Membranas de hemodiálisis de flujo alto versus bajo para la insuficiencia renal terminal

La hemodiálisis extrae el líquido excesivo y los productos metabólicos de la sangre en pacientes con función renal limitada. Las membranas de hemodiálisis se clasifican como de flujo alto o bajo según su capacidad para extraer el líquido y las moléculas. Se ha sugerido que la extracción de los solutos más grandes a través de las membranas de hemodiálisis de flujo alto puede reflejar mejor una función renal normal y mejorar los resultados clínicos. Para investigar este tema, se analizaron 33 estudios con 3820 pacientes que compararon directamente la hemodiálisis mediante el uso de las membranas de flujo alto o bajo.

Se encontró que las membranas de diálisis de flujo alto redujeron las muertes por causas cardíacas y circulatorias (cardiovasculares) en un 17%, pero no redujeron el riesgo general de muerte. Este resultado significa que si 100 personas fueran tratadas con diálisis de flujo alto durante dos años, aproximadamente, se podrían prevenir tres muertes por causas cardiovasculares en pacientes que necesitan hemodiálisis a largo plazo.

Sobre la base de las pruebas disponibles, no se supo con certeza si el tipo de flujo de membrana incluido tuvo un efecto sobre las muertes por infección, ingresos hospitalarios, problemas debidos a la diálisis a largo plazo, la calidad de vida o la función renal en pacientes en hemodiálisis a largo plazo.

Conclusiones de los autores: 

La hemodiálisis de flujo alto puede reducir la mortalidad cardiovascular en cerca del 15% en pacientes que requieren hemodiálisis. Se requiere un ECA grande bien diseñado para confirmar este resultado.

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Antecedentes: 

Hay una amplia variación en las guías de práctica clínica con respecto al uso de las membranas de hemodiálisis de flujo alto.

Objetivos: 

Se propuso analizar las pruebas actuales informadas para los efectos beneficiosos y perjudiciales de la hemodiálisis de flujo alto y bajo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Riñón (Cochrane Renal Group) (en julio de 2012), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), MEDLINE (desde 1948 hasta marzo de 2011) y EMBASE (desde 1947 hasta marzo de 2011), sin restricciones de idioma.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon la hemodiálisis de flujo alto con la hemodiálisis de flujo bajo en pacientes con insuficiencia renal terminal (IRT) que requirieron hemodiálisis a largo plazo.

Obtención y análisis de los datos: 

Los datos fueron extraídos de forma independiente por dos autores para las características del estudio (participantes e intervenciones), riesgo del sesgo y los resultados (mortalidad por todas las causas y mortalidad por causa específica, hospitalización, calidad de vida relacionada con la salud, síndrome del túnel carpiano, artropatía relacionada con la diálisis, función renal y síntomas) en los pacientes en hemodiálisis. Los efectos de tratamiento se expresaron como cocientes de riesgos (CR) o diferencia de medias (DM), con intervalos de confianza (IC) del 95% utilizando el modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

Se incluyeron 33 estudios con 3820 participantes con IRT. Las membranas de flujo alto redujeron la mortalidad cardiovascular (5 estudios, 2612 participantes: CR 0,83; IC del 95%: 0,70 a 0,99) pero no la mortalidad por todas las causas (10 estudios, 2915 participantes: CR 0,95; IC del 95%: 0,87 a 1,04) ni la mortalidad relacionada con la infección (3 estudios, 2547 participantes: CR 0,91; IC del 95%: 0,71 a 1,14). En términos absolutos, las membranas de flujo alto pueden evitar tres muertes cardiovasculares por cada 100 pacientes con un tratamiento de hemodiálisis por dos años. Aunque las membranas de flujo alto redujeron los niveles de microglobulina beta 2 de prediálisis (DM -12,17 mg/L, IC del 95%: -15,83 a -8,51mg/L), no había suficientes datos disponibles como para calcular de manera segura los efectos del flujo de la membrana en la hospitalización, el síndrome del túnel carpiano o en la artropatía relacionada con el amiloide. Las pruebas para los efectos de las membranas de flujo alto fueron limitadas por un informe selectivo en unos pocos estudios. El número insuficiente de estudios limitó la capacidad de realizar los análisis de subgrupos por el tipo de membrana, biocompatibilidad o reutilización. En general, el riesgo de sesgo fue alto o poco claro en la mayoría de los estudios.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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