Antagonistas de los receptores histamínicos H2 para la urticaria

La urticaria es una enfermedad común de la piel caracterizada por ronchas que producen picazón y que pueden aparecer en la superficie cutánea de cualquier parte del cuerpo. Las ronchas pueden ser pequeñas o pueden tener un diámetro de varias pulgadas. La mayoría de los pacientes presentan urticaria de forma continua o intermitente durante menos de seis semanas, aunque estas pueden durar más tiempo (entonces se la denomina “crónica”). La urticaria también puede acompañarse de angioedema (inflamación de una capa más profunda de la piel). Existen diferentes variedades de urticaria, aunque las formas más frecuentes son la urticaria aguda y la urticaria crónica. Las causas comunes de la urticaria aguda incluyen infecciones y reacciones adversas a los fármacos y los alimentos, mientras que en la urticaria crónica la causa suele ser desconocida. La picazón intensa es frecuente y puede provocar alteraciones del sueño e incluso depresión, con repercusiones graves en la calidad de vida del paciente. Debido a que puede afectar la cara y otras partes del cuerpo expuestas, la urticaria y el angioedema pueden resultar embarazosos para el individuo.

Hay diversas opciones de tratamiento para la urticaria, de las cuales la más conocida son los antihistamínicos H1. Esta revisión evaluó la eficacia y la seguridad de una categoría similar, los antihistamínicos H2, e incluyó cuatro estudios de calidad deficiente que examinaron a 144 participantes. No fue posible establecer conclusiones definitivas, aunque la combinación de ranitidina y difenhidramina pareció ser levemente más efectiva en cuanto a la reducción de los síntomas de urticaria comparada con la difenhidramina sola. En un estudio, la cimetidina pareció ser igual de efectiva que la difenhidramina. Sin embargo, la combinación de ambos fármacos fue más efectiva que la difenhidramina sola. Se informaron casos de somnolencia y sedación con la difenhidramina, aunque no hubo diferencias significativas en el nivel de sedación con famotidina ni con difenhidramina. Los estudios eran bastante antiguos e incluyeron muy pocos resultados de importancia para los pacientes con urticaria. Por lo tanto, actualmente no hay pruebas suficientes para indicar si este tipo de medicación es efectiva o no.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas muy limitadas provenientes de esta revisión se basaron en unos pocos estudios previos con un tamaño muestral relativamente pequeño, los cuales se clasificaron como en riesgo alto a incierto de sesgo. Por lo tanto, actualmente, la revisión no aporta pautas confiables para la toma de decisiones sobre el uso de antagonistas del receptor H2 para la urticaria. Si bien algunos de estos estudios informaron una medida del alivio de los síntomas de urticaria y una mejoría clínica más bien mínima en algunos de los participantes, las pruebas fueron débiles y poco fiables. Cuando se consideró apropiado, se destacó la falta de precisión y las limitaciones en los datos informados en esta revisión.

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Antecedentes: 

La urticaria es un trastorno frecuente de la piel caracterizado por ronchas que producen picazón y que pueden aparecer en casi cualquier parte del cuerpo. Existen varios subtipos diferentes y una variedad de opciones de tratamiento disponibles. No hay acuerdo sobre la eficacia de los antagonistas del receptor H2 utilizados en el tratamiento de la urticaria.

Objetivos: 

Evaluar la seguridad y la efectividad de los antagonistas del receptor H2 en el tratamiento de la urticaria.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en las siguientes bases de datos hasta octubre 2011: registro especializado del Grupo Cochrane de Piel (Cochrane Skin Group), CENTRAL en The Cochrane Library (2011, número 4), MEDLINE (desde 2005), EMBASE (desde 2007) y en LILACS (desde 1982). También se realizaron búsquedas en los registros de ensayos en línea para obtener ensayos en curso.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios de los antagonistas del receptor H2 en pacientes con un diagnóstico clínico de urticaria de cualquier duración o subtipo. Los estudios que incluyen antihistamínicos H1 para la urticaria crónica son el tema de otra revisión Cochrane; por lo tanto, no fueron incluidos en esta revisión.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron de forma independiente la calidad de los ensayos y extrajeron los datos.

Resultados principales: 

Cuatro estudios de un tamaño relativamente pequeño, con 144 participantes, se incluyeron en esta revisión. Una combinación de ranitidina y difenhidramina fue más efectiva para mejorar la resolución de la urticaria que la difenhidramina sola (cociente de riesgos [CR] 1,59; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,07 a 2,36). Aunque hubo una mejoría similar en el prurito, el tamaño de las ronchas y su intensidad, la cimetidina no proporcionó una mejoría global estadística y significativamente mayor en los síntomas de urticaria en comparación con la difenhidramina. Sin embargo, una combinación de estos fármacos fue más efectiva que la difenhidramina sola (CR 2,02; IC del 95%: 1,03 a 3,94). Se reportaron eventos adversos con varias de las intervenciones (ranitidina y difenhidramina) como somnolencia y sedación, aunque no hubo diferencias significativas en el nivel de sedación desde el inicio con famotidina ni con difenhidramina.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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