Análogos de somatostatina para la hemorragia aguda por várices esofágicas

El tratamiento de la hemorragia esofágica con análogos de somatostatina parece no reducir el número de muertes, pero puede reducir la necesidad de transfusiones sanguíneas

Las personas con cirrosis hepática pueden desarrollar várices (vasos sanguíneos dilatados) en el esófago (conducto hacia el estómago). La hemorragia derivada de las várices puede ser mortal. Puede utilizarse la hormona somatostatina o los fármacos similares, como la octreotida y la vapreotida, para tratar de detener la hemorragia. En la revisión de los ensayos se encontró que los fármacos no redujeron las muertes, aunque hubo una pequeña reducción en la necesidad de transfusiones sanguíneas.

Conclusiones de los autores: 

El efecto correspondió al ahorro de media unidad de sangre por paciente. El beneficio de este efecto es incierto. Los resultados no sugieren la necesidad de realizar más estudios controlados con placebo, como los incluidos en esta revisión. Se necesita un ensayo grande controlado con placebo con miles de pacientes, si se desea descartar la posibilidad de que pueda haberse pasado por alto un efecto valioso sobre la mortalidad.

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Antecedentes: 

La somatostatina y sus derivados se utilizan con frecuencia para el tratamiento de urgencia de las hemorragias por várices esofágicas, en pacientes con cirrosis hepática.

Objetivos: 

Estudiar si la somatostatina o sus análogos mejoran la supervivencia o reducen la necesidad de transfusiones sanguíneas, en pacientes con hemorragia por várices esofágicas.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en MEDLINE y en The Cochrane Library; última búsqueda en febrero 2004. Listas de referencias de artículos y autores con los que se estableció contacto.

Criterios de selección: 

Todos los ensayos aleatorios que compararon la somatostatina o los análogos con el placebo o la ausencia de tratamiento, en pacientes con presunta hemorragia aguda o reciente por várices esofágicas.

Obtención y análisis de los datos: 

Las variables de efecto extraídas fueron: mortalidad, cantidad de transfusiones sanguíneas, uso de taponamiento con balón, hemostasia inicial y hemorragia recurrente. Se realizaron análisis por intención de tratar (intention-to-treat) con todos los pacientes asignados al azar; se prefirió un análisis de efectos aleatorios, en el caso de haber heterogeneidad significativa entre ensayos (P

Resultados principales

Se incluyeron 20 ensayos (2518 pacientes). Los fármacos no redujeron la mortalidad de manera significativa (riesgo relativo 0,96; intervalo de confianza del 95%: 0,74 a 1,24; para los ensayos de calidad alta y 0,79 para ensayos de calidad baja). Las unidades de sangre transfundidas fueron 0,7 (0,3 a 1,2) menos con fármacos en los ensayos de calidad alta y 1,5 (0,9 a 2,0) menos en los ensayos de calidad baja. También se redujo el número de pacientes en los que falló la hemostasia inicial, riesgo relativo 0,67 (0,53 a 0,86). No hubo una reducción significativa en el número de pacientes con hemorragia recurrente en los ensayos de calidad alta, riesgo relativo 0,82 (0,45 a 1,49), mientras que hubo una reducción significativa en los ensayos de calidad baja, riesgo relativo 0,35 (0,18 a 0,67). Pocas veces se informó el uso de taponamiento con balón.

Conclusiones de los autores

El efecto correspondió al ahorro de media unidad de sangre por paciente. El beneficio de este efecto es incierto. Los resultados no sugieren la necesidad de realizar más estudios controlados con placebo, como los incluidos en esta revisión. Se necesita un ensayo grande controlado con placebo con miles de pacientes, si se desea descartar la posibilidad de que pueda haberse pasado por alto un efecto valioso sobre la mortalidad.

Esta revisión debería citarse como:Gøtzsche PC, Hróbjartsson ALa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se incluyeron 20 ensayos (2518 pacientes). Los fármacos no redujeron la mortalidad de manera significativa (riesgo relativo 0,96; intervalo de confianza del 95%: 0,74 a 1,24; para los ensayos de calidad alta y 0,79 para ensayos de calidad baja). Las unidades de sangre transfundidas fueron 0,7 (0,3 a 1,2) menos con fármacos en los ensayos de calidad alta y 1,5 (0,9 a 2,0) menos en los ensayos de calidad baja. También se redujo el número de pacientes en los que falló la hemostasia inicial, riesgo relativo 0,67 (0,53 a 0,86). No hubo una reducción significativa en el número de pacientes con hemorragia recurrente en los ensayos de calidad alta, riesgo relativo 0,82 (0,45 a 1,49), mientras que hubo una reducción significativa en los ensayos de calidad baja, riesgo relativo 0,35 (0,18 a 0,67). Pocas veces se informó el uso de taponamiento con balón.

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