Terapia de apoyo para la esquizofrenia

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave con "síntomas positivos" como alucinaciones (oír voces y ver cosas) y delirios (tener creencias extrañas). Los pacientes con esquizofrenia también sufren de desorganización y "síntomas negativos" (como cansancio, apatía y pérdida de emociones). Los pacientes con esquizofrenia pueden tener dificultades para socializar y encontrar empleo. La esquizofrenia es considerada una de las enfermedades más gravosas del mundo. Para algunos pacientes puede ser una condición de por vida. A la mayoría de los pacientes con esquizofrenia, se les administrarán medicamentos antipsicóticos para ayudar a aliviar los síntomas. Además, también pueden recibir terapia, de la que existen varios tipos.

Una terapia que se suele administrar a los pacientes con esquizofrenia es la terapia de apoyo, en la que, por lo general, después de que una persona se establece en los servicios de salud mental, recibe apoyo general en lugar de terapias específicas de conversación, como la terapia cognitivo-conductual (TCC). Por ejemplo, en las consultas con los profesionales de la salud a menudo se dedicará tiempo a escuchar las preocupaciones de los pacientes, a animarlos o incluso a organizar la ayuda básica para la vida diaria. Muchos pacientes con esquizofrenia también reciben apoyo de sus familiares y amigos. La terapia de apoyo se ha descrito como el tratamiento de elección para la mayoría de los pacientes con enfermedades mentales y puede ser una de las terapias más comúnmente practicadas en los servicios de salud mental.

Sin embargo, es difícil responder a la pregunta de qué es exactamente la terapia de apoyo. Es difícil encontrar una definición ampliamente aceptada de la terapia de apoyo. Para los fines de esta revisión, la terapia de apoyo incluye cualquier intervención de una sola persona dirigida a mantener la situación existente de un paciente o a ayudarle a sobrellevar la situación. Esto incluye intervenciones que requieren un terapeuta capacitado, como la psicoterapia de apoyo, así como otras intervenciones que no requieren capacitación, como la"amistad". La terapia de apoyo no incluye intervenciones que busquen educar, entrenar o cambiar la forma de sobrellevar la situación de un paciente.

El objetivo de esta revisión es evaluar la efectividad del tratamiento de apoyo en comparación con otros tratamientos específicos o con el tratamiento habitual. Esta actualización se basa en una búsqueda realizada en 2012; la revisión incluye ahora 24 estudios aleatorizados con un total de 2126 pacientes. Los estudios compararon la terapia de apoyo con la atención estándar sola o con una variedad de otras terapias como la TCC, la terapia familiar y la psicoeducación. Los participantes continuaron recibiendo su medicación antipsicótica y cualquier otro tratamiento que normalmente recibirían durante los ensayos. La calidad de la evidencia de estos estudios fue muy baja. No hay suficiente información o datos para identificar cualquier diferencia terapéutica real entre la terapia de apoyo y la atención estándar. Hay varios resultados, incluida la hospitalización, la satisfacción con el tratamiento y el estado mental general, que indican ventajas para otras terapias psicológicas sobre la terapia de apoyo. Sin embargo, estos hallazgos son limitados porque se basan sólo en unos pocos estudios pequeños cuya calidad de la evidencia es muy baja. Hubo información muy limitada para comparar la terapia de apoyo con la terapia familiar y la psicoeducación, ya que la mayoría de los estudios en esta revisión se centraron en otras terapias psicológicas, como la TCC. Aparte de un estudio que presentó datos sobre la muerte, no hubo información sobre los efectos adversos del tratamiento de apoyo. En resumen, no parece haber mucha diferencia entre la terapia de apoyo, la atención estándar y otras terapias. Las investigaciones futuras se beneficiarían de estudios más amplios en los que la terapia de apoyo fuera el tratamiento principal.

Ben Gray, Investigador Superior Externo, McPin Foundation. http://mcpin.org/

Conclusiones de los autores: 

No hay datos suficientes para identificar una diferencia en el resultado entre la terapia de apoyo y la atención estándar. Existen varios resultados, incluida la hospitalización y el estado mental general, que indican ventajas para otras terapias psicológicas sobre la terapia de apoyo, pero estos hallazgos se basan en unos pocos estudios pequeños en los que se calificó la evidencia como de calidad muy baja. Los estudios de investigación futuros se beneficiarían de ensayos más grandes que utilicen la terapia de apoyo como el brazo de tratamiento principal en lugar del comparador.

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Antecedentes: 

La terapia de apoyo se utiliza a menudo en la atención clínica diaria y en los estudios evaluativos de otros tratamientos.

Objetivos: 

Revisar los efectos de la terapia de apoyo comparada con la atención estándar u otros tratamientos además de la atención estándar para los pacientes con esquizofrenia.

Métodos de búsqueda: 

Para esta actualización, se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Esquizofrenia (Cochrane Schizophrenia Group) (noviembre de 2012).

Criterios de selección: 

Todos los ensayos aleatorizados que incluyeron pacientes con esquizofrenia y que compararon el tratamiento de apoyo con cualquier otro tratamiento o atención estándar.

Obtención y análisis de los datos: 

Se seleccionaron de manera confiable los estudios, se calificó su calidad y se extrajeron los datos. Para los datos dicotómicos, se estimó el riesgo relativo (RR) mediante un modelo de efectos fijos con intervalos de confianza (IC) del 95%. Cuando fue posible, se realizaron análisis del tipo de intención de tratar (intention to treat analyses). Para los datos continuos, se estimó la diferencia de medias (DM) de efectos fijos con IC del 95%. Se estimó la heterogeneidad (I2 técnica) y el sesgo de publicación. Se utilizó GRADE para calificar la calidad de la evidencia.

Resultados principales: 

Se agregaron cuatro ensayos nuevos después de la búsqueda de 2012. La revisión ahora incluye 24 estudios relevantes con 2126 participantes. En general, la evidencia fue de calidad muy baja.

No se encontraron diferencias significativas en los resultados primarios de recaída, hospitalización y funcionamiento general entre el tratamiento de apoyo y la atención estándar.

Sin embargo, hubo diferencias significativas que favorecieron otros tratamientos psicológicos o psicosociales en comparación con el tratamiento de apoyo. Éstos incluyeron tasas de hospitalización (cuatro ECA, n = 306; RR 1,82; IC: 1,11 a 2,99; evidencia de muy baja calidad), mejoría clínica en el estado mental (tres ECA, n = 194; RR 1,27; IC: 1,04 a 1,54; evidencia de muy baja calidad) y satisfacción del tratamiento para el receptor de la atención (un ECA, n = 45; RR 3,19; IC: 1,01 a 10,7; evidencia de muy baja calidad). Para esta comparación, no se encontró evidencia de diferencias significativas para la tasa de recaída, el abandono temprano del estudio y la calidad de vida.

Cuando se comparó la terapia de apoyo con la terapia cognitivo-conductual (TCC), de nuevo no se encontraron diferencias significativas en los resultados primarios. Hubo datos muy limitados para comparar la terapia de apoyo con la terapia familiar y la psicoeducación, y ningún estudio proporcionó datos con respecto al cambio clínicamente importante en el funcionamiento general, una de los resultados primarios de interés.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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