Tiazidas como primera elección para el tratamiento de la hipertensión

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Tiazidas como primera elección para el tratamiento de la hipertensión

Una de las decisiones más importantes en el tratamiento de las personas con hipertensión es qué clase de fármaco debe usarse en primer lugar. Esta decisión tiene consecuencias importantes en cuanto a los resultados de salud y el costo. En esta revisión se resumen los resultados de salud de cuatro clases de fármacos. La mayoría de las pruebas mostraron que las tiazidas de primera línea en dosis bajas reducen la mortalidad y la morbilidad (accidente cerebrovascular, ataque cardíaco e insuficiencia cardíaca). Ninguna otra clase de fármacos mejoró los resultados de salud como lo hicieron las tiazidas en dosis bajas, y los betabloqueantes y las tiazidas en dosis altas fueron inferiores. Las tiazidas en dosis bajas deben ser el fármaco de primera elección en la mayoría de los pacientes con hipertensión. Afortunadamente, las tiazidas también tienen un costo muy bajo.

Conclusiones de los autores: 

Las tiazidas de primera línea en dosis bajas reducen todos los resultados de morbilidad y mortalidad. Los inhibidores de la ECA de primera línea y los bloqueadores de los canales de calcio parecen ser igualmente efectivos pero las pruebas son menos sólidas. Las tiazidas de primera línea en dosis altas y los betabloqueantes de primera línea son inferiores a las tiazidas de primera línea en dosis bajas.

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Antecedentes: 

La hipertensión sostenida, que no responde a medidas del cambio del estilo de vida, plantea una pregunta clínica sumamente importante: ¿Qué clase de fármaco debe usarse en primer lugar? Esta revisión responde a esa pregunta.

Objetivos: 

Objetivo primario: Cuantificar los beneficios y los daños de las principales clases de fármacos hipotensores de primera línea: las tiazidas, los betabloqueantes, los bloqueadores de los canales de calcio, los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA), los alfabloqueantes y los bloqueadores de los receptores de angiotensina II (BRA).

Estrategia de búsqueda (: 

Búsqueda electrónica en MEDLINE (enero 1966 a junio de 2008), EMBASE, CINAHL, el registro de ensayos clínicos Cochrane, con la estrategia de búsqueda estándar del grupo de revisión de hipertensión con términos adicionales.

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios de al menos un año de duración que compararon una de las seis principales clases de fármacos con un placebo o ningún tratamiento. Más del 70% de las personas debe tener presión arterial > 140/90 mmHg al inicio.

Obtención y análisis de los datos: 

Los resultados evaluados fueron la mortalidad, el accidente cerebrovascular, la cardiopatía coronaria, los eventos cardiovasculares, la disminución en la presión arterial sistólica y diastólica, y los retiros debidos a los efectos adversos del fármaco. Se usó el cociente de riesgos (CR) y un modelo de efectos fijos para combinar los resultados entre los ensayos.

Resultados principales: 

De los 57 ensayos identificados, 24 ensayos con 28 brazos y 58 040 pacientes cumplieron con los criterios de inclusión.
Las tiazidas (19 ECA) redujeron la mortalidad (CR 0,89; IC del 95%: 0,83; 0,96), el accidente cerebrovascular (CR 0,63; IC del 95%: 0,57; 0,71), la cardiopatía coronaria (CR 0,84; IC del 95%: 0,75; 0,95) y los eventos cardiovasculares (CR 0,70; IC del 95%: 0,66; 0,76). Las tiazidas en dosis bajas (8 ECA) redujeron la cardiopatía coronaria (CR 0,72; IC del 95%: 0,61; 0,84), pero en dosis alta (11 ECA) no lo hicieron (CR 1,01; IC del 95%: 0,85; 1,20).
Los betabloqueantes (5 ECA) redujeron el accidente cerebrovascular (CR 0,83; IC del 95%: 0,72; 0,97) y los eventos cardiovasculares (CR 0,89; IC del 95%: 0,81; 0,98) pero no la cardiopatía coronaria (CR 0,90; IC del 95%: 0,78; 1,03) o la mortalidad (CR 0,96; IC del 95%: 0,86; 1,07).
Los inhibidores de la ECA (3 ECA) redujeron la mortalidad (CR 0,83; IC del 95%: 0,72 a 0,95), el accidente cerebrovascular (CR 0,65; IC del 95%: 0,52 a 0,82), la cardiopatía coronaria (CR 0,81; IC del 95%: 0,70 a 0,94) y los eventos cardiovasculares (CR 0,76; IC del 95%: 0,67 a 0,85).
Los bloqueadores de los canales de calcio (1 ECA) redujeron el accidente cerebrovascular (CR 0,58; IC del 95%: 0,41; 0,84) y los eventos cardiovasculares (CR 0,71; IC del 95%: 0,57; 0,87) pero no la cardiopatía coronaria (CR 0,77; IC del 95%: 0,55; 1,09) o la mortalidad (CR 0,86; IC del 95%: 0,68; 1,09). No se identificaron ECA para los bloqueadores de los receptores de angiotensina II ni los alfabloqueantes.

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