Prevención del estrés ocupacional en los trabajadores de la salud

Antecedentes

Los trabajadores sanitarios sufren de estrés laboral u ocupacional. A menudo lo anterior se debe a que los trabajadores de la salud se enfrentan con expectativas altas y pueden no tener tiempo, aptitudes y apoyo social suficiente en el trabajo. Esto puede dar lugar a angustia grave, agotamiento o enfermedades físicas. Como consecuencia, los trabajadores de la salud pueden ser incapaces de prestar servicios de asistencia sanitaria de alta calidad. El estrés y el agotamiento también pueden ser costosos debido a que los trabajadores sanitarios afectados toman licencias por enfermedad e incluso pueden cambiar de trabajo.

Se evaluó el funcionamiento de las diferentes formas de prevención del estrés o el agotamiento de los trabajadores de la salud.

Características de los estudios

Se incluyeron 58 estudios que incluyeron a 7188 participantes en total. Cincuenta y cuatro de los estudios incluidos fueron estudios controlados aleatorios y cuatro fueron estudios no aleatorios. Las intervenciones se categorizaron como entrenamiento cognitivo-conductual, relajación mental y física o modificación organizativa.

Hallazgos clave y calidad de las pruebas

Intervenciones cognitivoconductuales

Según seis estudios, hubo pruebas de baja calidad de que el entrenamiento cognitivo-conductual redujo el estrés en alrededor del 13% en comparación con ninguna intervención, y cuando se midió en períodos de seguimiento que variaron de menos de un mes hasta dos años. No está claro cuán relevante es esta reducción para un paciente con estrés. Los resultados fueron similares al combinar el entrenamiento cognitivo-conductual con relajación. Sin embargo, en tres estudios, los niveles de estrés fueron similares después de un ciclo de entrenamiento cognitivo-conductual comparado con otro entrenamiento que no se centró en el tratamiento del estrés sino en el contenido de la atención.

Intervenciones de relajación mental y física

En 17 estudios hubo pruebas de calidad baja a moderada de que la relajación tanto mental como física dio lugar a una reducción del 23% en los niveles de estrés en comparación con ninguna intervención.

Intervenciones organizativas

Las intervenciones organizativas tuvieron como finalidad la modificación de las condiciones de trabajo en 20 estudios, la mejoría del apoyo o la tutoría en seis estudios, la modificación del contenido de la atención en cuatro estudios, la mejoría de las aptitudes de comunicación en un estudio y la mejoría de los esquemas de trabajo en dos estudios. Los esquemas de trabajo más cortos o interrumpidos redujeron los niveles de estrés en dos estudios aunque no hubo beneficios claros de ninguna de las otras intervenciones organizativas.

Conclusiones

Se estableció la conclusión de que el entrenamiento cognitivo-conductual, así como la relajación mental y física, reducen el estrés de forma moderada. La modificación en los esquemas de trabajo también puede reducir el estrés, aunque otras intervenciones organizativas no tienen efectos claros. Se necesitan estudios aleatorios con al menos 120 participantes y preferentemente una intervención de componente único. Las intervenciones organizativas deben estar más centradas en hacer frente a los factores específicos que causan estrés.

Conclusiones de los autores: 

Hay pruebas de baja calidad de que el ECC y la relajación mental y física reducen el estrés más que ninguna intervención, pero no más que las intervenciones alternativas. También hay pruebas de baja calidad de que la modificación en los esquemas de trabajo puede dar lugar a una reducción del estrés. Otras intervenciones organizativas no tienen efecto sobre los niveles de estrés. Se necesitan más ensayos controlados aleatorios con al menos 120 participantes que comparen la intervención con una intervención similar al placebo. Las intervenciones organizativas deben centrarse mejor en la reducción de estresantes específicos.

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Antecedentes: 

Los trabajadores sanitarios pueden sufrir estrés ocupacional como resultado de la falta de habilidades, de factores organizativos, y del reducido apoyo social en el trabajo. Esto puede provocar angustia, agotamiento y problemas psicosomáticos, y el deterioro de la calidad de vida y de la prestación de servicios.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones dirigidas al trabajo y a las personas en comparación con ninguna intervención o intervenciones alternativas para la prevención del estrés laboral en los trabajadores de la salud.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), MEDLINE, EMBASE, PsycINFO, CINAHL, NIOSHTIC-2 y en la Web of Science hasta noviembre 2013.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA) de intervenciones orientadas a prevenir el estrés psicológico en los trabajadores de la salud. Para las intervenciones organizativas, las series de tiempo interrumpido y los estudios controlados de antes y después (CBA) también fueron aptos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión de forma independiente extrajeron los datos y evaluaron la calidad de los ensayos. Se utilizaron las diferencias de medias estandarizadas (DME) cuando los autores de los ensayos habían usado diferentes escalas para medir el estrés o el agotamiento. Se combinaron los estudios que eran similares en metanálisis. Se utilizó el sistema GRADE para evaluar la calidad de las pruebas.

Resultados principales: 

En esta actualización, se agregaron 39 estudios, lo cual dio lugar a un total de 58 estudios (54 ECA y cuatro estudios CBA), con 7188 participantes. Las intervenciones se categorizaron como entrenamiento cognitivo-conductual (ECC) (n = 14), relajación mental y física (n = 21), una combinación de ECC y relajación (n = 6) e intervenciones organizativas (n = 20). El seguimiento fue de menos de un mes en 24 estudios, uno a seis en 22 estudios y más de seis meses en 12 estudios. Los resultados se categorizaron como estrés, ansiedad o salud general.

Hubo pruebas de baja calidad de que el ECC con o sin relajación no fue más efectivo para reducir los síntomas de estrés que ninguna intervención al mes de seguimiento en seis estudios (DME -0,27; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,66 a 0,13; 332 participantes). Sin embargo, del mes a los seis meses de seguimiento en siete estudios (DME -0,38; IC del 95%: -0,59 a -0,16; 549 participantes, reducción del riesgo relativo del 13%) y a más de seis meses de seguimiento en dos estudios (DME -1,04; IC del 95%: -1,37 a -0,70; 157 participantes) el ECC con o sin relajación redujo el estrés más que ninguna intervención.

Las intervenciones con ECC no dieron lugar a un efecto considerablemente mayor que una intervención alternativa, en tres estudios.

La relajación física (p.ej. masaje) fue más efectiva para reducir el estrés que ninguna intervención al mes de seguimiento en cuatro estudios (DME -0,48; IC del 95%: -0,89 a -0,08; 97 participantes) y del mes a los seis meses de seguimiento en seis estudios (DME -0,47; IC del 95%: -0,70 a -0,24; 316 participantes). Dos estudios no encontraron una diferencia considerable en el estrés entre el masaje y la posibilidad de tomar descansos adicionales.

La relajación mental (p.ej. meditación) dio lugar a niveles de los síntomas de estrés similares a ninguna intervención del mes a los seis meses de seguimiento en seis estudios (DME -0,50; IC del 95%: -1,15 a 0,15; 205 participantes) aunque dio lugar a menos estrés en un estudio en el momento del seguimiento a más de seis de meses. Un estudio reveló que la relajación mental redujo el estrés de forma más efectiva que la asistencia a un curso sobre el análisis de teorías y otro que fue más efectiva que la relajación en una silla solamente.

Las intervenciones organizativas constaron de modificaciones en las condiciones de trabajo, apoyo a la organización, cambio en la atención, aumento de las aptitudes de comunicación y modificación de los esquemas de trabajo. La modificación en los esquemas de trabajo (de continuos a la posibilidad de tener descansos el fin de semana y de un esquema de cuatro semanas a dos semanas) redujo el estrés, con una DME -0,55 (IC del 95%: -0,84 a -0,25; dos ensayos, 180 participantes). Otras intervenciones organizativas no fueron más efectivos que ninguna intervención o una intervención alternativa.

La calidad de las pruebas se calificó como baja para todas las comparaciones excepto una. Para el ECC lo anterior se debió a la posibilidad de sesgo de publicación, y para las otras comparaciones a una falta de precisión y a riesgo de sesgo. Sólo para la relajación versus ninguna intervención hubo pruebas de calidad moderada.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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