Amifostina para las glándulas salivales en pacientes con cáncer de tiroides diferenciado tratado con yodo radiactivo a dosis alta

El cáncer de tiroides es la neoplasia más común del sistema endocrino y consiste en varios subtipos, como el carcinoma papilar (que representa el 80% de los casos) y el carcinoma folicular (que representa el 11% de los casos). Éstos se denominan en conjunto “cáncer de tiroides diferenciado”. El tratamiento con yodo radiactivo después de la cirugía (ablación de la glándula tiroides o “tiroidectomía”) es importante para la detección de la enfermedad metastásica y para la destrucción del tejido tiroideo restante con cáncer microscópico. Después del tratamiento con yodo radiactivo se pueden presentar efectos adversos en las glándulas salivales como edema y dolor, que generalmente incluyen la parótida. Los síntomas se pueden presentar inmediatamente después de una dosis terapéutica de yodo radiactivo o meses después y progresar en intensidad con el tiempo. Las complicaciones secundarias informadas incluyen sensación de sequedad en la boca (“xerostomía”) y alteraciones gustativas.

Se cree que la amifostina es un radioprotector de las glándulas salivales que se utiliza conjuntamente con el tratamiento con yodo radiactivo. Este fármaco se administra por vía intravenosa y se informó que mejora el daño de las glándulas salivales causado por el tratamiento con yodo radiactivo.

Se encontraron sólo dos ensayos controlados aleatorizados en los cuales los efectos de la amifostina se compararon con placebo. Los dos ensayos clínicos aleatorizados investigaron a 130 pacientes tratados con yodo radiactivo a dosis alta por cáncer de tiroides. Los datos de los dos ensayos indicaron que la amifostina no tiene efectos protectores evidentes sobre las glándulas salivales en estos pacientes. En un estudio, dos pacientes presentaron un colapso después del comienzo del tratamiento con amifostina y se tuvo que retirar la infusión y sustituirles el volumen. Ambos pacientes se recuperaron sin secuelas.

Hasta que haya mejores datos disponibles, el uso de caramelos agrios o jugo de limón para aumentar la salivación quizás sea lo más apropiado durante el tratamiento con yodo radiactivo en los pacientes con cáncer de tiroides diferenciado. Los pacientes deben estar bien informados de la importancia de la hidratación, la estimulación ácida y el masaje glandular después del tratamiento con yodo radiactivo. Además, el reconocimiento y tratamiento tempranos de la xerostomía pueden mejorar los resultados.

Conclusiones de los autores: 

Los resultados de dos ensayos clínicos controlados aleatorizados indican que la amifostina no tiene efectos radioprotectores significativos sobre las glándulas salivales en pacientes con cáncer de tiroides diferenciado tratado con yodo radiactivo a dosis alta. Además, en los dos ensayos incluidos no se evaluaron la calidad de vida relacionada con la salud ni otros resultados orientados al paciente. Se necesitan ensayos clínicos controlados aleatorizados con bajo riesgo de sesgo que investiguen los resultados orientados al paciente para guiar la elección del tratamiento.

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Antecedentes: 

El tratamiento con yodo radiactivo para el cáncer de tiroides diferenciado puede provocar xerostomía. La amifostina se ha utilizado para prevenir los efectos de la irradiación sobre las glándulas salivales. Hasta la fecha, no están claros los efectos de la amifostina sobre las glándulas salivales en el cáncer de tiroides diferenciado tratado con yodo radiactivo.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la amifostina sobre las glándulas salivales en el cáncer de tiroides diferenciado tratado con yodo radiactivo a dosis alta.

Métodos de búsqueda: 

Se obtuvieron estudios a partir de búsquedas informatizadas de MEDLINE, EMBASE, The Cochrane Library y recopilaciones de documentos de conferencias celebradas en chino.

Criterios de selección: 

Ensayos clínicos controlados aleatorizados y ensayos clínicos controlados cuasialeatorizados que compararon con placebo los efectos de la amifostina sobre las glándulas salivales después del tratamiento con yodo radiactivo para el cáncer de tiroides diferenciado y que tuvieron un seguimiento de al menos tres meses de duración.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron el riesgo de sesgo y extrajeron los datos.

Resultados principales: 

Se incluyeron dos ensayos con 130 pacientes (67 y 63 pacientes asignados al azar a intervención versus control). Ambos estudios tuvieron bajo riesgo de sesgo. La amifostina versus placebo no mostró diferencias estadísticamente significativas en la incidencia de xerostomía (130 pacientes, dos estudios), la disminución de la captación medida por una gammagrafía de tecnecio-99m de las glándulas salivales o submandibulares a los 12 meses (80 pacientes, un estudio) y la reducción de la presión arterial (130 pacientes, dos estudios). En un estudio, dos pacientes presentaron un colapso después del comienzo del tratamiento con amifostina y se tuvo que retirar la infusión y sustituirles el volumen. Ambos pacientes se recuperaron sin secuelas. No se realizó un metanálisis sobre la función de las glándulas salivales medida por gammagrafía de tecnecio-99m a los tres meses después del tratamiento con yodo radiactivo a dosis alta debido a los resultados muy discrepantes entre los estudios (estadística I2 99%). Ninguno de los ensayos incluidos investigó la muerte por cualquier causa, la morbilidad, la calidad de vida relacionada con la salud o los costes.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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