Ácidos grasos poliinsaturados(AGPI) para los niños con trastornos específicos de aprendizaje

Pregunta de la revisión

Se revisó la evidencia sobre los efectos de los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), comparados con placebo o ningún tratamiento, en la lectura, la escritura o las habilidades matemáticas de los niños de hasta 18 años de edad que tienen trastornos específicos de aprendizaje.

Antecedentes

Los niños con trastornos específicos de aprendizaje son aquellos cuyas capacidades de lectura, ortografía, escritura y habilidades matemáticas se encuentran considerablemente por debajo de lo esperado para su edad y cuyos problemas no son el resultado de una menor inteligencia, de una enseñanza insuficiente ni de la marginación social. Un niño puede tener un solo trastorno, como un trastorno de lectura, o un trastorno combinado, como un trastorno de lectura y matemáticas. Los niños podrían presentar otros trastornos también, como trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Se sabe que los ácidos grasos poliinsaturados son necesarios para el desarrollo y funcionamiento normal del cerebro. Los AGPI más conocidos son los ácidos grasos omega-3, que incluyen el ácido docosahexaenoico (comúnmente conocido como DHA), pero los ácidos grasos omega-6 también son conocidos. Los ácidos grasos poliinsaturados deben obtenerse de alimentos o suplementos, ya que el cuerpo humano no puede fabricarlos a partir de otros tipos de grasa. Debido a que son necesarios para el crecimiento y desarrollo normal del cerebro, los AGPI pueden ayudar a los niños con trastornos específicos de aprendizaje.

Características de los estudios

La evidencia se actualizó hasta noviembre de 2015.

Se encontraron dos estudios pequeños con 116 niños que cumplieron con los criterios de inclusión. Ambos estudios dieron a los niños una combinación de cápsulas de omega-3 y omega-6 como intervención durante tres meses. La mayoría de estos estudios implicaron a niños de entre 10 y 18 años de edad; uno fue realizado en un ambiente escolar, y el otro en una clínica especializada. Uno de los estudios fue financiado por la empresa que suministró los suplementos de omega 3 y omega 6.

El otro estudio no se pudo incluir en esta revisión porque los investigadores agregaron carnosina (un aminoácido altamente concentrado en el cerebro) a los AGPI. La carnosina y los AGPI podrían tener efectos similares, por lo que no sería posible separar los efectos de los dos ingredientes. Los autores de la revisión excluyeron cinco estudios porque no se confirmó que se diagnosticara un trastorno específico del aprendizaje en estos niños.

Resultados clave

Ninguno de los estudios incluidos informó de los efectos de los AGPI en la lectura, la escritura, la ortografía o las capacidades matemáticas de los niños.

La evidencia de baja calidad (porque los estudios incluyeron pocos participantes y mostraron evidencia de sesgo) sugieren que el uso de los AGPI no aumentó el riesgo de trastornos menores del aparato digestivo. Los estudios incluidos no informaron ningún otro tipo de efectos adversos.

Ambos estudios informaron sobre la conducta relacionada con el TDAH. Sin embargo, el formato de los datos disponibles no permitió combinarlos fácilmente para sacar conclusiones. Los estudios incluidos no informaron ningún otro resultado secundario.

Conclusión

No hay evidencia suficiente para apoyar ni refutar el uso de AGPI en niños con trastornos específicos de aprendizaje.

Conclusiones de los autores: 

No hay evidencia suficiente para establecer conclusiones acerca del efecto de los AGPI sobre las capacidades de aprendizaje de niños con trastornos específicos de aprendizaje. Se necesitan ECA bien diseñados con poblaciones claramente definidas de niños con trastornos específicos de aprendizaje que hayan sido diagnosticados por criterios diagnósticos estandarizados.

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Antecedentes: 

Alrededor del 5% de los niños en edad escolar presenta un trastorno específico de aprendizaje, definido como el fracaso en la adquisición de capacidades adecuadas en la lectura, la escritura o las matemáticas que no es resultado de una capacidad intelectual reducida, de una enseñanza inadecuada o de la marginación social. De estos eventos, el 80% está relacionado con la lectura. Los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI), en particular los ácidos grasos omega 3 y omega 6, que se encuentran normalmente en abundancia en el cerebro y la retina, son importantes para el aprendizaje. Se ha encontrado que algunos niños con trastornos específicos de aprendizaje presentan deficiencias en estos ácidos grasos poliinsaturados, y se sostiene que los suplementos de ácidos grasos poliinsaturados pueden ayudar a estos niños a mejorar las capacidades de aprendizaje.

Objetivos: 

1. Evaluar los efectos sobre los resultados de aprendizaje de la administración de suplementos de ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) en niños con trastornos específicos de aprendizaje.
2. Determinar si se informan efectos adversos de la administración de suplementos AGPI en estos niños.

Métodos de búsqueda: 

En noviembre 2015, se hicieron búsquedas en CENTRAL, Ovid MEDLINE, Embase, PsycINFO, en otras 10 bases de datos y en dos registros de ensayos. Además, se buscaron las listas de referencias de artículos pertinentes.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados (ECA) o cuasialeatorizados que comparan AGPI con placebo o ningún tratamiento en niños menores de 18 años con trastornos específicos de aprendizaje, diagnosticados de acuerdo con la quinta (o anterior) edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), o la décima (o anterior) revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10) o criterios equivalentes. Se incluyeron niños con trastornos del desarrollo coexistentes como trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o autismo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión (MLT y KHT) seleccionaron de forma independiente los títulos y los resúmenes de artículos identificados por la búsqueda y eliminaron todos los estudios que no cumplían con los criterios de inclusión. Cuando fue necesario, se contactó con los autores de los estudios para pedir información y aclaraciones que faltaban. Se utilizaron los criterios GRADE para evaluar la calidad de la evidencia.

Resultados principales: 

Dos estudios pequeños con 116 niños,principalmente chicos de entre 10 y 18 años, cumplieron con los criterios de inclusión. Un estudio se realizó en un contexto escolar y el otro en una clínica especializada. Ambos estudios utilizaron durante tres meses una combinación de cápsulas suplementos de omega-3 y omega-6 como intervención comparada con placebo. Aunque ambos estudios tuvieron en general un bajo riesgo de sesgo, se consideró que el riesgo de sesgo de informe fue incierto en un estudio y alto en el otro. Además, uno de los estudios fue financiado por la industria e informó de la participación activa de la empresa en el estudio.

Ninguno de los estudios informó de datos sobre los resultados primarios de las puntuaciones de lectura, escritura, ortografía y matemáticas, evaluados mediante pruebas estandarizadas.

La evidencia de baja calidad indica que la administración de suplementos de AGPI no aumentó el riesgo de trastornos gastrointestinales (riesgo relativo 1,43, intervalo de confianza del 95%: 0,25 a 8,15; dos estudios, 116 niños). Los investigadores no informaron otros efectos adversos.

Ambos estudios informaron resultados de conductas relacionadas con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). No se puedo combinar los resultados en un metanálisis porque un estudio informó de los resultados como un resultado continuo y el otro como un resultado dicotómico. No se informó sobre otros resultados secundarios.

Se excluyó un estudio porque utilizaba una cointervención (carnosina), y otros cinco estudios porque no proporcionaban un diagnóstico sólido de un trastorno específico del aprendizaje. Se identificó un estudio en curso y se encontraron tres estudios que están a la espera de clasificación.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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