Intervenciones para la alteración deliberada de la presión arterial (PA) en el accidente cerebrovascular agudo

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No existen suficientes pruebas para decidir si los fármacos que alteran deliberadamente la presión arterial son útiles o perjudiciales después del accidente cerebrovascular

En los pacientes que acaban de sufrir un accidente cerebrovascular (una catástrofe súbita en el cerebro, ya sea por la oclusión de una arteria cerebral, o por la ruptura de una arteria cerebral que produce una hemorragia), las presiones arteriales demasiado altas y demasiado bajas pueden ser perjudiciales. Los fármacos que elevan la presión arterial baja o disminuyen la presión arterial alta podrían beneficiar a los pacientes con accidente cerebrovascular agudo. Esta revisión consideró los ensayos en los que se alteró deliberadamente la presión arterial hacia arriba o hacia abajo. La revisión encontró sólo cinco ensayos en los que se disminuyó la presión arterial, y no hubo pruebas suficientes para determinar si los fármacos que disminuyen la presión arterial son necesarios o deben utilizarse. Se necesita investigación adicional.

Conclusiones de los autores: 

No hay pruebas suficientes para evaluar el efecto de la alteración de la presión arterial en el resultado durante la fase aguda del accidente cerebrovascular. Los BCC orales, los IECA y el trinitrato de glicerilo, parecen reducir la presión arterial en los pacientes con accidente cerebrovascular agudo.

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Antecedentes: 

No está claro si la hipertensión debe ser tratada durante la fase aguda del accidente cerebrovascular, y algunos han formulado la hipótesis de que la presión arterial debe aumentarse para mejorar la perfusión cerebral.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue evaluar el efecto de la disminución o el incremento de la presión arterial en las personas con accidente cerebrovascular agudo, y el efecto de los diversos fármacos vasoactivos sobre la presión arterial en el accidente cerebrovascular agudo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en la Cochrane Library (Número 3, 2000) mediante las bases de datos CDSR y CCTR, MEDLINE (desde 1966), EMBASE (desde 1980), BIDS ISI (Science Citation Index desde 1981) y los artículos de revisión existentes. Se estableció contacto con organizaciones, investigadores en el área y compañías farmacéuticas. Se realizaron búsquedas manuales en la sección de "Ensayos en curso" de la revista Stroke y se examinaron las listas de referencias de los artículos de revisión existentes.

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios de las intervenciones cuyo objetivo fue alterar la presión arterial de los pacientes en un plazo de dos semanas después del accidente cerebrovascular agudo isquémico o hemorrágico.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores independientes aplicaron los criterios de inclusión y evaluaron la calidad de los ensayos. Dos revisores extrajeron los datos.

Resultados principales: 

Se incluyeron cinco ensayos que incluían a 218 pacientes. Los ensayos probaron los siguientes vasodilatadores: nimodipina (66 pacientes), nicardipina (cinco), captopril (tres), clonidina (dos), trinitrato de glicerilo (16) y perindoprilo (14); noventa y dos sujetos recibieron tratamiento de placebo / control. Los bloqueantes de los canales del calcio (BCC) orales, la nimodipina y la nicardipina redujeron la presión arterial sistólica (diferencia de medias ponderada 10,9 mmHg; intervalo de confianza del 95%: 2,0; 19,7), la presión arterial diastólica (diferencia de medias ponderada 9,5 mmHg; intervalo de confianza del 95%: 4,0; 15,1) y la frecuencia cardíaca (diferencia de medias ponderada 4,7 latidos por minuto; intervalo de confianza del 95%: 0,2; 9,2) a las 48 horas. La mayor disminución de la presión arterial durante las primeras 24 horas se registró en los pacientes que recibieron la dosis más alta de nimodipina. Los IECA (inhibidores de la enzima de conversión de la angiotensina), el perindoprilo y el captopril, redujeron la presión arterial sistólica (diferencia de medias ponderada 15,0 mmHg; intervalo de confianza del 95%: -0,6; 30,6) y la presión arterial diastólica (diferencia de medias ponderada 11,8 mmHg; intervalo de confianza del 95%: 4,2; 19,4) a las 24 horas. El trinitrato de glicerilo no mostró una reducción significativa de la presión arterial a las 24 horas. Ninguno de los fármacos afectó significativamente el resultado. La cantidad limitada de datos no permitió evaluar la relación entre el cambio en la presión arterial y el resultado clínico. No se identificaron estudios completos de las intervenciones para elevar la presión arterial.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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