Mejora de la implementación de políticas y prácticas que fomentan la salud en los lugares de trabajo

Pregunta de la revisión

Las estrategias de implementación procuran mejorar la adopción e integración de intervenciones en salud basadas en la evidencia, en las políticas y las prácticas habituales de contextos específicos. Esta revisión examinó si el uso de estas estrategias mejoró la implementación de las políticas y las prácticas en el lugar de trabajo para promover la alimentación sana, la actividad física, el control del peso, el abandono del hábito de fumar y la prevención del consumo peligroso de alcohol. También se quería saber si estas estrategias cambiaron los comportamientos de salud de los empleados, causaron algún efecto no intencional y si la relación calidad-precio fue óptima.

Antecedentes

Los lugares de trabajo son un buen contexto para los programas que procuran mejorar los comportamientos relacionados con la salud como la dieta, la actividad física y el consumo de tabaco, debido a que los adultos pasan mucho tiempo por el día en el trabajo. Sin embargo, esta clase de intervenciones basadas en el lugar de trabajo a menudo se implementan de forma deficiente, lo cual limita su potencial repercusión sobre la salud de los empleados. La identificación de las estrategias que son efectivas para mejorar la implementación de intervenciones basadas en el lugar de trabajo tiene el potencial de aumentar su repercusión sobre la prevención de las enfermedades crónicas.

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas de estudios que comparaban estrategias para apoyar la implementación de políticas y prácticas que fomentan la salud en los lugares de trabajo versus o ninguna estrategia de implementación o diferentes estrategias de implementación. Las estrategias de implementación podían incluir iniciativas de mejoría de la calidad, educación y entrenamiento, entre otras. Podían dirigirse a las políticas o a las prácticas directamente instituidas en el lugar de trabajo (p.ej. política de servicio de comida saludable en el lugar de trabajo), así como a los esfuerzos llevados a cabo por el lugar de trabajo para promover el uso de los servicios externos de promoción de la salud (p.ej. subsidios de afiliación a un gimnasio para los empleados).

Se encontraron seis estudios elegibles que investigaron estas estrategias. La mayoría tuvo lugar en EE.UU., y los lugares de trabajo se encontraban en sectores de fabricación, industriales y de servicios. El número de lugares de trabajo examinados en los estudios varió de 12 a 144. Las estrategias de implementación de los seis estudios se dirigieron a diferentes políticas y prácticas en el lugar de trabajo: servicio de comida saludable; etiquetado nutricional en el punto de compra; impulso ambiental y apoyo a la alimentación sana y la actividad física; políticas de control del consumo de tabaco; patrocinio de los programas de control del peso para los empleados; y adherencia a las guías nacionales para la promoción de la salud del personal. Todos los estudios usaron estrategias múltiples para mejorar la implementación de estas políticas y prácticas, incluidas: las reuniones educacionales, las intervenciones adaptadas a las necesidades específicas del lugar de trabajo y los procesos de consenso del lugar de trabajo en cuanto a la implementación de una política o práctica. Cuatro estudios compararon estrategias de implementación versus ninguna intervención, un estudio comparó diferentes estrategias de implementación, y un estudio comparó dos estrategias de implementación entre sí y un control. Los investigadores usaron encuestas, auditorías y observaciones en los lugares de trabajo para evaluar el efecto de las estrategias sobre la implementación de las políticas y las prácticas en el lugar de trabajo.

Fecha de la búsqueda

La evidencia está actualizada hasta el 31 de agosto de 2017.

Resultados clave

Al combinar los resultados de tres estudios, no se encontraron diferencias en el nivel de implementación de las políticas o las prácticas que fomentan la salud entre los lugares de trabajo que recibieron apoyo de estrategias de implementación versus los que no, lo cual indica que estas estrategias pueden lograr poca o ninguna diferencia. Los dos ensayos que comparaban diferentes estrategias de implementación informaron mejorías en la implementación a favor del grupo de apoyo a la implementación más intensivo. Los resultados de los efectos sobre los comportamientos de salud de los empleados fueron inconsistentes y se basaron en evidencia de certeza muy baja a baja, de manera que no está claro si las estrategias de implementación mejoraron estos resultados. Uno de los estudios incluidos informó sobre el coste, y ninguno sobre las consecuencias adversas no intencionales de las estrategias de implementación.

Certeza de la evidencia

Hubo pocos estudios incluidos, y usaron terminología inconsistente para describir las estrategias de implementación, lo cual limita la solidez de la evidencia. La certeza de la evidencia se consideró baja para el efecto de las estrategias de implementación sobre la implementación de políticas y prácticas, basado en cuatro estudios aleatorios (en los que los grupos son asignados al azar a diferentes grupos de estudio), y muy baja basado en dos estudios no aleatorios. La evidencia en cuanto a los comportamientos de salud de los empleados y los resultados de los costes también se consideró baja y muy baja. Los resultados de la revisión no aportan evidencia clara con respecto a la repercusión de las estrategias de implementación sobre la implementación de políticas y prácticas en el lugar de trabajo que fomentan la salud ni en los comportamientos relacionados con la salud de los empleados. Se necesita investigación adicional.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia disponible con respecto a la efectividad de las estrategias de implementación para mejorar la implementación de políticas y prácticas que fomentan la salud en el contexto de los lugares de trabajo es escasa e inconsistente. La evidencia de baja certeza indica que dichas estrategias pueden lograr poco o ningún cambio en las medidas de la fidelidad a la implementación o diferentes resultados del comportamiento de salud de los empleados. Tampoco se conoce si dichas estrategias son efectivas en función de los costes o si presentan consecuencias adversas no intencionales potenciales. El número limitado de ensayos identificados indica que la investigación en implementación en el contexto de los lugares de trabajo está recién comenzando, lo cual justifica la investigación adicional para guiar la traducción de la evidencia en este contexto.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Debido a los periodos de tiempo considerables que los adultos pasan en los lugares de trabajo cada día, los mismos proporcionan un contexto oportuno para las intervenciones que consideran los factores de riesgo conductual modificables de enfermedades crónicas. Las revisiones anteriores de los ensayos de las intervenciones en lugar de trabajo indican que pueden ser efectivas para modificar un rango de factores de riesgo incluida la dieta, la actividad física, la obesidad, el consumo peligroso de alcohol y el consumo de tabaco. Sin embargo, dichas intervenciones a menudo se implementan de forma deficiente en los lugares de trabajo, lo cual limita su repercusión sobre la salud de los empleados. La identificación de las estrategias que son efectivas para mejorar la implementación de las intervenciones en el lugar de trabajo tiene el potencial de mejorar los efectos sobre los resultados en salud.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las estrategias para mejorar la implementación de políticas o prácticas en el lugar de trabajo orientadas a la dieta, la actividad física, la obesidad, el consumo de tabaco y el consumo de alcohol.

Los objetivos secundarios fueron evaluar la repercusión de dichas estrategias en los comportamientos de salud de los empleados, incluida la ingesta alimentaria, la actividad física, el peso y el consumo de alcohol y de tabaco; evaluar la relación coste-efectividad; e identificar cualquier efecto adverso no intencional de las estrategias de implementación sobre los lugares de trabajo o el personal del lugar de trabajo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en las siguientes bases de datos electrónicas el 31 agosto 2017: CENTRAL; MEDLINE; MEDLINE in Process; The Campbell Library; PsycINFO; Education Resource Information Center (ERIC); Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL); y en SCOPUS. También se realizaron búsquedas manuales en todas las publicaciones entre agosto de 2012 y septiembre de 2017 en dos revistas especializadas: Implementation Science y Journal of Translational Behavioral Medicine. Se realizaron búsquedas hasta septiembre 2017 en Dissertations and Theses, en la WHO International Clinical Trials Registry Platform, y en el US National Institutes of Health Registry. Se examinaron las listas de referencias de los ensayos incluidos y se estableció contacto con los autores para identificar otros ensayos potencialmente relevantes. También se consultó con expertos en el tema para identificar otras investigaciones relevantes.

Criterios de selección: 

Las estrategias de implementación se definieron como estrategias específicamente empleadas para mejorar la implementación de las intervenciones de salud en la práctica habitual dentro de contextos específicos. Se incluyó cualquier ensayo con un grupo de control paralelo (aleatorio o no aleatorio) y realizado en cualquier escala que comparara estrategias para apoyar la implementación de políticas o prácticas en el lugar de trabajo orientadas a la dieta, la actividad física, la obesidad, el consumo peligroso de alcohol o el consumo de tabaco versus ninguna intervención (es decir lista de espera, práctica habitual o control de apoyo mínimo) u otra estrategia de implementación. Las estrategias de implementación podían incluir las identificadas por la taxonomía del Effective Practice and Organisation of Care (EPOC) como las iniciativas de mejoría de la calidad y la educación y el entrenamiento, así como otras estrategias. Las intervenciones de implementación podían dirigirse a las políticas o las prácticas directamente instituidas en el contexto del trabajo, así como a los esfuerzos instituidos en el lugar de trabajo que promueven el uso de los servicios externos de promoción de la salud (p.ej. subsidios de afiliación a un gimnasio).

Obtención y análisis de los datos: 

Los autores de la revisión, mediante un trabajo de pares y de forma independiente, realizaron la selección de citas, la extracción de datos y la evaluación del “riesgo de sesgo”, resolviendo los desacuerdos a través del consenso o con un tercer revisor. Se resumieron los resultados de forma narrativa para todos los ensayos incluidos en principio mediante la descripción de las características del ensayo, los participantes, las intervenciones y los resultados. Luego se describió el tamaño del efecto de la medida de resultado para la implementación de las políticas o las prácticas. Se realizó el metanálisis de los resultados de la implementación para los ensayos de diseño y resultados equivalentes.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos, cuatro de los cuales tuvieron lugar en EE. UU. Cuatro ensayos usaron diseños de ensayos controlados aleatorios (ECA). Los ensayos se realizaron en los lugares de trabajo de sectores de fabricación, industriales y de servicios. El tamaño de las muestras de los lugares de trabajo varió de 12 a 114. Las políticas y las prácticas en el lugar de trabajo estudiadas incluyeron: políticas de servicio de comida saludable; etiquetado nutricional en el punto de compra; apoyos ambientales a la alimentación sana y la actividad física; políticas de control del consumo de tabaco; programas de control del peso; y adherencia a las guías para la promoción de la salud del personal. Todas las intervenciones de implementación utilizaron estrategias de implementación múltiples, de las cuales las más comunes fueron las reuniones educacionales, las intervenciones adaptadas y los procesos de consenso local. Cuatro ensayos compararon una intervención de estrategia de implementación con un control de ninguna intervención, un ensayo comparó diferentes intervenciones de implementación y un ensayo de tres brazos comparó dos estrategias de implementación entre sí y un control. Cuatro ensayos informaron un único resultado de la implementación, aunque los otros dos informaron resultados múltiples. Los investigadores evaluaron los resultados mediante encuestas, auditorías y observaciones ambientales. La mayoría de los ensayos estuvieron en alto riesgo de sesgo de realización y de detección y en riesgo poco claro de informe y de abandono.

De los cinco ensayos que compararon las estrategias de implementación con un control de ninguna intervención, el análisis agrupado fue posible para tres ECA que informaron las medidas continuas basadas en las puntuaciones de los resultados de la implementación. El metanálisis no encontró ninguna diferencia en los efectos estandarizados (diferencia de medias estandarizada [DME] -0,01; IC del 95%: -0,32 a 0,30; 164 participantes; tres estudios; evidencia de baja certeza), lo cual no sugiere ningún beneficio del apoyo a la implementación en cuanto a la mejoría de la implementación de las políticas o las prácticas, en relación con el control. Los hallazgos para otros resultados continuos o dicotómicos de la implementación informados a través de estos cinco ensayos fueron contradictorios. En cuanto a los dos ensayos no aleatorios que examinaron la efectividad comparativa, ambos informaron mejorías en la ejecución, a favor del grupo de implementación más intensiva (evidencia de certeza muy baja). Tres ensayos examinaron la repercusión de las estrategias de implementación en los comportamientos de salud de los empleados, e informaron efectos contradictorios para la dieta y el peso (evidencia de muy baja certeza) y ningún efecto para la actividad física (evidencia de muy baja certeza) o el consumo de tabaco (evidencia de baja certeza). Un ensayo informó un aumento de los costes absolutos del lugar de trabajo para la promoción de la salud en el grupo de implementación (evidencia de baja certeza). Ninguno de los ensayos incluidos evaluó consecuencias adversas. Las limitaciones de la revisión incluyeron el número pequeño de ensayos identificados y la falta de terminología consistente aplicada en el área de la ciencia de la implementación, lo cual puede haber dado lugar a la omisión de ensayos potencialmente relevantes en la búsqueda.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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