Tratamiento quirúrgico para la parálisis de Bell (parálisis facial idiopática)

La parálisis de Bell es una parálisis de los músculos de la cara, generalmente unilateral, de causa desconocida. Los síntomas probablemente ocurren cuando un nervio facial presenta atrapamiento e inflamación. En general, los pacientes con parálisis de Bell se recuperan, aunque hay un grupo pequeño que no. Algunos cirujanos creen que una cirugía para liberar el nervio podría mejorar la recuperación. Se realizó esta revisión para evaluar los efectos de la cirugía en la parálisis de Bell en comparación con ningún tratamiento, otros tipos de cirugía, tratamiento simulado (falso) o tratamiento con medicación.

Después de una búsqueda amplia de ensayos controlados aleatorios, se encontraron e incluyeron dos estudios en esta revisión, con un total de 69 pacientes con parálisis de Bell. La medida principal de los efectos de la cirugía fue la recuperación de la parálisis a los 12 meses. El primer estudio comparó la cirugía con una medicación esteroide y el segundo estudio comparó la cirugía con ningún tratamiento. En el primer estudio los grupos de cirugía y de ninguna cirugía parecieron tener una recuperación similar del nervio facial a los nueve meses. El segundo estudio no encontró ninguna diferencia en la recuperación de la parálisis facial después de un año entre los participantes sometidos a cirugía y los que no recibieron ningún tratamiento. Un participante sometido a la cirugía en el primer estudio presentó pérdida leve de la audición y vértigo (mareos) después de la misma. Ambos estudios tenían limitaciones que podrían haber afectado los resultados.

Esta revisión se publicó por primera vez en 2011. Se actualizaron las búsquedas en octubre de 2012 y no se encontraron nuevos estudios relevantes.

La revisión halló que sólo había pruebas de muy baja calidad y que esto no era suficiente para decidir si una cirugía sería beneficiosa o perjudicial para el tratamiento de la parálisis de Bell. Es poco probable que se investigue la función de la cirugía de forma adicional debido a que los pacientes con parálisis de Bell generalmente se recuperan sin tratamiento.

Conclusiones de los autores: 

Sólo hay pruebas de calidad muy baja de los ensayos controlados aleatorios, lo que es insuficiente para decidir si la cirugía es beneficiosa o perjudicial en el tratamiento de la parálisis de Bell.

Es poco probable que se realicen estudios de investigación adicionales sobre la función de la intervención quirúrgica porque se produce la recuperación espontánea en la mayoría de los casos.

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Antecedentes: 

La parálisis de Bell es una parálisis aguda de etiología desconocida que afecta uno de los lados de la cara. La parálisis de Bell sólo debe usarse como diagnóstico cuando se han descartado todas las otras causas posibles. Debido a que la fisiopatología propuesta es la tumefacción y la compresión del nervio, algunos cirujanos sugieren la descompresión quirúrgica del nervio como posible opción de tratamiento. Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2011.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la cirugía en el tratamiento de la parálisis de Bell.

Estrategia de búsqueda (: 

El 29 octubre 2012, se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Enfermedades Neuromusculares (Cochrane Neuromuscular Disease Group), CENTRAL (2012, número 10), MEDLINE (enero 1966 hasta octubre 2012) y en EMBASE (enero 1980 hasta octubre 2012). También se realizaron búsquedas manuales de los resúmenes de congresos seleccionados para obtener la versión original de la revisión.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios que realizaban alguna intervención quirúrgica para el tratamiento de la parálisis de Bell. Se compararon las intervenciones quirúrgicas con ningún tratamiento, tratamiento simulado, otros tratamientos quirúrgicos o tratamiento médico.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente si los ensayos identificados a partir de las búsquedas eran elegibles para la inclusión. Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente el riesgo de sesgo y extrajeron los datos.

Resultados principales: 

Dos ensayos con un total de 69 participantes cumplieron los criterios de inclusión. El primer estudio consideró el tratamiento de 403 pacientes, aunque sólo incluyó a 44 en el ensayo quirúrgico, que fueron asignados al azar a grupos de cirugía y de ninguna cirugía. Sin embargo, no hubo información sobre el método de asignación al azar. El segundo estudio asignó al azar a 25 participantes a los grupos de cirugía o de control mediante gráficos estadísticos. No hubo ningún intento de ocultar la asignación en ninguno de los estudios. No se realizó el cegamiento de los participantes ni de los evaluadores de resultados a las intervenciones, en ninguno de los estudios. El primer estudio perdió siete participantes durante el seguimiento y no hubo ninguna pérdida durante el seguimiento en el segundo estudio.

Los cirujanos de ambos estudios descomprimieron los nervios de todos los participantes del grupo de cirugía mediante un abordaje retroauricular. El resultado primario fue la recuperación de la parálisis facial a los 12 meses. El primer estudio reveló que el grupo de cirugía y el grupo de ninguna cirugía (que recibió prednisolona oral) presentaron una recuperación equivalente del nervio facial a los nueve meses. Este estudio no comparó estadísticamente los grupos sino las puntuaciones, y el tamaño de los grupos sugirió que es improbable que haya diferencias estadísticamente significativas.El segundo estudio no informó diferencias estadísticamente significativas entre el grupo de cirugía y el de control (sin tratamiento). Un paciente operado en el primer estudio presentó pérdida de la audición neurosensorial de 20 dB y vértigo persistente. No se identificaron nuevos estudios cuando se actualizaron las búsquedas en octubre de 2012.

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