Suplementos de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LCPUFA) para las madres en lactancia materna para mejorar el crecimiento y el desarrollo infantil

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Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LCPUFA) son sustancias que abundan en el cerebro y son necesarios para el crecimiento y la maduración de la retina y del cerebral del recién nacido. Estos ácidos grasos incluyen el ácido docosahexanoico (DHA) y se los considera "esenciales" porque el organismo no los puede producir de manera eficiente. Esto significa que los niños en lactancia materna obtienen los ácidos grasos de la dieta de la madre, principalmente del aceite de pescado y del pescado de mar.

Esta revisión de seis ECA halló que la incorporación de suplementos de LCPUFA en la dieta de la madre durante el embarazo y los cuatro primeros meses después del parto no mejoró el neurodesarrollo de los recién nacidos en cuanto a las habilidades de resolución de problemas, la inteligencia ni el desarrollo motor o psicomotor. Hubo pruebas inconsistentes (un estudio) a favor de los suplementos en el desarrollo del lenguaje a los 12 a 24 meses y en el nivel de atención infantil a los cinco años. La edad de los niños en el momento de la última evaluación del neurodesarrollo fue de siete años. En total se hallaron 1280 pacientes mujeres de países de ingresos altos pertenecientes a los seis ensayos incluidos, aunque nuestros análisis individuales se basaron en números más pequeños de ensayos y de pacientes. La agudeza visual de los niños no difirió claramente a los 12 meses de vida comparada con los niños de los grupos control de madres que recibieron suplementos de aceites de oliva, soja o maíz. Se necesitan más pruebas.

Conclusiones de los autores: 

Sobre la base de las escasas pruebas halladas, los suplementos de LCPUFA no parecían mejorar el neurodesarrollo ni la agudeza visual de los niños. En dos estudios, los suplementos de LCPUFA se asociaron con un aumento del perímetro cefálico. Actualmente, no hay pruebas suficientes a favor ni en contra de la administración de suplementos de LCPUFA a las madres en lactancia materna para mejorar el crecimiento y el desarrollo infantil.

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Antecedentes: 

Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (LCPUFA, por sus siglas en inglés), en especial el ácido docosahexanoico (DHA, por sus siglas en inglés), son los ácidos grasos más abundantes en el cerebro y son necesarios para el crecimiento y la maduración del cerebro y la retina. Los LCPUFA se consideran "esenciales" porque el organismo no los puede sintetizar eficientemente y por lo tanto provienen de dieta materna. Todavía no se llegó a un acuerdo acerca de si los suplementos de LCPUFA para las madres en lactancia materna son beneficiosos para el desarrollo de los lactantes.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad y la seguridad de los suplementos de LCPUFA para las madres en lactancia materna en el desarrollo cognitivo y físico de los lactantes, además de la seguridad para la madre y el recién nacido.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (noviembre 2009), CENTRAL (2009, número 2), PubMed (1966 hasta julio 2009), EMBASE (1974 hasta junio 2009), CINAHL (1984 hasta junio 2009), LILACS (1982 hasta junio 2009), Google Scholar (junio 2009) y en listas de referencias de revisiones publicadas narrativas y sistemáticas.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios o ensayos controlados asignados al azar por grupos que evalúan los efectos de los suplementos de LCPUFA en las madres en lactancia materna y sus hijos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente la elegibilidad y la calidad de los ensayos y realizaron la extracción de datos.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos controlados aleatorios con 1280 mujeres. No se encontraron diferencias significativas en el desarrollo neurológico de los niños: desarrollo del lenguaje (diferencia de medias estandarizada [DME] -0,14; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,49 a 0,20; dos ensayos, 349 participantes); inteligencia o capacidad de resolución de problemas (dos ensayos, 817 participantes; DME -0,22; IC del 95%: -0,23 a 0,66); desarrollo psicomotor (DME 0,34; IC del 95%: -0,11 a 0,78; dos ensayos, 279 participantes); desarrollo motor (DME 0,08; IC del 95%: -0,13 a 0,29; dos ensayos, 349 participantes); en la atención infantil hubo una diferencia significativa (DME 0,50; IC del 95%: 0,24 a 0,77; un estudio). En cuanto a la agudeza visual infantil no hubo diferencias significativas (DME -0,06; IC del 95%: -0,26 a 0,14; tres ensayos, 401 participantes). En cuanto al crecimiento, hubo diferencias significativas en la talla (MD -0,75 cm, IC del 95%: -1,38 a -0,12; dos ensayos, 834 participantes) y en el perímetro cefálico (DM 0,69 cm, IC del 95%: 0,35 a 1,02; un ensayo, 244 participantes). Un estudio informó una diferencia significativa en la alergia en recién nacidos (cociente de riesgos [CR] 0,12; IC del 95%: 0,02 a 0,95). No se hallaron diferencias significativas en un ensayo sobre la depresión posparto (DME 0,15; IC del 95%: -0,11 a 0,41).

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