¿El tratamiento con estatinas mejora la supervivencia o reduce el riesgo de enfermedades cardíacas en los pacientes en diálisis?

Los adultos con enfermedades renales graves que son tratados con diálisis tienen un alto riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. El tratamiento con estatinas reduce los riesgos de muerte y las complicaciones de las enfermedades cardíacas en la población general.

En 2009 se identificaron 14 estudios con 2086 pacientes y se determinó que aunque las estatinas generalmente fueron seguras y redujeron los niveles de colesterol, no previnieron la muerte ni los eventos cardíacos clínicos en los pacientes tratados con diálisis. En esta última actualización se analizaron un total de 25 estudios (8289 pacientes) y se incluyeron los resultados de dos nuevos estudios de gran tamaño. Se encontró que las estatinas redujeron el colesterol en los pacientes tratados con diálisis, pero no previnieron la muerte, el ataque cardíaco o el derrame cerebral.

La evidencia de los efectos secundarios fue incompleta y los efectos perjudiciales potenciales del tratamiento con estatinas todavía no están claros. Los datos de los estudios actuales no abordan la pregunta de si el tratamiento con estatinas se debe interrumpir cuando el paciente empieza a recibir diálisis, aunque es probable que los efectos beneficiosos asociados con la continuación del tratamiento sean pequeños. Se dispuso de información limitada sobre los pacientes tratados con diálisis peritoneal, lo que indica que se necesitan más estudios de investigación en este ámbito.

Conclusiones de los autores: 

Las estatinas tienen pocos o ningún efecto beneficioso sobre la mortalidad o los eventos cardiovasculares y los efectos adversos no están claros en los pacientes adultos tratados con diálisis, a pesar de las reducciones clínicamente relevantes en los niveles de colesterol sérico.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Los pacientes con enfermedades renales avanzadas tratados con diálisis presentan tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares significativamente más altas que las de la población general. Los estudios que han evaluado los efectos beneficiosos de las estatinas (inhibidores de la reductasa HMG-CoA) informan de conclusiones contradictorias para los pacientes en diálisis y los metanálisis existentes no han tenido suficiente poder estadístico para determinar si los efectos de las estatinas varían con la gravedad de la enfermedad renal. Recientemente, se han obtenido datos adicionales sobre los efectos de las estatinas en los pacientes de diálisis. Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2004 y actualizada por última vez en 2009.

Objetivos: 

Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales del uso de estatinas en adultos que requieren diálisis (hemodiálisis o diálisis peritoneal).

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Riñón (Cochrane Renal Group) hasta el 29 de febrero de 2012, mediante contacto con el coordinador de búsqueda de ensayos, utilizando términos de búsqueda relevantes para esta revisión.

Criterios de selección: 

Se buscaron para inclusión los ensayos controlados aleatorizados (ECA) y cuasialeatorizados que compararan los efectos de las estatinas con placebo, ningún tratamiento, atención estándar u otras estatinas sobre la mortalidad, los eventos cardiovasculares y la toxicidad relacionada con el tratamiento en pacientes adultos tratados con diálisis.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos o más autores, de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de los estudios. Los efectos del tratamiento se resumieron mediante un modelo de efectos aleatorios y se realizaron análisis de subgrupos para explorar las fuentes de heterogeneidad. Los resultados se expresaron como diferencia de medias (DM) para los resultados continuos y como riesgos relativos (RR) para los resultados dicotómicos con intervalos de confianza (IC) del 95%.

Resultados principales: 

El riesgo de sesgo fue alto en muchos de los estudios incluidos. Se informó de la generación de la secuencia aleatoria y el ocultamiento de la asignación en tres (12%) y cuatro estudios (16%), respectivamente. Los participantes y el personal fueron cegados en 13 estudios (52%), y los evaluadores de resultados fueron cegados en cinco estudios (20%). En nueve estudios (36%) hubo un informe completo de los resultados. Los eventos adversos sólo se informaron en nueve estudios (36%); 11 estudios (44%) informaron financiamiento de la industria.

Se incluyeron 25 estudios (8289 participantes) en esta última actualización; 23 estudios (24 comparaciones, 8166 participantes) compararon las estatinas con placebo o ningún tratamiento, y dos estudios (123 participantes) compararon las estatinas directamente con una o más de las otras estatinas. Las estatinas tuvieron poco o ningún efecto sobre los eventos cardiovasculares graves (cuatro estudios, 7084 participantes: RR 0,95; IC del 95%: 0,88 a 1,03) la mortalidad por todas las causas (13 estudios, 4705 pacientes: RR 0,96; IC del 95%: 0,90 a 1,02), la mortalidad cardiovascular (13 estudios, 4627 participantes: RR 0,94; IC del 95%: 0,84 a 1,06) y el infarto de miocardio (tres estudios, 4047 participantes: RR 0,87; IC del 95%: 0,71 a 1,07); y los efectos sobre el accidente cerebrovascular no estuvieron claros (dos estudios, 4018 participantes: RR 1,29; IC del 95%: 0,96 a 1,72).

Los riesgos de eventos adversos del tratamiento con estatinas no estuvieron claros; estos incluyeron efectos sobre la creatina quinasa elevada (cinco estudios, 3067 participantes: RR 1,25; IC del 95%: 0,55 a 2,83) o las enzimas de la función hepática (cuatro estudios, 3044 participantes; RR 1,09; IC del 95%: 0,41 a 1,25), el retiro debido a eventos adversos (nueve estudios, 1832 participantes: RR 1,04; IC del 95%: 0,87 a 1,25) o el cáncer (dos estudios, 4012 participantes: RR 0,90; IC del 95%: 0,72 a 1,11). Las estatinas redujeron los niveles del colesterol sérico total (14 estudios, 1803 participantes; DM -44,86 mg/dl; IC del 95%: -55,19 a -34,53) y del colesterol de lipoproteínas de baja densidad (12 estudios, 1747 participantes: DM -39,99 mg/dl; IC del 95%: -52,46 a -27,52). Los datos que compararon el tratamiento con estatina directamente con otra estatina fueron escasos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save