Programas de educación de autocuidado a cargo de personas no profesionales para pacientes con afecciones crónicas

Programas de educación de autocuidado a cargo de líderes no profesionales para personas con afecciones de salud crónicas

Los programas de educación de autocuidado a cargo de líderes no profesionales (en lugar de profesionales de la salud como médicos o enfermeros) son cada vez más frecuentes como una forma para tratar de promocionar el autocuidado para las personas con afecciones crónicas. Los efectos de estos programas se evaluaron sistemáticamente. Se incluyeron los resultados de 17 estudios que involucraban a 7 442 personas con afecciones crónicas como artritis, diabetes, hipertensión y dolor crónico. Aunque muchos de los programas fueron similares, difirieron en la afección a tratar, en las mediciones que informaron los investigadores, y en su efectividad.

Se encontró que estos programas pueden resultar en mejorías moderadas y a corto plazo en la confianza de los pacientes para controlar su afección y las percepciones de su propia salud. También aumentaron la frecuencia con la que las personas realizaron ejercicios aeróbicos. Aunque hubo mejorías pequeñas en el dolor, la discapacidad, la fatiga y la depresión, las mejorías no fueron clínicamente importantes. Los programas no mejoraron la calidad de vida, no alteraron el número de veces que los pacientes visitaron a su médico ni redujeron la cantidad de tiempo que estuvieron en el hospital. No se informaron eventos adversos en ninguno de los estudios.

Conclusiones de los autores: 

Los programas de educación de autocuidado a cargo de personas no profesionales pueden proporcionar mejorías pequeñas y a corto plazo en la autoeficacia de los participantes, la salud autoevaluada, el tratamiento cognitivo de los síntomas, y la frecuencia de ejercicios aeróbicos. Actualmente no existen pruebas para sugerir que tales programas mejoran la salud psicológica, los síntomas o la calidad de vida relacionada con la salud, o que alteran significativamente el uso de la asistencia sanitaria. Las próximas investigaciones sobre dichas intervenciones deberían explorar los resultados a largo plazo, su efecto sobre las medidas clínicas de enfermedades y su función potencial en los niños y adolescentes.

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Antecedentes: 

Los programas de autocuidado a cargo de personas no profesionales cada vez tienen un uso mayor al intentar promover el autocuidado de las personas con afecciones crónicas.

Objetivos: 

Evaluar sistemáticamente la efectividad de los programas de autocuidado a cargo de personas no profesionales para las pacientes con afecciones crónicas.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en: Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, The Cochrane Library 2005, número 1), MEDLINE (enero 1986 hasta mayo 2006), EMBASE (enero 1986 hasta junio 2006), AMED (enero 1986 hasta junio 2006), CINAHL (enero 1986 hasta junio 2006), DARE (1994 hasta julio 2006, National Research Register (2000 hasta julio 2006), NHS Economic Evaluations Database (1994 hasta julio 2006), PsycINFO (enero 1986 hasta junio 2006), Science Citation Index (enero 1986 hasta julio 2006), listas de referencias y rastreo de citas prospectivas de los estudios incluidos. Se estableció contacto con los investigadores y expertos en el ámbito. No hubo restricciones de idioma.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECAs) que comparan programas estructurados de educación de autocuidado a cargo de personas no profesionales para las afecciones crónicas en comparación con ninguna intervención o programas a cargo de médicos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de forma independiente evaluaron la calidad de los ensayos y extrajeron los datos. Se contactó con los autores de los estudios para obtener información adicional. Los resultados de los ECAs se agruparon mediante un modelo de efectos aleatorios con diferencias de medias estandarizadas (DME) o diferencias de medias ponderadas (DMP) para los resultados continuos.

Resultados principales

Se incluyeron 17 ensayos que incluyeron a 7 442 participantes. Las intervenciones compartieron estructuras y componentes similares, pero los estudios mostraron una heterogeneidad en las afecciones estudiadas, las medidas de resultado obtenidas y los efectos. No se realizaron estudios de niños y adolescentes, solamente un estudio proporcionó datos sobre las medidas de resultado después de los seis meses, y sólo dos estudios informaron medidas de resultado clínicas.

Medidas de resultado primarias

Estado de salud: Hubo una reducción pequeña y estadísticamente significativa en: el dolor (11 estudios, DME -0,10; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,17 a -0,04); discapacidad (ocho estudios, DME -0,15; IC del 95%: -0,25 a -0,05); y fatiga (siete estudios, DME -0,16; IC del 95%: -0,23 a -0,09); y una mejoría pequeña y estadísticamente significativa en la depresión (seis estudios, DME -0,16; IC del 95%: -0,24 a -0,07). Hubo una mejoría pequeña (pero no estadística o clínicamente significativa) en el bienestar psicológico (cinco estudios; DME -0,12; IC del 95%: -0,33 a 0,09); pero no hubo diferencias entre los grupos para la calidad relacionada a la salud de vida (tres estudios; DMP -0,03: IC del 95%: -0,09 a 0,02). Seis estudios mostraron un mejoría estadísticamente significativa en la salud general autoevaluada (DMP -0,20; IC del 95%: -0,31 a -0,10).

Conductas saludables: Siete estudios experimentaron un aumento pequeño y estadísticamente significativo en el ejercicio aeróbico autoinformado (DME -0,20; IC del 95%: -0,27 a -0,12) y un aumento moderado en el tratamiento cognitivo de los síntomas (cuatro estudios, DMP -0,55; IC del 95%: -0,85 a -0,26).

Uso de la asistencia sanitaria: No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en la asistencia a médicos o médicos generales (nueve estudios; DME -0,03; IC del 95%: -0,09 a 0,04). Tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos durante los días/noches de estancia en el hospital (seis estudios; DMP -0,32; IC del 95%: -0,71 a 0,07).

Autoeficacia: (confianza para tratar la afección) mostró una mejoría pequeña y estadísticamente significativa (diez estudios; DME -0,30; IC del 95%: -0,41 a -0,19).

No se informaron eventos adversos en ninguno de los estudios.

Conclusiones de los autores

Los programas de educación de autocuidado a cargo de personas no profesionales pueden proporcionar mejorías pequeñas y a corto plazo en la autoeficacia de los participantes, la salud autoevaluada, el tratamiento cognitivo de los síntomas, y la frecuencia de ejercicios aeróbicos. Actualmente no existen pruebas para sugerir que tales programas mejoran la salud psicológica, los síntomas o la calidad de vida relacionada con la salud, o que alteran significativamente el uso de la asistencia sanitaria. Las próximas investigaciones sobre dichas intervenciones deberían explorar los resultados a largo plazo, su efecto sobre las medidas clínicas de enfermedades y su función potencial en los niños y adolescentes.

Esta revisión debería citarse como:Foster G, Taylor SJC, Eldridge SE, Ramsay J, Griffiths CJLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se incluyeron 17 ensayos que incluyeron a 7 442 participantes. Las intervenciones compartieron estructuras y componentes similares, pero los estudios mostraron una heterogeneidad en las afecciones estudiadas, las medidas de resultado obtenidas y los efectos. No se realizaron estudios de niños y adolescentes, solamente un estudio proporcionó datos sobre las medidas de resultado después de los seis meses, y sólo dos estudios informaron medidas de resultado clínicas.

Medidas de resultado primarias

Estado de salud: Hubo una reducción pequeña y estadísticamente significativa en: el dolor (11 estudios, DME -0,10; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,17 a -0,04); discapacidad (ocho estudios, DME -0,15; IC del 95%: -0,25 a -0,05); y fatiga (siete estudios, DME -0,16; IC del 95%: -0,23 a -0,09); y una mejoría pequeña y estadísticamente significativa en la depresión (seis estudios, DME -0,16; IC del 95%: -0,24 a -0,07). Hubo una mejoría pequeña (pero no estadística o clínicamente significativa) en el bienestar psicológico (cinco estudios; DME -0,12; IC del 95%: -0,33 a 0,09); pero no hubo diferencias entre los grupos para la calidad relacionada a la salud de vida (tres estudios; DMP -0,03: IC del 95%: -0,09 a 0,02). Seis estudios mostraron un mejoría estadísticamente significativa en la salud general autoevaluada (DMP -0,20; IC del 95%: -0,31 a -0,10).

Conductas saludables: Siete estudios experimentaron un aumento pequeño y estadísticamente significativo en el ejercicio aeróbico autoinformado (DME -0,20; IC del 95%: -0,27 a -0,12) y un aumento moderado en el tratamiento cognitivo de los síntomas (cuatro estudios, DMP -0,55; IC del 95%: -0,85 a -0,26).

Uso de la asistencia sanitaria: No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos en la asistencia a médicos o médicos generales (nueve estudios; DME -0,03; IC del 95%: -0,09 a 0,04). Tampoco hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos durante los días/noches de estancia en el hospital (seis estudios; DMP -0,32; IC del 95%: -0,71 a 0,07).

Autoeficacia: (confianza para tratar la afección) mostró una mejoría pequeña y estadísticamente significativa (diez estudios; DME -0,30; IC del 95%: -0,41 a -0,19).

No se informaron eventos adversos en ninguno de los estudios.

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