No hay pruebas de efectos beneficiosos de la ventilación líquida parcial en adultos con lesión pulmonar aguda y algunas pruebas de un aumento en el riesgo asociado con el uso

Los adultos muy enfermos pueden presentar una enfermedad pulmonar grave llamada lesión pulmonar aguda o síndrome de dificultad respiratoria aguda en la que se interrumpe el suministro suficiente de oxígeno a la sangre. Cerca de la mitad de estos pacientes muere y, aquellos que sobreviven, pueden tardar varios años en conseguir que el suministro alcance valores cercanos a los normales.

Cuando se presenta la enfermedad, muchos de estos pacientes no pueden respirar adecuadamente y necesitan la asistencia de una máquina respiratoria llamada ventilador, que impulsa el gas hacia los pulmones bajo presión mediante un proceso llamado asistencia respiratoria artificial. La asistencia respiratoria artificial puede causar daño adicional a los pulmones. La necesidad de apoyar la respiración de estos pacientes, mientras se evita el daño pulmonar adicional, ha propiciado la búsqueda de tipos menos agresivos de ventilación.

A uno de dichos tipos menos agresivos de ventilación se le llama ventilación líquida parcial. En este tipo de ventilación, se utiliza un líquido especial llamado perfluorocarbono en lugar del gas utilizado por los ventiladores tradicionales.

El objetivo de esta revisión sistemática fue determinar si los pacientes con lesión pulmonar aguda que recibieron ventilación líquida parcial tuvieron menores probabilidades de morir o tuvieron mayores probabilidades de recuperarse completamente que los que recibieron ventilación con gas tradicional.

Para dar la mejor respuesta posible a esta pregunta, esta revisión se realizó de una manera preplanificada especial con la intención de reunir los resultados de todos los estudios seleccionados para producir una medida general del valor de la ventilación líquida parcial. Se encontraron dos estudios elegibles (que incluyeron a 401 participantes), y se realizó una comparación entre los que recibieron dosis similares de perfluorocarbono y los que recibieron ventilación tradicional. Ninguna prueba indicó que la ventilación líquida parcial redujo el riesgo de muerte ni la duración de la asistencia respiratoria artificial, y algunas pruebas indicaron que puede aumentar el riesgo de complicaciones que incluye bajos niveles de oxígeno en sangre, frecuencia cardíaca baja, presión arterial baja, pérdida de aire pulmonar y colapso cardíaco.

Conclusiones de los autores: 

Ninguna prueba apoya el uso de la VLP en la LPA ni el SDRA; algunas pruebas indican un aumento del riesgo de eventos adversos asociados con su uso.

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Antecedentes: 

La lesión pulmonar aguda (LPA) y el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) son síndromes de insuficiencia respiratoria aguda que se asocian con una mortalidad y morbilidad significativas. Habitualmente, se requiere asistencia respiratoria artificial y puede exacerbar la lesión pulmonar. La ventilación líquida parcial (VLP) se ha propuesto como una forma menos dañina de asistencia respiratoria para estos pacientes. Aunque la VLP ha mostrado mejorar el intercambio gaseoso y reducir la inflamación en modelos experimentales de LPA, una revisión sistemática anterior no encontró pruebas para apoyar o refutar el uso en seres humanos con LPA y SDRA.

Objetivos: 

El objetivo primario de esta revisión fue evaluar si la VLP reduce la mortalidad (a los 28 días, al alta de la unidad de cuidados intensivos [UCI]), al alta hospitalaria, al año, los dos años y los cinco años) en adultos con LPA o SDRA en comparación con la asistencia respiratoria convencional.

Los objetivos secundarios fueron determinar cómo la VLP se compara con la asistencia respiratoria convencional con respecto a la duración de la ventilación mecánica invasiva, la duración de la asistencia respiratoria, la duración de la oxigenoterapia, la duración de la estancia en la UCI, la duración de la estancia hospitalaria, la incidencia de infección, la deficiencia cognitiva a largo plazo, la calidad de vida relacionada con la salud a largo plazo, la función pulmonar a largo plazo, la morbilidad a largo plazo, los costos y los eventos adversos. Se consideraron los siguientes eventos adversos: hipoxia (PO arterial2< 80 mmHg), neumotórax (cualquier pérdida de aire en el espacio pleural que requirió intervención terapéutica), hipotensión (presión arterial sistólica < 90 mmHg mantenida por más de dos minutos o que necesitó tratamiento con líquidos o fármacos vasoactivos), bradicardia (frecuencia cardíaca < 50 latidos por minuto mantenida por más de un minuto o que necesitó intervención terapéutica) y paro cardíaco (ausencia de gasto cardíaco eficaz).

Estrategia de búsqueda (: 

En esta revisión actualizada se hicieron búsquedas de estudios publicados en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, número 10, 2012, en The Cochrane Library; MEDLINE (Ovid SP, 1966 hasta noviembre de 2012); EMBASE (Ovid SP, 1980 hasta noviembre de 2012) y CINAHL (EBSCOhost, 1982 hasta noviembre de 2012). En la revisión original se hicieron búsquedas hasta mayo de 2004.

La literatura gris se identificó al buscar en las actas de congresos y los registros de ensayos y al establecer contacto con expertos en el campo.

Criterios de selección: 

Como en la revisión original, los revisores seleccionaron ensayos controlados aleatorios que compararon VLP con otras formas de asistencia respiratoria en adultos (16 años de edad o más) con LPA o SDRA, que informaron uno o más de los siguientes: mortalidad; duración de la ventilación mecánica, asistencia respiratoria, oxigenoterapia, estancia en la unidad de cuidados intensivos o estancia hospitalaria; infección; deficiencia cognitiva a largo plazo o calidad de vida relacionada con la salud; función pulmonar a largo plazo o costo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron de forma independiente la calidad de los estudios relevantes y extrajeron los datos de los estudios incluidos.

Resultados principales: 

En esta revisión actualizada, se identificó e incluyó un nuevo estudio elegible, lo que produjo un total de dos estudios elegibles (con un total combinado de 401 participantes). De los 401 participantes, 170 recibieron ventilación líquida parcial a dosis "alta" (es decir, una dosis media de al menos 20 ml/kg), 99 recibieron ventilación líquida parcial a dosis "baja" (es decir, una dosis de 10 ml/kg) y 132 recibieron ventilación mecánica convencional (VMC). Se calcularon las estimaciones agrupadas del efecto para todos los pacientes que recibieron VLP a dosis "altas" versus ventilación convencional. Ninguna prueba indicó que la VLP a dosis "alta" redujera la mortalidad a los 28 días (cociente de riesgos [CR] 1,21; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,79 a 1,85; p = 0,37) o aumentara el número de días sin VMC a los 28 días (diferencia de medias [DM] -2,24; IC del 95%: -4,71 a 0,23; p = 0,08). La estimación agrupada del efecto para la bradicardia en los pacientes que recibieron VLP fue significativamente mayor que en los que recibieron VMC (CR 2,51; IC del 95%: 1,31 a 4,81; p = 0,005). Las estimaciones agrupadas del efecto para los siguientes eventos adversos: hipoxia, neumotórax, hipotensión y paro cardíaco, mostraron una tendencia no significativa hacia una mayor ocurrencia de estos eventos en los pacientes tratados con VLP. Debido a que ningún estudio elegible analizó la morbilidad ni la mortalidad después de los 28 días, no fue posible determinar el efecto de la VLP sobre estos resultados.

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