Betabloqueantes orales para la hipertensión leve a moderada durante el embarazo

Las mujeres embarazadas con hipertensión leve a moderada que toman betabloqueantes presentan una disminución de la presión arterial, pero estos fármacos pueden tener efectos adversos sobre el feto

Mientras que la presión arterial alta (hipertensión) en el embarazo puede dañar las paredes del vaso sanguíneo y llevar a graves complicaciones, los pequeños aumentos en la presión arterial pueden causar poco daño. No se conoce el nivel de presión arterial al cual debe comenzarse el tratamiento en el embarazo. Los fármacos betabloqueantes hacen que el corazón lata más lentamente y con menos vigor, y así reduce la presión sobre los vasos sanguíneos. Esta revisión de ensayos halló que las mujeres embarazadas con hipertensión leve a moderada que toman betabloqueantes tienen presión arterial inferior, pero el feto puede tener un crecimiento más lento del esperado. No hay suficientes pruebas sobre otros efectos. Se necesitan investigaciones adicionales.

Conclusiones de los autores: 

El mejoramiento en el control de la presión arterial materna con el uso de los betabloqueantes valdría la pena sólo si se reflejara en beneficios significativos para la madre y el feto, y ninguno ha sido claramente demostrado. El efecto de los betabloqueantes sobre el resultado perinatal es incierto; la tendencia preocupante a un aumento de los recién nacidos PEG depende, en parte, de un ensayo alejado pequeño. Se necesitan ensayos aleatorios amplios para determinar si el tratamiento hipotensor en general (en lugar del tratamiento betabloqueante específicamente), resulta en un mayor beneficio que el riesgo, para el tratamiento de la hipertensión leve a moderada del embarazo. En ese caso, sería apropiado posteriormente considerar qué hipotensor es más beneficioso, y deben evaluarse los betabloqueantes.

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Antecedentes: 

Los hipotensores, como los betabloqueantes, se usan para la hipertensión del embarazo, al creer que éstos mejorarán el resultado para la madre y para el feto.

Objetivos: 

Evaluar si los betabloqueantes orales son mejores que placebo, o ningún betabloqueante, y si tienen ventajas sobre otros hipotensores para mujeres con hipertensión leve a moderada del embarazo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (mayo de 2002), MEDLINE (de 1966 a mayo de 2002), listas de referencias y archivos personales.

Criterios de selección: 

Ensayos que comparan los betabloqueantes con placebo o ningún tratamiento, u otros hipotensores para las mujeres con hipertensión del embarazo de leve a moderada.

Obtención y análisis de los datos: 

Se obtuvieron los datos de forma independiente y no hubo cegamiento a las características del ensayo o a los resultados. Cuando fue posible, se contactó con los autores para obtener los datos que faltaban.

Resultados principales

Se han incluido 29 ensayos (aproximadamente 2500 mujeres) Trece ensayos (1480 mujeres) comparaban los betabloqueantes con placebo / ningún betabloqueante. Los betabloqueantes orales disminuyen el riesgo de hipertensión grave (riesgo relativo (RR) 0,37; intervalo de confianza (IC) del 95%: 0,26 a 0,53; 11 ensayos, N = 1128 mujeres) y la necesidad de hipotensores adicionales (RR: 0,44, IC del 95%: 0,31 a 0,62; siete ensayos, N = 856 mujeres). Hay datos insuficientes para las conclusiones acerca del efecto sobre la mortalidad perinatal o el nacimiento de prematuros. Los betabloqueantes parecen asociarse con un aumento en recién nacidos pequeños para la edad gestacional (PEG) (RR 1,36; IC del 95%: 1,02 a 1,82; 12 ensayos; N = 1346 mujeres). Se puede disminuir el ingreso materno al hospital, la bradicardia neonatal aumentó y el síndrome de dificultad respiratoria disminuyó, pero estos resultados se informan sólo en una proporción pequeña de los ensayos. En 13 ensayos (854 mujeres), los betabloqueantes se compararon con la metildopa. Los betabloqueantes no parecen ser más eficaces y probablemente sean igualmente seguros. Ensayos individuales pequeños han comparado los betabloqueantes con hidralazina, nicardipina o isradipina. Es poco frecuente que las mujeres cambien de fármacos debido a los efectos secundarios.

Conclusiones de los autores

El mejoramiento en el control de la presión arterial materna con el uso de los betabloqueantes valdría la pena sólo si se reflejara en beneficios significativos para la madre y el feto, y ninguno ha sido claramente demostrado. El efecto de los betabloqueantes sobre el resultado perinatal es incierto; la tendencia preocupante a un aumento de los recién nacidos PEG depende, en parte, de un ensayo alejado pequeño. Se necesitan ensayos aleatorios amplios para determinar si el tratamiento hipotensor en general (en lugar del tratamiento betabloqueante específicamente), resulta en un mayor beneficio que el riesgo, para el tratamiento de la hipertensión leve a moderada del embarazo. En ese caso, sería apropiado posteriormente considerar qué hipotensor es más beneficioso, y deben evaluarse los betabloqueantes.

Esta revisión debería citarse como:Magee LA, Duley LLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se han incluido 29 ensayos (aproximadamente 2500 mujeres) Trece ensayos (1480 mujeres) comparaban los betabloqueantes con placebo / ningún betabloqueante. Los betabloqueantes orales disminuyen el riesgo de hipertensión grave (riesgo relativo (RR) 0,37; intervalo de confianza (IC) del 95%: 0,26 a 0,53; 11 ensayos, N = 1128 mujeres) y la necesidad de hipotensores adicionales (RR: 0,44, IC del 95%: 0,31 a 0,62; siete ensayos, N = 856 mujeres). Hay datos insuficientes para las conclusiones acerca del efecto sobre la mortalidad perinatal o el nacimiento de prematuros. Los betabloqueantes parecen asociarse con un aumento en recién nacidos pequeños para la edad gestacional (PEG) (RR 1,36; IC del 95%: 1,02 a 1,82; 12 ensayos; N = 1346 mujeres). Se puede disminuir el ingreso materno al hospital, la bradicardia neonatal aumentó y el síndrome de dificultad respiratoria disminuyó, pero estos resultados se informan sólo en una proporción pequeña de los ensayos. En 13 ensayos (854 mujeres), los betabloqueantes se compararon con la metildopa. Los betabloqueantes no parecen ser más eficaces y probablemente sean igualmente seguros. Ensayos individuales pequeños han comparado los betabloqueantes con hidralazina, nicardipina o isradipina. Es poco frecuente que las mujeres cambien de fármacos debido a los efectos secundarios.

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