Ajo para la enfermedad oclusiva arterial periférica que afecta a las piernas

El síntoma más común de la enfermedad oclusiva arterial periférica es la claudicación intermitente, una molestia en las piernas que se desencadena con el ejercicio y se alivia con el descanso. La causa subyacente es la aterosclerosis. Los factores de riesgo asociados con el desarrollo de la enfermedad arterial periférica incluyen el tabaquismo, el aumento del colesterol y otras grasas (lípidos) en la sangre, la hipertensión arterial y la diabetes. El ajo se ha utilizado como tratamiento medicinal desde la antigüedad. El principal ingrediente activo es un compuesto sulfuroso de olor variable llamado alicina, de modo que los ingredientes activos se pueden perder con el procesamiento, y con diferentes tipos de preparación. Se ha informado de que las preparaciones de ajo disponibles en el mercado tienen efectos beneficiosos sobre algunos de los factores de riesgo de la enfermedad vascular. Con el ajo fresco, se necesitan al menos siete dientes de ajo por día. Aparte del olor, el ajo sólo tiene efectos secundarios gastrointestinales leves.

Los autores de la revisión realizaron una búsqueda exhaustiva de la bibliografía médica y encontraron un ensayo controlado en el que 78 participantes con enfermedad oclusiva arterial periférica se asignaron al azar a recibir ajo o un fármaco placebo. La dosis de ajo fue dos tabletas recubiertas de 200 mg de polvo de ajo estandarizado oral dos veces al día. Se incluyeron hombres y mujeres, de 40 a 75 años de edad, aunque 16 no siguieron el tratamiento.

Después de 12 semanas de tratamiento, la distancia de caminata sin dolor aumentó de manera similar, ya sea que se recibiera ajo o placebo. Del mismo modo, no hubo diferencias en los cambios de presión arterial, ritmo cardíaco ni diferencias de presión entre la presión del tobillo y la del brazo. No se observaron efectos secundarios graves, aunque más pacientes que tomaron ajo (28%) en lugar de placebo (12%) se quejaron de un notable olor a ajo. La enfermedad oclusiva arterial periférica es una afección a largo plazo (crónica) y cualquier mejora en los síntomas requeriría un tratamiento y seguimiento a más largo plazo que el de este estudio.

Conclusiones de los autores: 

Un pequeño ensayo de corta duración no encontró efectos estadísticamente significativos del ajo en la distancia de caminata.

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Antecedentes: 

Se ha informado de que las preparaciones de ajo disponibles en el mercado tienen efectos beneficiosos sobre algunos de los factores de riesgo asociados con la aterosclerosis.

Objetivos: 

Evaluar los efectos del ajo (preparaciones secas y que no son en polvo) para el tratamiento de la enfermedad oclusiva arterial periférica.

Estrategia de búsqueda (: 

Para esta actualización el coordinador de búsqueda de ensayos del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en el Registro especializado (última búsqueda realizada en enero de 2013) y en CENTRAL (2012, número 12).

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos aleatorizados sobre el tratamiento con ajo en pacientes con aterosclerosis de los miembros inferiores. Los resultados principales fueron medidas objetivas de la progresión de la aterosclerosis subyacente (p.ej., mediciones de la presión en los tobillos, pruebas en la cinta rodante) y medidas subjetivas (p.ej., progresión de los síntomas).

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión (RJ y JK), de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron la calidad de los ensayos. Un autor de la revisión (RJ) se comunicó con los investigadores con el fin de obtener la información necesaria para la revisión que no se podía encontrar en los informes publicados.

Resultados principales: 

Se encontró un ensayo elegible con 78 participantes. Se incluyeron hombres y mujeres (40 a 75 años). El período de seguimiento fue corto, sólo 12 semanas.

Tras 12 semanas de tratamiento, la distancia de caminata sin dolor aumentó de 161 a 207 metros en el grupo que recibió el ajo y de 172 a 203 metros en el grupo placebo. Esta diferencia no fue estadísticamente significativa. No hubo diferencias en el cambio de la presión arterial sistólica o diastólica, la frecuencia cardíaca, la presión del tobillo ni la presión braquial. No se observaron efectos secundarios graves y nueve pacientes que tomaron ajo (28%) y cuatro que tomaron placebo (12%) se quejaron de un notable olor a ajo.

Tres ensayos se excluyeron de la revisión porque no incluyeron una medida clínica.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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