Podcast: Dejar de fumar, ¿mejora la salud mental?

Junto con otras muchas revisiones de intervenciones para dejar de fumar, el Grupo Cochrane de Tabaquismo publicó una nueva revisión en marzo de 2021 que observa los efectos de dejar de fumar sobre la salud mental.

Este podcast ha sido traducido por Andrea Cervera y locutado por Montse León del Centro Cochrane Iberoamericano.

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Junto con otras muchas revisiones de intervenciones para dejar de fumar, el Grupo Cochrane de Tabaquismo publicó una nueva revisión en marzo de 2021 que observa los efectos de dejar de fumar sobre la salud mental.

Este podcast ha sido traducido por Andrea Cervera y locutado por Montse León del Centro Cochrane Iberoamericano.

Existe la percepción habitual de que fumar cigarrillos ayuda a las personas a controlar el estrés y mejorar su estado de ánimo, pero fumar podría, de hecho, hacer que las personas se sientan peor. Fumar de forma regular conlleva alteraciones en el cerebro que hacen que las personas comiencen a experimentar síntomas de abstinencia y necesidad de fumar poco después de haberse fumado un cigarrillo. Incluyen sentimientos de depresión, ansiedad e irritabilidad que se mitigan cuando la persona fuma el siguiente cigarrillo. Es posible que este alivio haga parecer que fumar ayuda a la salud mental, pero, en su lugar, es este hábito y el comienzo de la abstinencia lo que provoca un efecto perjudicial en la salud mental desde un principio.
Liderada por la Dra. Gemma Taylor de la Universidad de Bath, se elaboró esta revisión Cochrane para recopilar los estudios disponibles e investigar qué le ocurre a la salud mental de las personas tras dejar de fumar. Para ser incluidos, los estudios debían medir un parámetro de salud mental al inicio y de nuevo a las seis semanas, para observar qué ocurre con la salud mental de las personas tras pasar por el periodo inicial de abstinencia del tabaco. Se buscaron artículos publicados hasta enero de 2020 y se hallaron 102 estudios aptos, con un total de casi 170 000 personas. Estos estudios compararon el cambio en la salud mental de los exfumadores con los de aquellas personas que continuaron fumando o informaron acerca de los riesgos de aparición de un trastorno mental nuevo. En todos los desenlaces de salud mental que se observaron, no se encontró evidencia de un deterioro en los exfumadores en comparación con los que continuaron fumando, y, de hecho, los exfumadores comunicaron una mejoría en la salud mental. También hubo un riesgo reducido de presentar ansiedad y depresión en los exfumadores en comparación con los fumadores. 
Otra posible preocupación que los fumadores podrían tener al dejar de fumar es que afecte a su vida social. También se investigó este efecto mediante el estudio de alteraciones de la calidad de vida social de los exfumadores en comparación con los que continuaron fumando y no se halló evidencia de una diferencia. Esto significa que los exfumadores no comunicaron un deterioro de la calidad de sus relaciones sociales en comparación con los que siguieron fumando. 
Debido a la gran cantidad de estudios disponibles, fue posible evaluar si las asociaciones entre dejar de fumar, salud mental y calidad de vida social difirieron para los distintos grupos de fumadores. Esta evaluación reveló que las mejorías en la salud mental no solo se observaron en personas con trastornos mentales preexistentes, sino que hubo mejorías similares en personas con trastornos físicos preexistentes y en la población general. Este hecho sugiere que cuando las personas superan el periodo inicial de abstinencia del tabaco, que a menudo dura un breve periodo de tiempo, todos los fumadores pueden experimentar los beneficios potenciales a largo plazo de dejar de fumar para la salud mental.
Sin embargo, cabe destacar que, debido a los métodos empleados en algunos estudios, no es posible saber con certeza la magnitud exacta de los beneficios para la salud mental de dejar de fumar, pero lo que sí se puede afirmar es que dejar de fumar no empeorará la salud mental. Y, si los beneficios hallados para la salud mental de las personas que dejan de fumar son correctos, es probable que sean significativos, pues son parecidos a los beneficios en la ansiedad y la depresión observados por revisiones acerca de la efectividad de los antidepresivos en estos desenlaces.

Si desea saber más sobre la revisión y los más de 100 estudios incluidos en ella, puede acceder a la versión completa en la Biblioteca Cochrane punto com buscando 'tabaquismo y salud mental'.

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