Hemodilución para el accidente cerebrovascular isquémico agudo

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La dilución de la sangre para mejorar el flujo sanguíneo cerebral comprometido en pacientes con accidente cerebrovascular agudo no es beneficiosa.

La mayoría de los accidentes cerebrovasculares son causados por un coágulo sanguíneo que interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. Si no hay una pronta restitución del flujo sanguíneo, se produce la muerte de las células cerebrales (infarto cerebral). La hemodilución (dilución de la sangre) mejora las propiedades de flujo de la sangre de manera que, en teoría, mejora el aporte de oxígeno y nutrientes al cerebro y pueden sobrevivir las células cerebrales. Se ha mostrado que este tratamiento reduce el tamaño del infarto cerebral en animales con un accidente cerebrovascular experimental. La hemodilución se puede lograr mediante una sangría, administrando líquidos en forma de infusión o mediante una combinación de ambos. Los líquidos utilizados pueden ser soluciones salinas simples pero las llamadas soluciones coloides son más efectivas como agentes hemodiluyentes. En muchos países, se ha utilizado la hemodilución en el tratamiento clínico sistemático de pacientes con accidente cerebrovascular agudo desde finales de los años 70, cuando se publicaron los primeros estudios. Desde entonces, se ha publicado un gran número de estudios clínicos sobre hemodilución en el accidente cerebrovascular agudo. Esta revisión muestra que cuando se unen todos los estudios, no hay beneficios de este tratamiento. No existen pruebas de que alguna forma particular de hemodilución sea efectiva, con o sin sangría, usando varios tipos de agentes hemodiluyentes, etc. Se concluye que no hay bases científicas para el uso de la hemodilución en el tratamiento sistemático de los pacientes con accidente cerebrovascular agudo.

Conclusiones de los autores: 

Los resultados generales de esta revisión son compatibles tanto con beneficios discretos como con daño moderado a partir del tratamiento con hemodilución para el accidente cerebrovascular isquémico agudo. No se ha comprobado que este tratamiento mejore la supervivencia o el resultado funcional.

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Antecedentes: 

El accidente cerebrovascular isquémico interrumpe el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. La hemodilución mejora el flujo sanguíneo a las áreas afectadas del cerebro y por lo tanto, reduce el tamaño del infarto.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue evaluar el efecto de la hemodilución en el accidente cerebrovascular isquémico agudo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Accidentes Cerebrales Vasculares (Cochrane Stroke Group Trials Register ) (última búsqueda enero 2002), Medline (1966-junio 2002) y resúmenes de congresos. Se contactó con fabricantes e investigadores de esta área para identificar cualquier estudio adicional publicado o no publicado.

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios de tratamiento de hemodilución en pacientes con un accidente cerebrovascular isquémico agudo. Se incluyeron solamente los ensayos en los cuales el tratamiento se inició en el transcurso de las 72 horas de comienzo del accidente cerebrovascular.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron la calidad de los ensayos y extrajeron los datos de forma independiente.

Resultados principales: 

Se incluyeron dieciocho ensayos. En ocho ensayos, se utilizó una combinación de venodisección y expansores del volumen plasmático. Diez ensayos utilizaron solamente expansores del volumen plasmático. El expansor del volumen plasmático fue dextrán 40 en 12 ensayos, hidroxietilalmidón (HEA) en cinco ensayos y albúmina en un ensayo. Dos ensayos estudiaron la hemodilución en combinación con otro tratamiento. La evaluación fue ciega en 11 ensayos. Cinco ensayos incluyeron probablemente algunos pacientes con hemorragia intracerebral. La hemodilución no redujo significativamente las muertes durante las primeras cuatro semanas (odds-ratio 1,09, intervalo de confianza del 95%: 0,86 a 1,38). De manera similar, la hemodilución no influye en las muertes en el transcurso de tres a seis meses (odds-ratio 1,01, intervalo de confianza del 95%: 0,84 a 1,22), o muerte y dependencia u hospitalización (odds-ratio 0,98, intervalo de confianza del 95%: 0,84 a 1,15). Los resultados fueron similares en los ensayos con y sin factores de confusión y en los ensayos de hemodilución isovolémica e hipervolémica. No se señalaron beneficios estadísticamente significativos para cualquiera de los tipos particulares de agentes hemodiluyentes, pero la potencia estadística para detectar los efectos del hidroxietilalmidón y la albúmina fue escasa. Seis ensayos informaron eventos tromboembólicos venosos. Hubo una tendencia a la reducción de la trombosis venosa profunda o la embolia pulmonar entre los tres a seis meses de seguimiento (odds-ratio 0,59, intervalo de confianza del 95%: 0,33 a 1,06). No hubo aumento en el riesgo de eventos cardíacos importantes entre los pacientes hemodiluidos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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