puede haber sucedido por casualidad. En los estudios no se informó sobre la discapacidad física, las articulaciones sensibles e inflamadas y los eventos adversos.

- no se sabe con certeza si la balneoterapia (inmersión sentada) mejora el dolor y la función física en comparación con la hidroterapia, el ejercicio o la relajación. En el estudio no se informó de mejoras, articulaciones sensibles, articulaciones inflamadas y eventos adversos.

- no se sabe si los baños minerales (balneoterapia) mejoran el dolor y la inflamación de las articulaciones en comparación con el uso de un fármaco (Ciclosporina A). Los baños minerales pueden mejorar el bienestar general en comparación con la Ciclosporina A, y la Ciclosporina A puede mejorar el número de articulaciones sensibles en comparación con los baños minerales. No se informó la discapacidad física ni los eventos adversos.

- no se tiene información precisa sobre los efectos secundarios y las complicaciones de la balneoterapia. Esto es particularmente cierto para los efectos secundarios raros. Los efectos secundarios pueden incluir erupción cutánea, infección y accidentes, por ejemplo, resbalones en superficies húmedas cerca del área de baño. El único estudio que informó sobre los efectos secundarios declaró que no encontró ninguno.

¿Qué es la artritis reumatoide y qué es la balneoterapia?

Cuando se padece artritis reumatoide (AR), el sistema inmunológico, que normalmente combate las infecciones, inflama el revestimiento de las articulaciones, haciéndolas dolorosas, rígidas e inflamadas. En general, primero afecta las articulaciones pequeñas de las manos y los pies. Actualmente, no se conoce ninguna cura para la AR, así que los tratamientos tienen como objetivo aliviar el dolor y la rigidez y así mejorar la capacidad de movimiento.

La balneoterapia (baño en agua) es un tipo de terapia que tiene como objetivo reducir el dolor y mejorar el funcionamiento diario. La balneoterapia suele tener lugar en centros con baños termales o de agua de mar.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia general es insuficiente para demostrar que la balneoterapia es más efectiva que la ausencia de tratamiento, que un tipo de baño es más efectivo que otro o que un tipo de baño es más efectivo que los fangos, el ejercicio o la terapia de relajación.

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Antecedentes: 

Actualmente no se conoce ninguna cura para la artritis reumatoide (AR), por lo que el tratamiento suele centrarse en el control de síntomas como el dolor, la rigidez y la movilidad. Las opciones de tratamiento incluyen intervenciones farmacológicas, tratamientos de fisioterapia y balneoterapia. La balneoterapia se define como el baño en aguas minerales o termales naturales (por ejemplo, baños minerales, baños de azufre, baños del Mar Muerto), utilizando fangos o haciendo ambas cosas. A pesar de su popularidad, la evidencia científica informada sobre la efectividad o la eficacia de la balneoterapia es escasa. Esta revisión, que evalúa los efectos de la balneoterapia en pacientes con AR, es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2003 y actualizada en 2008.

Objetivos: 

Realizar una revisión sistemática de los beneficios y daños de la balneoterapia en pacientes con AR en cuanto al dolor, la mejoría, la discapacidad, las articulaciones sensibles, las articulaciones inflamadas y los eventos adversos.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Cochrane 'Rehabilitation and Related Therapies' Field Register (hasta diciembre de 2014), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (2014, número 1), MEDLIINE (1950 hasta diciembre de 2014), EMBASE (1988 hasta diciembre de 2014), el Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL) (1982 hasta diciembre de 2014), la Allied and Complementary Medicine Database (AMED) (1985 hasta diciembre de 2014), PsycINFO (1806 hasta diciembre de 2014) y la Physiotherapy Evidence Database (PEDro). No se aplicaron restricciones de idioma; sin embargo, los estudios que no se informaron en inglés, neerlandés, danés, sueco, noruego, alemán o francés están a la espera de evaluación. También se realizaron búsquedas en la World Health Organization (WHO) International Clinical Trials Registry Platform para encontrar ensayos en curso y recientemente finalizados.

Criterios de selección: 

Los estudios eran elegibles si se trataba de ensayos controlados aleatorizados (ECA) consistentes en participantes con AR definitiva o clásica según se define en los criterios de la American Rheumatism Association (ARA) de 1958, los criterios de la ARA/American College of Rheumatology (ACR) de 1988 o los criterios de la ACR/European League Against Rheumatism (EULAR) de 2010, o por estudios que utilicen los criterios de Steinbrocker.

La intervención del estudio debía ser la balneoterapia y debía compararse con otra intervención o con ninguna intervención.

La World Health Organization (WHO) y la International League Against Rheumatism (ILAR) determinaron en 1992 un conjunto básico de ocho criterios de valoración en los ensayos clínicos relativos a los pacientes con AR. Se consideró el dolor, la mejoría, la discapacidad, las articulaciones sensibles, las articulaciones inflamadas y los eventos adversos entre las principales medidas de resultado. Se excluyeron los estudios en los que sólo se informaban las variables de laboratorio como medidas de resultado.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión seleccionaron los ensayos de forma independiente, realizaron la extracción de datos y evaluaron el riesgo de sesgo. Se resolvieron los desacuerdos por consenso y, si fue necesario, por adjudicación a terceros.

Resultados principales: 

Esta revisión incluye dos nuevos estudios y un total de nueve estudios con 579 participantes. Desafortunadamente, la mayoría de los estudios mostraron un riesgo poco claro de sesgo en la mayoría de los dominios. Cuatro de los nueve estudios no contribuyeron al análisis, ya que no presentaron datos.

Un estudio con 45 participantes con AR de la mano comparó los fangos versus placebo. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en cuanto al dolor en una escala analógica visual (EAV) de cero a 100 mm (diferencia de medias (DM) 0,50; intervalo de confianza (IC) del 95%: -0,84 a 1,84), la mejoría (riesgos relativos (RR) 0,96; IC del 95%: 0,54 a 1,70) o el número de articulaciones inflamadas en una escala de 0 a 28 (DM 0,60; IC del 95%: -0,90 a 2,10) (nivel de evidencia muy bajo). Se encontró un nivel muy bajo de evidencia de reducción del número de articulaciones sensibles en una escala de 0 a 28 (DM -4,60; IC del 95%: -8,72 a -0,48; 16% de diferencia absoluta). No se informó de ninguna discapacidad física ni se presentaron datos sobre retiros debidos a eventos adversos o sobre eventos adversos graves.

Dos estudios con 194 participantes con RA evaluaron la efectividad del radón adicional en los baños de dióxido de carbono. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los grupos para todos los resultados a los tres meses de seguimiento (nivel de evidencia bajo a moderado). Se observó cierto beneficio del radón adicional a los seis meses en cuanto a la frecuencia del dolor (RR 0,6; IC del 95%: 0,4 a 0,9; reducción del 31%; mejora en uno o más puntos (categorías) en una escala de 4 puntos; nivel de evidencia moderado) y una reducción del 9,6% en la intensidad del dolor en una EAV de cero a 100 mm (DM 9,6 mm; IC del 95%: 1,6 a 17,6; nivel de evidencia moderado). También se observó algún beneficio en un estudio que incluía a 60 participantes en cuanto a la mejoría en una o más categorías basadas en una escala de cuatro puntos (RR 2,3; IC del 95%: 1,1 a 4,7; diferencia absoluta del 30%; bajo nivel de evidencia). Los autores del estudio no informaron sobre discapacidad física, articulaciones sensibles, articulaciones inflamadas, retiros por eventos adversos o eventos adversos graves.

Un estudio con 148 participantes con AR comparó la balneoterapia (inmersión sentada) versus la hidroterapia (ejercicios en el agua), los ejercicios en tierra o la terapia de relajación. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en cuanto al dolor en el cuestionario McGill o en cuanto a la discapacidad física (nivel de evidencia muy bajo) entre la balneoterapia y las otras intervenciones. No se presentaron datos sobre la mejora, las articulaciones sensibles, las articulaciones inflamadas, los retiros por eventos adversos o los eventos adversos graves.

Un estudio que incluía a 57 participantes con AR evaluó la efectividad de los baños minerales (balneoterapia) versus ciclosporina A. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas en la intensidad del dolor en un EAV de cero a 100 mm (DM 9,64; IC del 95%: -1,66 a 20,94; bajo nivel de evidencia) a las ocho semanas (diferencia absoluta 10%). Se encontró algún beneficio de la balneoterapia en la mejoría general en una escala de cinco puntos a las ocho semanas del 54% (RR 2,35; IC del 95%: 1,44 a 3,83). No se encontraron diferencias estadísticamente significativas (bajo nivel de evidencia) en el número de articulaciones inflamadas, pero sí algún beneficio de la ciclosporina A en el número de articulaciones sensibles (DM 8,9; IC del 95%: 3,8 a 14; nivel de evidencia muy bajo). No se informó sobre la discapacidad física, los retiros debidos a eventos adversos y los eventos adversos graves.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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