Antagonistas opiáceos para el alcoholismo

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

El alcoholismo es una enfermedad crónica, que puede presentarse cuando se consume alcohol en gran medida durante períodos largos de tiempo. El alcohol afecta diversas regiones cerebrales, incluido el sistema receptor de opiáceos, que controla los efectos eufóricos y placenteros del alcohol. Al bloquear los efectos del alcohol a dichos receptores, los antagonistas opiáceos, naltrexona y nalmefene, pueden reducir el "placer" y el "deseo" por el alcohol y por lo tanto ayudar a los pacientes alcohólicos a reducir el consumo de alcohol. Se incluyeron 50 estudios con 7793 participantes en la revisión, en la mayoría de los estudios el tratamiento fue proporcionado durante un periodo de tres meses. La revisión muestra que más pacientes que recibieron naltrexona pudieron reducir la cantidad y la frecuencia del consumo de alcohol en comparación con los que recibieron una sustancia de apariencia idéntica, aunque inerte (placebo). En promedio, la naltrexona ayudó a uno de cada nueve pacientes. La naltrexona no posee efectos secundarios graves, aunque son frecuentes los síntomas gastrointestinales como náuseas, dolor de estómago y pérdida del apetito. Algunos pacientes también se cansan de la naltrexona. En cuanto a las formulaciones inyectables de naltrexona, que pueden ser ventajosas para los pacientes que tienen problemas con la ingestión de su medicación según lo previsto, y de nalmefene, el segundo antagonista opiáceo, la base de datos todavía es demasiado escasa para permitir conclusiones finales. No obstante, los estudios disponibles indican que estos fármacos quizá tengan efectos equivalentes a la naltrexona oral sobre el consumo de alcohol. La naltrexona no causa dependencia y a diferencia del disulfiram, otra medicina que a veces se usa para tratar el alcoholismo, no hace que los pacientes se sientan enfermos cuando consumen alcohol mientras la toman.

Conclusiones de los autores: 

La naltrexona parece ser una estrategia efectiva y segura en el tratamiento del alcoholismo. Aunque los tamaños de los efectos del tratamiento quizá parezcan moderados en su magnitud, los mismos deben valorarse teniendo como antecedente la reincidencia en el alcoholismo y las opciones terapéuticas limitadas disponibles actualmente para su tratamiento.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La dependencia del alcohol es uno de los principales factores de riesgo para la salud a nivel mundial. El éxito terapéutico de los programas psicosociales para la prevención de las recaídas es moderado y podría aumentar mediante un tratamiento complementario con antagonistas opiáceos: naltrexona y nalmefene.

Objetivos: 

Determinar la efectividad y la tolerabilidad de los antagonistas opiáceos en el tratamiento del alcoholismo.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Cochrane de Drogas y Alcohol (Cochrane Drugs and Alcohol Group [CDAG]), PubMed, EMBASE y CINAHL en enero de 2010 y se les solicitó a los fabricantes e investigadores los ensayos no publicados.

Criterios de selección: 

Todos los ensayos controlados aleatorios (ECA) doble ciego que compararan los efectos de la naltrexona o el nalmefene versus placebo o control activo sobre los resultados relacionados con el consumo de alcohol.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores extrajeron los datos de resultado de forma independiente. La calidad de los ensayos fue evaluada por un autor y verificada en forma cruzada por un segundo autor.

Resultados principales: 

Sobre la base de un total de 50 ECA con 7793 pacientes, la naltrexona redujo el riesgo del consumo excesivo de alcohol a un 83% del riesgo en el grupo de placebo CR 0,83 (IC del 95%: 0,76 a 0,90) y disminuyó los días de consumo de alcohol en alrededor de un 4%, DM -3,89 (IC del 95%: -5,75 a -2,04). Los resultados secundarios de la revisión también demostraron efectos significativos que incluyeron los días de consumo excesivo de alcohol, DM - 3,25 (IC del 95%: -5,51 a -0,99), la cantidad consumida de alcohol, DM - 10,83 (IC del 95%: -19,69 a -1,97) y la gamma glutamil transferasa, DM -10,37 (IC del 95%: -18,99 a -1,75), mientras que los efectos sobre la reincidencia en cualquier consumo de alcohol, CR 0,96 (95; IC 0,92 a 1,00) no tuvo significación estadística. Los efectos secundarios de la naltrexona fueron principalmente problemas gastrointestinales (p.ej. náuseas: DR 0,10; IC del 95%: 0,07 a 0,13) y efectos sedantes (p.ej. sueño durante el día: DR 0,09; IC del 95%: 0,05 a 0,14). Sobre la base de una muestra de estudio limitada, los efectos de la naltrexona y el nalmefene inyectables no tuvieron significación estadística. Los efectos de los estudios patrocinados por industrias, CR 0,90 (IC del 95%: 0,78 a 1,05) no fueron significativamente diferentes de los de los ensayos financiados sin fines de lucro, CR 0,84 (IC del 95%: 0,77 a 0,91) y la prueba de regresión lineal no indicó sesgo de publicación (p = 0,765).

Share/Save