Ablación endovenosa (radiofrecuencia y láser) y escleroterapia con espuma versus cirugía convencional para las várices de la vena safena interna

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Las venas varicosas son venas superficiales dilatadas y tortuosas. Cuando se encuentran en las piernas pueden ser dolorosas, en particular al estar de pie y al caminar, pueden causar picazón y ser desagradables a la vista. Las venas varicosas son tratadas convencionalmente con cirugía para extraer las venas, mediante la extirpación de las mismas al nivel de la rodilla (denominado ligadura alta y extirpación). Los tratamientos nuevos y menos invasivos sellan la vena principal con pérdidas en el muslo mediante láser (terapia con láser endovenoso), ablación por radiofrecuencia (ARF) o escleroterapia con espuma. Estas técnicas pueden dar lugar a menos dolor después del procedimiento, menos complicaciones y un retorno más rápido al trabajo y a las actividades normales con una mejoría en la calidad de vida del paciente, y también pueden evitar la necesidad de anestesia general.

Nuestra revisión reunió todos los ensayos controlados aleatorios disponibles que comparaban las técnicas nuevas con la cirugía en el tratamiento de las varicosidades de la vena safena interna. Sólo se encontraron cinco ensayos, con un total combinado de 450 pacientes, que cumplieron con los criterios de inclusión. Tres ensayos compararon la terapia con láser con la cirugía y dos ensayos compararon la ARF con la cirugía. La terapia con láser se asoció con menos fracaso técnico aunque con una tendencia a tasas mayores de reapertura de la vena tratada (recanalización) en comparación con la cirugía. No había resultados disponibles para comparar las tasas de recurrencia. Se encontró que la ARF se asoció con tendencias a menos fracasos técnicos y menos crecimiento nuevo de la vena (neovascularización) en comparación con la cirugía; la tendencia estuvo a favor de más recanalización en el plazo de los cuatro meses sin diferencias demostradas en la recurrencia de las venas varicosas. Ningún ensayo controlado aleatorio comparó la escleroterapia con la cirugía. Los resultados en los informes de estudio se presentaron como el número de piernas o el número de pacientes, donde algunos pacientes tenían venas varicosas en ambas piernas. Los resultados también se midieron en diferentes momentos después de los procedimientos para los diferentes ensayos. Este hecho limitó los hallazgos de la revisión.

A partir de las pruebas limitadas disponibles se puede concluir que la ARF y la TLEV no son peores que la LA/E. Nuestra revisión no tiene el poder estadístico suficiente para realizar recomendaciones consistentes que afecten la práctica clínica. Se necesitan más datos de ECA que comparen estas terapias nuevas con la LA/E antes de que realmente se conozca su potencial verdadero.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas actualmente disponibles de ensayos clínicos indican que la ARF y la TLEV son al menos igual de efectivas que la cirugía en el tratamiento de las várices de la vena safena interna. No hay datos suficientes para hacer observaciones sobre la EEGE. Se necesitan ensayos aleatorios adicionales. Se debe intentar la realización del informe y el análisis de los resultados de una manera congruente para facilitar el metanálisis futuro.

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Antecedentes: 

Las técnicas mínimamente invasivas para el tratamiento de las várices de la vena safena interna incluyen escleroterapia con espuma guiada por ecografía (EEGE), ablación por radiofrecuencia (ARF) y terapia con láser endovenoso (TLEV). En comparación con la cirugía convencional (ligadura alta y extirpación [LA/E]), los beneficios propuestos incluyen menos complicaciones, un retorno más rápido al trabajo, mejoría en las puntuaciones de la calidad de vida (CdV), reducción de la necesidad de anestesia general y tasas de recurrencia equivalentes.

Objetivos: 

Examinar los datos de los ensayos clínicos controlados aleatorios (ECA) disponibles que comparan la EEGE, la ARF, y la TLEV con la LA/E para el tratamiento de las várices de la vena safena interna.

Estrategia de búsqueda (: 

El Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (The Cochrane Peripheral Vascular Diseases [PVD] Group) realizó búsquedas en su registro especializado (julio 2010) y CENTRAL (The Cochrane Library 2010, número 3). Además, los autores realizaron una búsqueda en EMBASE (julio 2010). Se estableció contacto con los fabricantes de instrumental de TLEV, ARF y de equipos esclerosantes para obtener datos de ensayos.

Criterios de selección: 

Todos los ECA de la TLEV, la ARF, la EEGE y la LA/E se consideraron para la inclusión. Los resultados primarios fueron las varicosidades recurrentes, la recanalización, la neovascularización, el fracaso del procedimiento técnico o la necesidad de nueva intervención, las puntuaciones de la calidad de vida (CdV) del paciente y las complicaciones asociadas. Los resultados secundarios fueron el tipo de anestesia, la duración del procedimiento, la estancia hospitalaria y el costo.

Obtención y análisis de los datos: 

CN, RE, VB, PC, HB y GS revisaron de forma independiente, evaluaron y seleccionaron los ensayos que cumplieron con los criterios de inclusión. CN y RE extrajeron los datos. Se usó la herramienta de la Colaboración Cochrane para evaluar el riesgo de sesgo.CN estableció contacto con los autores de los ensayos para aclarar los detalles.

Resultados principales: 

Se incluyeron 13 informes de cinco estudios con un total combinado de 450 pacientes. Las tasas de recanalización fueron mayores luego de la TLEV en comparación con la LA/E, tanto la recanalización temprana (en el plazo de los cuatro meses) (5/149 versus 0/100; odds ratio [OR] 3,83; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,45 a 32,64) como tardía (después de los cuatro meses) (9/118 versus 1/80; OR 2,97; IC del 95%: 0,52 a 16,98), aunque estos resultados no fueron estadísticamente significativos. La tasa de fracaso técnico favoreció a la TLEV sobre la LA/E (1/149 versus 6/100; OR 0,12; IC del 95%: 0,02 a 0,75). La recurrencia posterior a la ARF no mostró ninguna diferencia en comparación con la cirugía. La recanalización en el plazo de los cuatro meses se observó con mayor frecuencia después de la ARF en comparación con la LA/E aunque este hecho no fue estadísticamente significativo (4/105 versus 0/88; OR 7,86; IC del 95%: 0,41 a 151,28); después de cuatro meses no se observaron diferencias. La neovascularización se observó con mayor frecuencia después de la LA/E en comparación con la ARF, aunque nuevamente este hecho no fue estadísticamente significativo (3/42 versus 8/51; OR 0,39; IC del 95%: 0,09 a 1,63). El fracaso técnico se observó con menor frecuencia después de la ARF en comparación con la LA/E aunque este hecho no fue estadísticamente significativo (2/106 versus 7/96; OR 0,48; IC del 95%: 0,01 a 34,25). Ningún ensayo clínico aleatorio que comparara la LA/E versus la EEGE reunió los criterios de inclusión en el estudio. Las puntuaciones de la CdV y las complicaciones operatorias no fueron susceptibles al metanálisis.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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