Terapias psicológicas para el tratamiento del dolor crónico y recurrente en niños y adolescentes

Conclusión

Las terapias psicológicas reducen la frecuencia del dolor inmediatamente después del tratamiento en los niños y adolescentes con cefalea crónica y reducen la intensidad del dolor en los niños y adolescentes con afecciones de dolor crónico mixto. Las terapias psicológicas también reducen la discapacidad en niños y adolescentes con afecciones de dolor crónico mixto inmediatamente después del tratamiento y hasta 12 meses después, y en niños con afecciones de cefalea hasta 12 meses después.

Antecedentes

El dolor crónico o el dolor que dura más de tres meses es frecuente en los jóvenes. Las terapias psicológicas (p.ej., relajación, hipnosis, entrenamiento en habilidades de afrontamiento, biorretroalimentación y terapia cognitivo-conductual) pueden ayudar a los pacientes a controlar el dolor y sus consecuencias incapacitantes. Las terapias pueden ser impartidas de forma presencial por un terapeuta, a través de Internet, por llamada telefónica o por un programa de computación. Esta revisión se centró en los tratamientos administrados personalmente por un terapeuta, que incluyen las terapias por teléfono o mediante un libro con instrucciones para los ejercicios. En los niños y adolescentes, hay evidencia de que la relajación por sí misma y la terapia cognitivo-conductual (tratamiento que ayuda a las personas a probar y revisar sus pensamientos y acciones) son efectivas para reducir la intensidad del dolor en la cefalea crónica, el dolor abdominal recurrente, la fibromialgia y la drepanocitosis inmediatamente después del tratamiento.

Características de los estudios

Esta revisión incluye 47 estudios con 2884 participantes. La edad promedio de los niños y adolescentes fue 12,6 años. La mayoría de los estudios incluyeron a jóvenes con cefalea (23 estudios) o dolor de estómago (diez estudios). Los estudios restantes investigaron a niños con síndrome de intestino irritable, fibromialgia, trastornos temporomandibulares, enfermedad de células falciformes, enfermedad inflamatoria intestinal o incluyeron muestras con diversas afecciones de dolor crónico.

Resultados clave

Las terapias psicológicas reducen la frecuencia del dolor inmediatamente después del tratamiento en los niños y adolescentes con cefalea crónica y reducen la intensidad del dolor en los niños y adolescentes con afecciones de dolor crónico mixto. Las terapias psicológicas también redujeron la discapacidad de los niños y adolescentes con afecciones de dolor crónico no relacionadas con la cefalea inmediatamente después del tratamiento y de los niños con cefalea y afecciones de dolor crónico mixto hasta 12 meses después. No se encontró un efecto beneficioso de las terapias psicológicas sobre la reducción de la ansiedad en niños con cefalea o de la depresión en niños con cefalea o afecciones de dolor crónico mixto.

Calidad de la evidencia

Todos los resultados se consideraron de calidad baja o muy baja, lo que significa que la confianza en la estimación del efecto es limitada: el verdadero efecto puede ser significativamente diferente de la estimación del efecto o existe muy poca confianza en la estimación del efecto; o es probable que el verdadero efecto sea significativamente diferente de la estimación del efecto.

Conclusiones de los autores: 

Los tratamientos psicológicos administrados principalmente de manera presencial podrían ser efectivos para reducir los resultados de dolor en los niños y adolescentes con cefalea u otras afecciones de dolor crónico después del tratamiento. Sin embargo, no hubo efectos en el seguimiento. Las terapias psicológicas también fueron beneficiosas para reducir la discapacidad en los niños con afecciones de dolor crónico mixto después del tratamiento y el seguimiento, y en los niños con cefalea en el seguimiento. No se encontró un efecto beneficioso de las terapias para mejorar la depresión o la ansiedad. Las conclusiones de esta actualización se replican y se añaden a las de una versión anterior de la revisión que encontró que las terapias psicológicas fueron efectivas para reducir la frecuencia/intensidad del dolor en los niños con cefalea y afecciones de dolor crónico mixto después del tratamiento.

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Antecedentes: 

Ésta es una versión actualizada de la revisión original Cochrane publicada por primera vez en el número 1, 2003 y actualizada anteriormente en 2009, 2012 y 2014. El dolor crónico, definido como dolor que reaparece o persiste por más de tres meses, es frecuente en la niñez. El dolor crónico puede afectar prácticamente todos los aspecto de la vida cotidiana y se asocia con discapacidad, ansiedad y síntomas depresivos.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue actualizar la evidencia publicada sobre la eficacia de las terapias psicológicas para el dolor crónico y recurrente en niños y adolescentes.

El objetivo primario de esta revisión actualizada fue determinar cualquier efecto de la terapia psicológica sobre los resultados clínicos de intensidad del dolor y discapacidad en el dolor crónico y recurrente en niños y adolescentes, en comparación con el tratamiento activo, la lista de espera o la atención con el tratamiento habitual.

El objetivo secundario fue examinar el impacto de las terapias psicológicas sobre los síntomas depresivos y los síntomas de ansiedad de los niños, y determinar los eventos adversos.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en las bases de datos CENTRAL, MEDLINE, MEDLINE in Process, Embase y PsycINFO. Se buscaron ECA adicionales en las referencias de todos los estudios identificados, los metanálisis y las revisiones, y en las bases de datos de los registros de ensayos. La búsqueda más reciente se realizó en mayo de 2018.

Criterios de selección: 

Fueron elegibles para su inclusión los ECA con al menos diez participantes en cada brazo después del tratamiento que compararon las terapias psicológicas con el tratamiento activo, el tratamiento habitual o un control en lista de espera en niños o adolescentes con dolor recurrente o crónico. Se excluyeron los ensayos realizados a distancia por Internet.

Obtención y análisis de los datos: 

Se analizaron los estudios incluidos y se evaluó la calidad de los resultados. Se combinaron todos los tratamientos en una clase denominada "terapias psicológicas". Se separaron los ensayos por el número de participantes que se incluyeron en cada brazo; ensayos con > 20 participantes por brazo versus ensayos con < 20 participantes por brazo. Se dividieron las afecciones de dolor en cefalea y afecciones de dolor crónico mixtas. Se evaluó la repercusión de ambos trastornos en cuatro resultados: dolor, discapacidad, depresión y ansiedad. Se extrajeron los datos en dos puntos temporales; después del tratamiento (inmediatamente o los primeros datos disponibles después del final del tratamiento) y durante el seguimiento (entre tres y 12 meses después del tratamiento).

Resultados principales: 

Se identificaron diez nuevos estudios (869 participantes adicionales) en la búsqueda actualizada. Por lo tanto, la revisión incluyó un total de 47 estudios, con 2884 niños y adolescentes que completaron el tratamiento (media de la edad 12,65 años, DE 2,21 años). Veintitrés estudios analizaron los tratamientos para la cefalea (incluida la migraña); diez para el dolor abdominal; dos estudios trataron a los participantes con un diagnóstico primario de dolor abdominal o síndrome de intestino irritable, dos estudios trataron a adolescentes con fibromialgia, dos estudios incluyeron a adolescentes con trastornos temporomandibulares, tres fueron del tratamiento del dolor asociado con la enfermedad de células falciformes y dos estudios trataron a adolescentes con enfermedad inflamatoria intestinal. Finalmente, tres estudios incluyeron a adolescentes con afecciones de dolor mixtas. En general, se consideró que los estudios incluidos presentaron un riesgo de sesgo incierto o alto.

Niños con cefalea

Se encontró que las terapias psicológicas redujeron la frecuencia del dolor después del tratamiento en los niños y adolescentes con cefaleas (riesgo relativo [RR] 2,35; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,67 a 3,30; p < 0,01; número necesario a tratar para un resultado beneficioso adicional [NNTB] = 2,86), pero estos efectos no se mantuvieron durante el seguimiento. No se encontró un efecto beneficioso de las terapias psicológicas sobre la reducción de la discapacidad en los jóvenes después del tratamiento (DME -0,26; IC del 95%: -0,56 a 0,03), pero sí se encontró un efecto beneficioso en un número pequeño de estudios durante el seguimiento (DME -0,34; IC del 95%: -0,54 a -0,15). No se encontró un efecto beneficioso de las intervenciones psicológicas sobre la depresión o los síntomas de ansiedad.

Niños con afecciones de dolor mixto

Se encontró que las terapias psicológicas redujeron la intensidad del dolor después del tratamiento en los niños y adolescentes con afecciones de dolor mixto (DME -0,43; IC del 95%: -0,67 a -0,19; p < 0,01), pero estos efectos no se mantuvieron durante el seguimiento. Se encontraron efectos beneficiosos de las terapias psicológicas en la reducción de la discapacidad en los jóvenes con afecciones de dolor mixto después del tratamiento (DME -0,34; IC del 95%: -0,54 a -0,15) y durante el seguimiento (DME -0,27; IC del 95%: -0,49 a -0,06). No se encontró un efecto beneficioso de las intervenciones psicológicas sobre los síntomas de depresión. Por el contrario, se encontró un efecto beneficioso sobre la ansiedad después del tratamiento en los niños con afecciones de dolor mixto (DME -0,16; IC del 95%: -0,29 a -0,03), pero este efecto no se mantuvo durante el seguimiento.

Entre todas las afecciones de dolor se encontró que los eventos adversos se informaron en siete ensayos y dos estudios informaron de eventos adversos que estuvieron relacionados con el estudio.

Calidad de la evidencia

Se encontró que la calidad de la evidencia para todos los resultados era baja o muy baja, sobre todo disminuida por la heterogeneidad no explicada, las limitaciones en el diseño de los estudios, los datos imprecisos y dispersos o la sospecha de sesgo de publicación. Lo anterior significa que la confianza en la estimación del efecto es limitada: el verdadero efecto puede ser significativamente diferente de la estimación del efecto o existe muy poca confianza en la estimación del efecto; o es probable que el verdadero efecto sea significativamente diferente de la estimación del efecto.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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