Postura y líquidos para la prevención de la cefalea pospunción de la duramadre

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

Algunos médicos les recomiendan a los pacientes permanecer en cama después de una punción lumbar y aumentar la ingesta de líquidos para prevenir la aparición de la cefalea pospunción de la duramadre (CPPD). La CPPD limita la movilidad del paciente y las actividades cotidianas lo que representa esfuerzos adicionales para el paciente y la institución de salud. Esta revisión encontró que el reposo en cama no previene la aparición de las cefaleas después de los procedimientos de punción lumbar, independientemente de la duración del reposo, o la posición del cuerpo o la cabeza que adopte el paciente. También se encontraron pocos datos sobre la utilidad de la ingesta adicional de líquidos, que no mostró efectos preventivos sobre la aparición de las cefaleas. Se considera que estas prácticas no se deben recomendar más de forma habitual para la prevención de las cefaleas después de la punción lumbar.

Conclusiones de los autores: 

No existen pruebas a partir de ECA que indiquen que el reposo habitual en cama después de la punción de la duramadre sea beneficioso para la prevención de la aparición de la CPPD. La función de la administración de líquidos en la prevención de la CPPD es incierta.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La cefalea pospunción de la duramadre (CPPD) es una complicación frecuente de las punciones lumbares. Varias teorías han identificado la pérdida del líquido cefalorraquídeo (LCR) a través del orificio en la duramadre como la causa de este efecto secundario. Por lo tanto, es necesario tomar medidas preventivas para evitar esta complicación. El reposo en cama prolongado se ha utilizado como una medida terapéutica después de la CPPD, pero se desconoce si también se puede utilizar para prevenirla. De igual manera, se desconoce la utilidad de administrar líquidos adicionales a los de la ingesta dietética habitual para restaurar la pérdida del LCR que se produce por la punción.

Objetivos: 

Evaluar si el reposo en cama prolongado combinado con diferentes posiciones corporales y de la cabeza, así como la administración de líquidos complementarios después de la punción lumbar, previene la aparición de CPPD en los pacientes a los que se les realizó punción lumbar con fines diagnósticos o terapéuticos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register), MEDLINE, EMBASE y en LILACS hasta junio de 2013.

Criterios de selección: 

Se identificaron los ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon los efectos del reposo en cama versus la movilización temprana o inmediata, la posición cabeza abajo versus la posición horizontal, la posición prona versus supina durante el reposo en cama y la administración de líquidos complementarios versus ninguna administración o menos administración de líquidos, como medidas preventivas para la CPPD en los pacientes a los que se les realizó punción lumbar.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron de forma independiente la elegibilidad de los estudios mediante el software EROS (Early Review Organizing Software) en internet. Dos revisores diferentes evaluaron de forma independiente el riesgo de sesgo mediante los criterios esbozados en el Manual Cochrane para Revisiones Sistemáticas de Intervenciones (Cochrane Handbook for Systematic Reviews of Interventions). Cualquier desacuerdo se resolvió mediante consenso. Se extrajeron los datos sobre los casos de CPPD, CPPD grave y cualquier cefalea después de la punción lumbar y se realizaron análisis de intención de tratar y de sensibilidad por el riesgo de sesgo.

Resultados principales: 

En esta revisión se incluyeron 23 ensayos (2477 participantes). No se encontraron efectos beneficiosos asociados con el reposo en cama en comparación con la movilización inmediata sobre la incidencia de CPPD (riesgo del reposo en cama 26,4%; riesgo de la movilización 20,5%; cociente de riesgos [CR] 1,30; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,09 a 1,55), CPPD grave (riesgo del reposo en cama 10,6%; riesgo de la movilización 10,7%; CR 1,00; IC del 95%: 0,75 a 1,32) ni sobre la presencia de cualquier cefalea después de la punción lumbar (riesgo del reposo en cama 33,6%; riesgo de la movilización 28,6%; CR 1,18; IC del 95%: 1,05 a 1,32). Los análisis limitados a los ensayos metodológicamente más rigurosos produjeron resultados similares. Asimismo, los dos ensayos que evaluaron la administración de líquidos no hallaron que esta medida preventiva fuera útil en la prevención de la CPPD.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Share/Save