Bisturí versus electrocirugía para operaciones quirúrgicas en el abdomen

Pregunta de la revisión

Se revisó la evidencia sobre el efecto del uso del bisturí o de la electrocirugía en operaciones quirúrgicas en el abdomen.

Antecedentes

Durante la cirugía abdominal, los cirujanos deben cortar varias capas de tejido de la pared abdominal antes de llegar al lugar de la operación. Para ello, los cirujanos pueden utilizar un bisturí de hoja afilada o un dispositivo electroquirúrgico que quema a través de los tejidos utilizando una corriente precisa de alta frecuencia (que se conoce como electrocirugía). Se cree que, en comparación con el uso del bisturí, la electrocirugía puede dar lugar a una menor pérdida de sangre, a una separación más rápida de los tejidos y a un menor riesgo de que los cirujanos se corten. Se deseaba determinar los efectos beneficiosos y los riesgos de estas dos técnicas y compararlos en términos de seguridad y otras medidas como el riesgo de infección y dolor.

C aracterísticas de los estudios

En octubre de 2016, se buscaron los ensayos controlados aleatorizados (ECA; estudios clínicos en los que las personas se colocan al azar en uno de dos o más grupos de tratamiento) que compararan la cirugía con bisturí con la electrocirugía para las incisiones (cortes) abdominales. Se encontraron siete nuevos ensayos para esta actualización, lo que permite incluir un total de 16 ECA con 2769 participantes. La mayoría de los participantes fueron adultos, aunque un ensayo incluyó a niños mayores de 15 años. Hubo un poco más de mujeres que de hombres, ya que algunos ensayos se centraron exclusivamente en las cesáreas (una operación para extraer el feto del vientre de la madre a través de un corte hecho en el abdomen y el útero) y en la cirugía ginecológica (sistema reproductivo femenino).

Resultados clave

No hubo una diferencia clara entre el bisturí y la electrocirugía en el número de pacientes cuyas heridas se infectaron. No se sabe con certeza si la electrocirugía previene que la herida se abra (una complicación que implica la abertura de la incisión quirúrgica a lo largo de los puntos/grapas) después de la cirugía, mientras que la diferencia en la pérdida de sangre y el tiempo necesario para realizar la incisión entre la electrocirugía y el bisturí no fue clínicamente importante. No se dispuso de información suficiente para determinar cómo se comparó la electrocirugía con la cirugía con bisturí con respecto al tiempo necesario para la cicatrización de la herida, la cantidad de dolor durante la cicatrización y la aparición de cicatrices. Es necesario realizar más estudios antes de poder establecer conclusiones sobre si un método es mejor para el dolor después de una operación y el tiempo transcurrido hasta la cicatrización de la herida después de una cirugía abdominal.

Calidad de la evidencia

Se consideró que la certeza de la evidencia fue moderada a muy baja para todos los resultados. Ello se debe a que los estudios a menudo fueron pequeños con un número reducido de eventos y, en muchos casos, el informe no permitió tener la seguridad de que se habían realizado de manera sólida. La certeza de la evidencia no permite realizar declaraciones concluyentes y se necesitan estudios de investigación de mejor calidad para establecer conclusiones más sólidas.

Este resumen en términos sencillos está actualizado hasta octubre de 2016.

Conclusiones de los autores: 

La certeza de la evidencia fue de moderada a muy baja debido al riesgo de sesgo y a los resultados poco precisos. La evidencia de certeza baja no muestra una diferencia clara en la infección de la herida entre el bisturí y la electrocirugía. Es necesario realizar más estudios de investigación para determinar la eficacia relativa del bisturí en comparación con la electrocirugía en las incisiones abdominales mayores.

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Antecedentes: 

Los bisturís o la electrocirugía se pueden utilizar para realizar incisiones abdominales. Los efectos beneficiosos potenciales de la electrocirugía pueden incluir la reducción de la pérdida de sangre, la separación seca y rápida de los tejidos y la reducción del riesgo de lesiones por cortes en los cirujanos. Los riesgos posquirúrgicos posiblemente asociados con la electrocirugía pueden incluir una cicatrización deficiente de las heridas y complicaciones como la infección del sitio quirúrgico.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la electrocirugía en comparación con el bisturí para las incisiones abdominales mayores.

Métodos de búsqueda: 

La primera versión de esta revisión incluyó estudios publicados hasta febrero de 2012. En octubre de 2016, para esta primera actualización, se realizaron búsquedas en el Registro especializado del Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), Ovid MEDLINE (incluyendo In-Process & Other Non-Indexed Citations), Ovid Embase, EBSCO CINAHL Plus y el registro de ensayos en curso (www.clinicaltrials.gov). No se aplicaron restricciones de fecha ni de idioma.

Criterios de selección: 

Los estudios considerados en este análisis fueron ensayos controlados aleatorizados (ECA) que compararon la electrocirugía con el bisturí para crear incisiones abdominales durante una cirugía abdominal abierta mayor. Las incisiones pueden ser de cualquier orientación (vertical, oblicua o transversal) y en cualquier contexto quirúrgico (electivo o de urgencia). Se hicieron incisiones electroquirúrgicas a través de las principales capas de la pared abdominal, incluido el tejido subcutáneo y la musculoaponeurosis (una lámina de tejido conectivo que une los músculos), independientemente de la técnica utilizada para abrir la piel y el peritoneo. Las incisiones con bisturí se hicieron a través de las principales capas de la pared abdominal, incluyendo la piel, el tejido subcutáneo y la musculoaponeurosis, independientemente de la técnica utilizada para abrir el peritoneo abdominal. Los resultados primarios analizados fueron la infección de la herida, el tiempo de cicatrización de la herida y la dehiscencia de la misma. Los resultados secundarios fueron el dolor posoperatorio, el tiempo de incisión de la herida, la pérdida de sangre relacionada con la herida y la formación de adherencias o cicatrices.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, realizaron la selección de estudios, la extracción de los datos y la evaluación del riesgo de sesgo. Cuando fue necesario, se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener datos faltantes. Se calcularon los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza (IC) del 95% para los datos dicotómicos y las diferencias de medias (DM) y los IC del 95% para los datos continuos.

Resultados principales: 

La búsqueda actualizada encontró siete ECA adicionales, lo que hace un total de 16 estudios incluidos (2769 participantes). Todos los estudios compararon la electrocirugía con el bisturí y se consideraron en una comparación. Once estudios, que analizaron a 2178 participantes, informaron sobre la infección de la herida. No hubo una diferencia clara en las infecciones de las heridas entre la electrocirugía y el bisturí (7,7% para la electrocirugía versus 7,4% para el bisturí; RR 1,07; IC del 95%: 0,74 a 1,54; evidencia de certeza baja disminuida por riesgo de sesgo e imprecisión grave). Ninguno de los estudios incluidos informó sobre el tiempo hasta la cicatrización de la herida.

No se sabe si la electrocirugía disminuye la dehiscencia de la herida en comparación con el bisturí (2,7% para la electrocirugía versus 2,4% para el bisturí; RR 1,21; IC del 95%: 0,58 a 2,50; 1064 participantes; seis estudios; evidencia de certeza muy baja disminuida por riesgo de sesgo e imprecisión muy grave).

No hubo diferencias clínicamente importantes en el tiempo de incisión entre la electrocirugía y el bisturí (DM -45,74 segundos; IC del 95%: -88,41 a -3,07; 325 participantes; cuatro estudios; evidencia de certeza moderada disminuida por imprecisión grave). No hubo una diferencia clara en el tiempo de incisión por área de la herida entre la electrocirugía y el bisturí (DM -0,58 segundos/cm2; IC del 95%: -1,26 a 0,09; 282 participantes; tres estudios; evidencia de certeza baja disminuida por imprecisión muy grave).

No hubo diferencias clínicamente importantes en la pérdida media de sangre entre la electrocirugía y el bisturí (DM -20,10 ml; IC del 95%: -28,16 a -12,05; 241 participantes; tres estudios; evidencia de certeza moderada disminuida por imprecisión grave). Dos estudios informaron sobre la media de la pérdida de sangre relacionada con la herida por área de la misma; sin embargo, no fue posible agrupar los estudios debido a la heterogeneidad considerable. No está claro si la electrocirugía reduce la pérdida de sangre relacionada con la herida por área de la misma. No fue posible establecer una conclusión sobre los efectos de las dos intervenciones en el dolor y la aparición de cicatrices por diversas razones, como el escaso número de estudios, la cantidad insuficiente de datos, la presencia de datos contradictorios y los diferentes métodos de medición.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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