Terapia de reemplazo hormonal para la función cognitiva en mujeres postmenopáusicas

Existen pruebas convincentes que la terapia estrogénica o la terapia combinada con estrógeno más un progestágeno no protegen contra el deterioro del funcionamiento cognitivo global de las mujeres postmenopáusicas mayores con capacidad intelectual normal.

Los estudios realizados en animales (tanto en el laboratorio como en animales vivos) indican que el estrógeno solo quizás proteja el cerebro a medida que las mujeres envejecen. Después de la menopausia, en las mujeres descienden los niveles de estrógenos y se ha afirmado que la terapia con estrógenos preserva o mejora la función cognitiva en las mujeres posmenopáusicas. Esta revisión no encontró pruebas de beneficios de ningún tipo de estrógeno sobre el funcionamiento cognitivo global en las mujeres postmenopáusicas mayores, ya sea cuando se administró como terapia a corto plazo o como terapia a más largo plazo (hasta cinco años). Tampoco se hallaron pruebas de un efecto beneficioso global de la terapia con estrógeno y progestágeno combinados. Hubo pruebas insuficientes para determinar si algún tipo de terapia de reemplazo hormonal tenía efectos beneficiosos o perjudiciales sobre ciertos tipos específicos de habilidad cognitiva, tales como la memoria verbal o visual.

Conclusiones de los autores: 

Existen pruebas convincentes de que tanto la TRE como la TRH no previenen el deterioro cognitivo en las mujeres postmenopáusicas mayores al administrarse como terapia a corto plazo o a más largo plazo (hasta cinco años). Se desconoce si ciertos tipos específicos de TRE o TRH tienen efectos específicos en algunos subgrupos de mujeres, aunque hubo indicios de que la terapia hormonal combinada en mujeres de edad similar se asoció con un decremento en varias pruebas de memoria verbal y una pequeña mejoría en una prueba de memoria visual. No hay pruebas suficientes para determinar si algunos subgrupos de mujeres que utilizan ciertos tipos específicos de terapia hormonal podrían beneficiarse con este tratamiento. Aún debe establecerse si factores tales como una menor edad (< 60 años), el tipo de menopausia (quirúrgica o natural) y de terapia (tipo de estrógeno con o sin un progestágeno), el modo de administración (transdérmico, oral o intramuscular) y la dosificación tienen efectos positivos a un nivel clínicamente relevante. A su vez, debería investigarse en más detalle si la ausencia o presencia de síntomas menopáusicos puede modificar los efectos del tratamiento. Algunos ECAs con gran número de participantes que se hallan actualmente en curso en los EE.UU. quizás puedan dar respuestas a estas incertidumbres hacia el año 2010. Entretanto, a partir de las pruebas disponibles, no puede recomendarse la TRE o la TRH para la mejoría o el mantenimiento cognitivo general en mujeres postmenopáusicas mayores sin deficiencia cognitiva.

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Antecedentes: 

Dado que en modelos animales se ha encontrado que los estrógenos se asocian con el mantenimiento y la protección de las estructuras cerebrales, es biológicamente plausible que el mantenimiento de altos niveles de estrógenos en las mujeres postmenopáusicas, a través de medicación, pueda proteger contra el deterioro cognitivo.

Objetivos: 

Investigar el efecto de la terapia de reemplazo estrogénico (TRE - sólo estrógenos) o la terapia de reemplazo hormonal (TRH - estrógenos combinados con un progestágeno) en comparación con placebo en ECAs sobre la función cognitiva en mujeres postmenopáusicas.

Estrategia de búsqueda (: 

Se examinó el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Demencia y Trastornos Cognitivos (Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group [CDCIG] Specialized Register) el 7 de marzo de 2006. Se hicieron búsquedas adicionales en MEDLINE (1966-2006/02); EMBASE (1985-2006/02); PsycINFO (1967-2006/02) y CINAHL (1982-2006/01).

Criterios de selección: 

Todos los ECAs doble ciego del efecto de la TRE o la TRH sobre la función cognitiva, durante un período de tratamiento de al menos dos semanas, en mujeres postmenopáusicas.

Obtención y análisis de los datos: 

Tres revisores realizaron de forma independiente la selección de los estudios, la evaluación de la calidad y la extracción de los datos y resolvieron los desacuerdos mediante discusión.

Resultados principales: 

En total, se incluyeron 24 ensayos, pero sólo 16 (10 114 mujeres) presentaban datos analizables. Los metanálisis no revelaron efectos de la TRE o la TRH en la prevención del deterioro cognitivo después de cinco y cuatro años de tratamiento, respectivamente (odds ratio 1,34; IC del 95%: 0,95 a 1,9; odds ratio 1,05; IC del 95%: 0,72 a 1,54 respectivamente) (tendencia que favorece el control en ambos casos). Los análisis que evaluaban los efectos del tratamiento con el transcurso del tiempo hallaron que ni la TRE ni la TRH preservaron o mejoraron la función cognitiva y podrían incluso tener efectos adversos sobre esta medida de resultado (DMP = -0,45, IC del 95%: -0,99 a 0,09; DMP = -0,16, IC del 95%: -0,58 a 0,26; respectivamente, al seguimiento máximo). Se encontraron efectos negativos para la TRE después de un año y para la TRH después de tres y cuatro años de tratamiento. Los resultados de los ensayos más pequeños que evaluaban los efectos sobre los dominios cognitivos individuales, en su mayoría, no informaron evidencia de beneficio.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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