Intervenciones para la prevención de las caídas en los pacientes después de un accidente cerebrovascular

Las caídas se observan con frecuencia en los pacientes que han presentado un accidente cerebrovascular y ocurren en el 7% de los pacientes en la primera semana después del accidente cerebrovascular. En la fase posterior después del accidente cerebrovascular, del 55% al 73% de los pacientes presentan una caída en el año posterior al accidente cerebrovascular. No todas las caídas son suficientemente graves para necesitar atención médica, pero incluso las caídas no graves pueden provocar que los pacientes desarrollen el temor a caer. Son un factor para predecir las caídas futuras, lo que puede limitar las actividades cotidianas del paciente y, por lo tanto, necesitar atención. Esta revisión investigó qué métodos son eficaces para prevenir las caídas en los pacientes después del accidente cerebrovascular. Después de buscar en la bibliografía, se incluyeron diez estudios con 1004 participantes. Se encontraron estudios que investigaron los ejercicios, la medicación y la provisión de lentes únicos de visión a distancia en lugar de lentes multifocales para prevenir las caídas. Los ejercicios no parecieron reducir la tasa de caídas ni el número de pacientes que tuvieron caídas. En la mayoría de los estudios, se solicitó a los participantes que hicieran ejercicios solamente. Un estudio ofreció ejercicios junto con componentes adicionales como sesiones educativas acerca de las caídas. Otro estudio ofreció ejercicios junto con una evaluación de riesgo exhaustiva y derivaciones posteriores, como una revisión por un optometrista o zapatos nuevos, lo que dio lugar a un programa personalizado para prevenir las caídas. Ninguno de estos dos estudios redujo la tasa de caídas ni el número de pacientes que tuvieron caídas. Un estudio que administró vitamina D a pacientes mujeres después del accidente cerebrovascular que presentaban niveles bajos de vitamina D ingresadas en atención a largo plazo, mostró una reducción en la tasa de caídas y el número de pacientes que tuvieron caídas. En otro estudio, el alendronato dio lugar a una reducción en la tasa de caídas y el número de pacientes que tuvieron caídas en pacientes hospitalizados después del accidente cerebrovascular. Se deben realizar más estudios de esta clase para confirmar estos resultados antes de que los resultados se implementen en la práctica clínica. Actualmente no hay pruebas de que el uso de lentes únicos de visión a distancia en lugar de lentes multifocales reduzca la tasa de caídas ni el número de pacientes que tuvieron caídas. En resumen, hay pocas pruebas de que las intervenciones para la prevención de las caídas en los pacientes después del accidente cerebrovascular tengan efectos beneficiosos. El motivo principal es que solamente hubo un número limitado de estudios que se centraron en los pacientes después del accidente cerebrovascular o que incluyeron un subgrupo con accidente cerebrovascular en el estudio. Por lo tanto, se justifica la realización de más estudios de investigación en esta área importante para los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Conclusiones de los autores: 

Actualmente no hay pruebas suficientes de que los ejercicios o la prescripción de lentes únicos de visión a distancia a los pacientes que utilizaban lentes multifocales prevengan las caídas ni disminuyan el número de pacientes que tuvieron caídas después del alta de la rehabilitación posterior al accidente cerebrovascular. Dos estudios que probaron vitamina D versus placebo y alendronato versus alfacalcidol encontraron una reducción significativa de las caídas y del número de pacientes que tuvieron caídas. Sin embargo, estos resultados se deben repetir antes de implementar los resultados en la práctica clínica.

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Antecedentes: 

Las caídas son una de las complicaciones médicas más frecuentes después del accidente cerebrovascular, con una incidencia informada del 7% en la primera semana después de la aparición del accidente cerebrovascular. Los estudios que investigan las caídas en la fase tardía después del accidente cerebrovascular informan una incidencia de hasta el 73% en el primer año después del accidente cerebrovascular.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones dirigidas a prevenir las caídas en los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro de ensayos del Grupo Cochrane de Accidentes Cerebrales Vasculares (Cochrane Stroke Group) (noviembre de 2012) y del Grupo Cochrane de Lesiones óseas, articulares y musculares (Cochrane Bone, Joint and Muscle Trauma Group) (mayo de 2012), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) en The Cochrane Library 2012, número 5, MEDLINE (1950 hasta mayo de 2012), EMBASE (1980 hasta mayo de 2012), CINAHL (1982 hasta mayo de 2012), PsycINFO (1806 hasta mayo de 2012), AMED (1985 hasta mayo de 2012) y PEDro (mayo de 2012). También se buscó en los registros de ensayos, se verificaron las listas de referencias y se estableció contacto con los autores.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios de intervenciones en las que el objetivo primario o secundario fue prevenir las caídas en los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Obtención y análisis de los datos: 

Los revisores seleccionaron de forma independiente los estudios para inclusión, evaluaron su calidad y extrajeron los datos. Se utilizó el cociente de tasas y el intervalo de confianza (IC) del 95% para comparar la tasa de caídas (p.ej., caídas por pacientes por año) entre los grupos de intervención y control. Para el riesgo de caída, se utilizó el cociente de riesgos y el IC del 95% según el número de pacientes que tuvieron caídas en cada grupo. Los resultados se agruparon cuando fue necesario.

Resultados principales: 

Se incluyeron diez estudios con 1004 participantes. Un estudio evaluó el efecto de los ejercicios en la fase aguda y subaguda después del accidente cerebrovascular, pero no encontró diferencias significativas en la tasa de caídas (cociente de tasas 0,92; IC del 95%: 0,45 a 1,90; 95 participantes). El resultado agrupado de cuatro estudios que investigaron el efecto de los ejercicios sobre la prevención de las caídas en la fase crónica tampoco encontró diferencias significativas en la tasa de caídas (cociente de tasas 0,75; IC del 95%: 0,41 a 1,38; 412 participantes).

Para el número de pacientes que tuvieron caídas, un estudio examinó el efecto de los ejercicios en la fase aguda y subaguda después del accidente cerebrovascular, pero no encontró diferencias significativas entre los grupos de intervención y control (cociente de riesgos 1,19; IC del 95%: 0,83 a 1,71; 95 participantes). El resultado agrupado de seis estudios que examinaron el efecto de los ejercicios en la fase crónica tampoco encontró diferencias significativas en el número de pacientes que tuvieron caídas entre los grupos de intervención y control (cociente de riesgos 1,02; IC del 95%: 0,83 a 1,24; 616 participantes).

La tasa de caídas y el número de pacientes que tuvieron caídas se redujo significativamente en dos estudios que evaluaron el efecto de la medicación sobre la prevención de las caídas; un estudio (85 participantes) comparó vitamina D versus placebo en pacientes mujeres institucionalizadas después del accidente cerebrovascular con niveles bajos de vitamina D y el otro estudio (79 participantes) evaluó alendronato versus alfacalcidol en pacientes hospitalizados después del accidente cerebrovascular.

Un estudio proporcionó lentes únicos de visión a distancia a pacientes que utilizaban lentes multifocales de forma regular. En un subgrupo de 46 participantes después del accidente cerebrovascular no hubo diferencias significativas en la tasa de caídas (cociente de tasas 1,08; IC del 95%: 0,52 a 2,25) ni en el número de pacientes que tuvieron caídas entre ambos grupos (cociente de riesgos 0,74; IC del 95%: 0,47 a 1,18).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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