Hormonas sexuales con esteroides de testosterona y estrógenos para la aterosclerosis de las extremidades inferiores

La aterosclerosis de las arterias de las piernas puede volverse sintomática a medida que las personas envejecen. Las personas afectadas pueden experimentar molestias y calambres en las piernas que se desencadenan con el ejercicio y se alivian con el reposo, lo que se denomina claudicación intermitente. Algunas personas con claudicación llegan a requerir cirugía reconstructiva e incluso la amputación de una pierna. Los factores de riesgo para la enfermedad arterial periférica incluyen el tabaquismo, la hipertensión arterial, el colesterol alto, los niveles bajos de colesterol de lipoproteína de alta densidad (HDL) y los problemas de flujo sanguíneo. Las hormonas sexuales esteroides, los estrógenos y la testosterona afectan muchos de estos factores de riesgo, particularmente el colesterol y la coagulación de la sangre, y pueden ser útiles en la enfermedad vascular periférica.

Aunque cuatro ensayos controlados aleatorizados cumplieron con los criterios de inclusión, uno fue excluido debido a una metodología deficiente. Los tres ensayos restantes compararon el tratamiento con testosterona con el placebo en un total de 109 pacientes de mediana edad a ancianos, mayoritariamente hombres. Los participantes tenían síntomas de aterosclerosis de los miembros inferiores, predominantemente claudicación intermitente. Los ensayos se publicaron entre 1967 y 1971 y todos tuvieron lugar en Dinamarca. La testosterona no proporcionó ninguna mejoría clara en los síntomas informados por los participantes, la distancia de caminata u otras pruebas objetivas para la enfermedad arterial periférica, incluido el flujo sanguíneo de los músculos de la pierna. La dosis de testosterona en los ensayos varió entre 300 mg tomados por vía oral cada dos semanas durante tres meses a una dosis oral inferior (100 mg) tomada con mayor frecuencia y 200 mg administrados por inyección intramuscular, primero semanalmente y luego cada dos semanas durante seis meses. Los efectos secundarios se informaron de manera deficiente, excepto para el funcionamiento sexual subjetivo, que sí pareció mejorar con el tratamiento de testosterona. Ningún ensayo investigó los estrógenos en las mujeres con aterosclerosis de los miembros inferiores.

Los ensayos realizados por la Iniciativa para la Salud de la Mujer (Women's Health Initiative, publicados en 2004) han demostrado que el estrógeno y la progestina no proporcionan ninguna protección contra la enfermedad arterial periférica en mujeres postmenopáusicas sanas ni reducen el riesgo de eventos coronarios en mujeres postmenopáusicas con enfermedad coronaria.

Conclusiones de los autores: 

No existe evidencia hasta la fecha de que el tratamiento con testosterona a corto plazo sea beneficioso en los sujetos con aterosclerosis de los miembros inferiores. Sin embargo, esto podría reflejar datos limitados más que la falta de un efecto real.

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Antecedentes: 

Hay cada vez más evidencia de que las hormonas sexuales esteroides tienen un efecto beneficioso sobre varios factores de riesgo de las enfermedades arteriales periféricas.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue determinar si las hormonas sexuales esteroides exógenas son un tratamiento efectivo para los pacientes con aterosclerosis de los miembros inferiores.

Métodos de búsqueda: 

Para esta actualización, el Coordinador de Búsqueda de Ensayos del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados (última búsqueda en agosto de 2012) y en CENTRAL 2012, Número 7. No hubo restricciones de idioma.

Criterios de selección: 

Se seleccionaron ensayos controlados aleatorizados o cuasialeatorizados de hormonas sexuales esteroides en pacientes con aterosclerosis de los miembros inferiores.

Obtención y análisis de los datos: 

Ambos autores extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron la calidad de los ensayos. Siempre que fue posible, se estableció contacto con los investigadores para obtener información necesaria para la revisión que no se pudo encontrar en los informes publicados.

Resultados principales: 

Cuatro ensayos parecieron cumplir los criterios de inclusión, pero uno fue excluido debido a la metodología deficiente. Los tres ensayos restantes compararon el tratamiento con testosterona con el placebo en un total de 109 sujetos con claudicación intermitente o isquemia crítica de la pierna. El ensayo más reciente que cumplió con los criterios de inclusión data de 1971. No hubo ensayos disponibles que investigaran los efectos potencialmente beneficiosos de las hormonas estrogénicas en las mujeres con aterosclerosis de los miembros inferiores.

El tratamiento con testosterona no produjo una mejoría significativa en las pruebas de distancia de caminata o en una variedad de otras pruebas objetivas para la enfermedad arterial periférica, incluido el tiempo de llenado venoso, el flujo sanguíneo muscular y la pletismografía. El riesgo relativo para la mejoría subjetiva de los síntomas mediante el uso de los resultados del ensayo combinado tampoco fue significativo (riesgo relativo (RR) 1,10; intervalo de confianza (IC) del 95%: 0,81 a 1,48).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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