Intervenciones de enfermería para el abandono del hábito de fumar

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El consejo y el apoyo de las enfermeras pueden ayudar a las personas a dejar de fumar, especialmente cuando se encuentran en un hospital.

La mayoría de los fumadores desean dejar el hábito y es posible ayudarlos mediante el consejo y el apoyo de los profesionales de asistencia sanitaria. Las enfermeras son el recurso humano más grande en la asistencia sanitaria y participan en prácticamente todos los niveles de la atención de la salud. Esta revisión de ensayos clínicos incluyó 42 estudios, con más de 15.000 participantes incluidos en los análisis. Esta revisión halló que el asesoramiento y el apoyo a cargo del personal de enfermería podrían aumentar el éxito para que las personas dejen el hábito de fumar, especialmente en el contexto hospitalario. Los consejos y estímulos similares brindados por las enfermeras durante los controles de salud o en las actividades de prevención parecen ser menos efectivos, pero aún pueden lograr cierto impacto.

Conclusiones de los autores: 

Los resultados indican la presencia de beneficios potenciales del consejo o del asesoramiento sobre el abandono del hábito de fumar de las enfermeras a los pacientes, con pruebas razonables de que las intervenciones son efectivas. Las pruebas de un efecto son más débiles cuando las intervenciones son breves y cuando son proporcionadas por enfermeras cuya función principal no es la promoción de la salud ni el abandono del hábito de fumar. El desafío será incorporar la monitorización de la conducta ante el hábito de fumar y las intervenciones para el abandono del mismo como parte de la práctica estándar, para que todos los pacientes tengan la oportunidad de responder acerca de su consumo de tabaco y de recibir consejos o asesoramiento para dejar de fumar junto con un refuerzo y un seguimiento.

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Antecedentes: 

Los profesionales de asistencia sanitaria, incluso las enfermeras, con frecuencia recomiendan a los pacientes dejar de fumar para mejorar la salud . Dicho consejo puede ser breve o parte de intervenciones de mayor intensidad.

Objetivos: 

Determinar la efectividad de las intervenciones para el abandono del hábito de fumar realizadas por la enfermería.

Estrategia de búsqueda: 

Se buscó en el registro especializado del Grupo Cochrane de Adicción al Tabaco (Cochrane Tobacco Addiction Group) y en CINAHL en julio de 2007.

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios de las intervenciones para el abandono del hábito de fumar realizadas por enfermeras o auxiliares sanitarios con un seguimiento de al menos seis meses.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores extrajeron los datos de forma independiente. La medida de resultado principal fue la abstinencia de fumar después de al menos seis meses de seguimiento. Se utilizó la definición más rigurosa de abstinencia para cada ensayo, y cuando fue posible, las tasas de validación bioquímicas. Cuando fue estadística y clínicamente apropiado, se agruparon los estudios con un modelo de efectos fijos de Mantel-Haenszel y se informó la medida de resultado como un cociente de riesgo (CR) con intervalo de confianza (IC) del 95%.

Resultados principales

Cuarenta y dos estudios cumplieron los criterios de inclusión. Treinta y un estudios que comparan una intervención de enfermería con un control o con la atención habitual hallaron que la intervención aumenta significativamente las posibilidades de abandono del hábito (CR 1,28; IC del 95%: 1,18 a 1,38). Hubo heterogeneidad entre los resultados del estudio, pero la combinación por medio de un modelo de efectos aleatorios no alteró la estimación de un efecto estadísticamente significativo. Un análisis de subgrupos halló pruebas más débiles de que las intervenciones de menor intensidad fueran efectivas (CR 1,27; IC del 95%: 0,99 a 1,62). Hubo pruebas indirectas limitadas que las intervenciones fueran más efectivas en los pacientes hospitalizados con enfermedades cardiovasculares que en los pacientes hospitalizados con otras enfermedades. Las intervenciones en pacientes no hospitalizados también mostraron pruebas de beneficios. Nueve estudios que compararon diferentes intervenciones realizadas por las enfermeras no lograron detectar beneficios significativos en el uso de componentes adicionales. Cinco estudios sobre el asesoramiento de enfermeras para el abandono del hábito de fumar durante un examen médico de detección, o como parte de la prevención secundaria multifactorial de la práctica general (no incluido en el metanálisis principal) hallaron que la intervención de enfermería tenía menos efectos en estas condiciones.

Conclusiones de los autores

Los resultados indican la presencia de beneficios potenciales del consejo o del asesoramiento sobre el abandono del hábito de fumar de las enfermeras a los pacientes, con pruebas razonables de que las intervenciones son efectivas. Las pruebas de un efecto son más débiles cuando las intervenciones son breves y cuando son proporcionadas por enfermeras cuya función principal no es la promoción de la salud ni el abandono del hábito de fumar. El desafío será incorporar la monitorización de la conducta ante el hábito de fumar y las intervenciones para el abandono del mismo como parte de la práctica estándar, para que todos los pacientes tengan la oportunidad de responder acerca de su consumo de tabaco y de recibir consejos o asesoramiento para dejar de fumar junto con un refuerzo y un seguimiento.

Esta revisión debería citarse como:Rice VH, Stead LFLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Cuarenta y dos estudios cumplieron los criterios de inclusión. Treinta y un estudios que comparan una intervención de enfermería con un control o con la atención habitual hallaron que la intervención aumenta significativamente las posibilidades de abandono del hábito (CR 1,28; IC del 95%: 1,18 a 1,38). Hubo heterogeneidad entre los resultados del estudio, pero la combinación por medio de un modelo de efectos aleatorios no alteró la estimación de un efecto estadísticamente significativo. Un análisis de subgrupos halló pruebas más débiles de que las intervenciones de menor intensidad fueran efectivas (CR 1,27; IC del 95%: 0,99 a 1,62). Hubo pruebas indirectas limitadas que las intervenciones fueran más efectivas en los pacientes hospitalizados con enfermedades cardiovasculares que en los pacientes hospitalizados con otras enfermedades. Las intervenciones en pacientes no hospitalizados también mostraron pruebas de beneficios. Nueve estudios que compararon diferentes intervenciones realizadas por las enfermeras no lograron detectar beneficios significativos en el uso de componentes adicionales. Cinco estudios sobre el asesoramiento de enfermeras para el abandono del hábito de fumar durante un examen médico de detección, o como parte de la prevención secundaria multifactorial de la práctica general (no incluido en el metanálisis principal) hallaron que la intervención de enfermería tenía menos efectos en estas condiciones.

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