Estimulación magnética periférica repetitiva para mejorar las actividades diarias en los pacientes después del accidente cerebrovascular

Pregunta de la revisión
¿La estimulación magnética periférica repetitiva (EMPr) es efectiva para mejorar las actividades diarias en los pacientes después del accidente cerebrovascular?

Antecedentes
El accidente cerebrovascular, la causa más frecuente de discapacidad, ocurre cuando un coágulo sanguíneo bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro. Se conocen dos tipos de accidente cerebrovascular: isquémico, debido a la falta de flujo sanguíneo, y hemorrágico, debido a hemorragia. La parálisis del brazo o la pierna después del accidente cerebrovascular causa problemas con las actividades diarias y las funciones, que incluyen ducharse, vestirse y caminar. Los pacientes con accidente cerebrovascular con hemiparesia requieren rehabilitación física: entrenamiento de los miembros superiores e inferiores, ejercicio centrado en la actividades cotidianas y accesorios para caminar (p.ej. un bastón elegido apropiadamente). Sin embargo, actualmente los tratamientos efectivos son limitados. La EMPr es un método indoloro de estimulación que se ha utilizado para tratar de mejorar el movimiento de los pacientes con trastornos cerebrales o nerviosos.

Características de los estudios
Se encontraron tres ensayos de EMPr (dos ECA individuales y un ensayo cruzado) que incluyeron a 121 participantes. Un estudio comparó EMPr contra estimulación "simulada" (una forma muy débil de estimulación o un sonido solamente). Dos estudios compararon EMPr más rehabilitación versus rehabilitación sola.

Resultados clave

Se encontró evidencia limitada de que el uso de EMPr mejoró las actividades cotidianas, la fuerza muscular, la funcionalidad del miembro superior y la espasticidad (rigidez inusual de los músculos) de los pacientes después del accidente cerebrovascular. Aunque la EMPr más la rehabilitación redujeron levemente la espasticidad del codo en comparación con la rehabilitación sola, aún no está claro qué tipo de EMPr se debe realizar ni en qué parte del cuerpo. No hubo información disponible sobre la funcionalidad del miembro inferior. Los ensayos incluidos no informaron la repercusión sobre la muerte.

Calidad de la evidencia

La calidad de la evidencia se consideró baja para la mejoría de las actividades cotidianas, principalmente porque un estudio tuvo un tamaño de la muestra pequeño. Se necesitan ensayos adicionales con tamaños de la muestra más grandes para determinar un protocolo apropiado de EMPr para tratar a los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Conclusiones de los autores: 

Los ensayos disponibles no proporcionaron evidencia suficiente para poder establecer alguna conclusión acerca del uso sistemático de la EMPr en los pacientes después del accidente cerebrovascular. Se necesitan ensayos adicionales con tamaños de la muestra grandes para determinar un protocolo apropiado de EMPr, así como los efectos a largo plazo. Se identificaron tres ensayos en curso y se incluirán en la próxima revisión actualizada.

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Antecedentes: 

La estimulación magnética periférica repetitiva (EMPr) es una forma de tratamiento que crea una estimulación indolora de las estructuras musculares profundas para mejorar la función motora en los pacientes con deficiencia física a partir de trastornos cerebrales o nerviosos. El uso de EMPr en los pacientes después del accidente cerebrovascular se ha identificado como un enfoque factible para mejorar las actividades cotidianas y la funcionalidad. Sin embargo, ninguna revisión sistemática ha evaluado los resultados de los ensayos disponibles. Actualmente todavía no están claros el efecto y la seguridad de esta intervención en los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Objetivos: 

Evaluar el efecto de la EMPr para mejorar las actividades cotidianas y la funcionalidad en los pacientes después del accidente cerebrovascular.

Estrategia de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Accidentes Cerebrales Vasculares (Cochrane Stroke Group) (agosto 2016), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL; 2016, número 8) en la Cochrane Library (agosto 2016), MEDLINE Ovid (noviembre 2016), Embase Ovid (agosto 2016), en Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL) en Ebsco (agosto 2016), PsycINFO Ovid (agosto 2016), en la Allied and Complementary Medicine Database (AMED) Ovid (agosto 2016), Occupational Therapy Systematic Evaluation of Evidence (OTseeker) (agosto 2016), en la Physiotherapy Evidence Database (PEDro) (octubre 2016), y en ICHUSHI Web (octubre 2016). También se realizaron búsquedas en cinco registros de ensayos en curso, se revisaron las listas de referencias y se contactó con expertos en la materia. No se impusieron restricciones de idioma ni fecha de publicación en la búsqueda en las bases de datos electrónicas.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorios (ECA) realizados para evaluar el efecto terapéutico de la EMPr en los pacientes después del accidente cerebrovascular. Las comparaciones elegibles para inclusión fueron (1) EMPr activa sola en comparación con EMPr "simulada" (una forma muy débil de estimulación o un sonido solamente); (2) EMPr activa sola en comparación con ninguna intervención; (3) EMPr activa más rehabilitación en comparación con EMPr simulada más rehabilitación; y (4) EMPr activa más rehabilitación en comparación con rehabilitación sola.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente los estudios para su inclusión. Los mismos autores de la revisión evaluaron los métodos y el riesgo de sesgo y extrajeron los datos. Se contactó con los autores de los ensayos para pedir información no publicada, si fue necesario. Todos los desacuerdos se resolvieron mediante discusión.

Resultados principales: 

Se incluyeron tres ensayos (dos ECA y un ensayo cruzado [crossover]) que incluyeron a 121 participantes. El cegamiento de los participantes y los médicos se informó de manera adecuada en todos los ensayos y el riesgo general de sesgo fue bajo. No se encontraron efectos claros de la EMPr sobre las actividades cotidianas al final del tratamiento (diferencia de medias [DM] -3,00; intervalo de confianza [IC] del 95%: -16,35 a 10,35; evidencia de baja calidad) ni al final del seguimiento (DM -2,00; IC del 95%: -14,86 a 10,86; evidencia de baja calidad). Los investigadores de un estudio con 63 participantes no observaron diferencias estadísticas en la mejoría de la funcionalidad del miembro superior al final del tratamiento (DM 2,00; IC del 95%: -4,91 a 8,91) ni al final del seguimiento (DM 4,00; IC del 95%: -2,92 a 10,92). Un ensayo con 18 participantes indicó que el tratamiento con EMPr no se asoció con una mejor fuerza muscular al final del tratamiento (DM 3,00; IC del 95%: -2,44 a 8,44). Otro estudio informó una disminución significativa en la espasticidad del codo al final del seguimiento (DM -0,48; IC del 95%: -0,93 a -0,03). Ningún estudio proporcionó información sobre la funcionalidad del miembro inferior ni la muerte. Según el enfoque GRADE, la confiabilidad de la evidencia relacionada con el resultado primario se consideró baja debido al tamaño de la muestra pequeño de un estudio.

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