Intervenciones no quirúrgicas para la proctitis tardía por radiación en pacientes que han recibido radioterapia radical de la pelvis

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La proctitis crónica por radiación afecta a una proporción pequeña pero notable de pacientes que reciben radioterapia pelviana

El objetivo de esta revisión fue identificar las intervenciones utilizadas en el tratamiento de la proctitis tardía por radiación y evaluar las pruebas. Se ha demostrado que aunque existen seis ensayos controlados aleatorios en este campo, ellos abordan intervenciones muy diversas. A pesar de que estos estudios pueden evaluarse individualmente, estos datos no pueden utilizarse para comparar la eficacia de diferentes tratamientos.

Conclusiones de los autores: 

Las complicaciones tardías de la radiación son relativamente raras, e involucran a cuidadores potenciales y criterios de diagnóstico deficientes. A pesar de que ciertas intervenciones parecen prometedoras (p.ej., sucralfato rectal, el agregado de metronidazol al régimen antiinflamatorio y sondas de calor), los estudios pequeños únicos, aunque estén bien dirigidos, aportan pruebas insuficientes. La naturaleza episódica y variable de la proctitis tardía por radiación requiere estudios controlados con placebo para establecer si los tratamientos particulares son eficaces.
Se deben establecer registros regionales o centralizados de la toxicidad por radiación para que las intervenciones puedan administrarse en el contexto de los ensayos multicéntricos con criterios de inclusión específicos, evaluaciones iniciales formales y terapéuticas que proporcionen datos de resultados estandarizados, incluidas las evaluaciones de calidad de vida.

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Antecedentes: 

La proctitis (inflamación rectal) crónica por radiación puede presentarse después de la finalización de la radioterapia pelviana. Actualmente, no existen tratamientos estándar recomendados.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las diversas opciones no quirúrgicas para el tratamiento de la proctitis crónica tardía por radiación.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) número 1, 2001, MEDLINE desde 1966 hasta 2001, EMBASE desde 1980 hasta 2001, CANCERCD desde 1980 hasta 2001, el Science Citation Index desde 1991 hasta 2001, CINAHL desde 1982 hasta 2001, así como en las fuentes de literatura gris. También se realizaron búsquedas manuales en libros de texto y se estableció contacto con expertos en el campo.

Criterios de selección: 

Estudios (preferentemente ensayos controlados aleatorios) de las intervenciones para el tratamiento no quirúrgico de la proctitis tardía por radiación en pacientes que han recibido radioterapia pélvica para el cáncer.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores (AD y EJM) aplicaron los criterios de inclusión de forma independiente y cualquier desacuerdo se resolvió por la inclusión de un tercer revisor.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos controlados aleatorios. Ninguno comparó antiinflamatorios con placebo. Sin embargo, el sucralfato rectal mostró mayor mejoría clínica para la proctitis que los antiinflamatorios (odds-ratio [OR] 14,00; intervalo de confianza [IC] del 95%: 1,46 a 134,26; n = 1 estudio), aunque no se observaron diferencias para la mejoría endoscópica (OR 2,74; IC del 95%: 0,64 a 11,76; n = 1 estudio). El agregado de metronidazol al régimen antiinflamatorio también parecía mejorar la tasa de respuesta, según se midió por la reducción de hemorragia rectal, diarrea, eritema y ulceración (n = 1 estudio). Del mismo modo, la hidrocortisona rectal parecía ser más eficaz que la betametasona rectal para la mejoría clínica aunque no se observaron diferencias en la mejoría endoscópica (n = 1 estudio).
Los enemas de ácidos grasos de cadena corta no parecían ser eficaces al compararlos con placebo (n = 2 estudios).
Al comparar la sonda de calor y la electrocauterización bipolar (n = 1 estudio), no hubo diferencias discernibles para la hemorragia grave después de un año, pero la sonda de calor mostró un mayor aumento del hematocrito y una reducción de los requisitos de transfusión.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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