Terapias psicológicas para los padres de niños y adolescentes con enfermedad físicas prolongadas o potencialmente mortales

Conclusión

Se encontró que las terapias psicológicas pueden mejorar el comportamiento de los padres de niños con cáncer, dolor crónico, diabetes o lesión cerebral traumática, y pueden mejorar la salud mental de los padres de niños con cáncer o dolor crónico. La terapia cognitivo-conductual (TCC) y la terapia de resolución de problemas (TSP) son tipos prometedores de terapia. No se pudieron responder preguntas acerca de si las terapias psicológicas son útiles para los padres de niños con otras afecciones médicas, o si otro tipo de terapia son útiles, porque no hubo suficientes datos. Los resultados pueden haber sido afectados por las diferencias en las medidas utilizadas en los estudios. Nuevos estudios podrían cambiar los resultados de esta revisión y, por lo tanto, los hallazgos deberían interpretarse con precaución.

Antecedentes

Se ha actualizado la revisión publicada anteriormente sobre terapias psicológicas para los padres de niños con enfermedad físicas prolongadas o potencialmente mortales para incluir estudios publicados en julio de 2018.

Criar a un niño con una enfermedad prolongada es un reto. Los padres pueden tener dificultades para equilibrar el cuidado de sus hijos con otras demandas y pueden experimentar un aumento de estrés, tristeza o conflictos familiares. Sus hijos pueden tener problemas emocionales o conductuales. Los padres pueden influir en la adaptación de sus hijos a vivir con su afección médica. Las terapias psicológicas para los padres proporcionan entrenamiento en habilidades para modificar emociones o comportamientos que apuntan a mejorar el bienestar de los padres, el niño y la familia.

Se quiso saber si las terapias psicológicas ayudan a los padres de niños y adolescentes (hasta 19 años) con enfermedad físicas prolongadas. Se incluyeron estudios de intervenciones predominantemente psicológicas y administradas a los padres en comparación con el tratamiento no psicológico, el tratamiento habitual o la lista de espera. Los resultados fueron el comportamiento de los padres (p. ej. comportamientos proactivos), la salud mental de los padres, el comportamiento/discapacidad de los niños, la salud mental de los niños, los síntomas médicos de los niños, el funcionamiento familiar y los efectos secundarios.

Resultados clave

Se agregaron 21 estudios nuevos en esta actualización y se eliminaron 23 estudios que ya no cumplían con los criterios de inclusión, lo que dio como resultado 44 ensayos controlados aleatorios (ensayos controlados aleatorios, en los que los participantes se asignan al azar a un tratamiento o a otro o a ningún tratamiento, proporcionan las pruebas más fiables) con un total de 4697 participantes (edad media de los niños = 11 años). La duración de los estudios varió de un día a 24 meses. Los estudios incluyeron niños con asma (4), cáncer (7), dolor crónico (dolor recurrente o persistente durante más de tres meses, incluidos dos estudios de niños con enfermedad inflamatoria intestinal (15)), diabetes (15), enfermedades de la piel (1) y lesión cerebral traumática (3); un estudio incluyó niños con eccema y niños con asma. Los tipos de terapia incluyeron TCC (21), terapia familiar (4), entrevistas motivacionales (3), terapia multisistémica (4) y TSP (12). Las fuentes de financiamiento incluyeron gobiernos federales y locales, hospitales, universidades y fundaciones.

Se encontró que el comportamiento de los padres mejoró en estudios de niños con cáncer, dolor crónico, diabetes u lesión cerebral traumática, inmediatamente después del tratamiento, y continuó a largo plazo para los padres de niños con cáncer y dolor crónico. La salud mental de los padres mejoró en estudios de niños con cáncer y dolor crónico inmediatamente después del tratamiento, y continuó a largo plazo. La salud mental de los padres no mejoró en los estudios de niños con diabetes. Se halló que la TCC y la TSP mejoraron el comportamiento parental inmediatamente después del tratamiento, y continuó a largo plazo. La TSP también mejoró la salud mental de los padres inmediatamente después del tratamiento, pero la TCC no. No fue posible evaluar si los otros tipos de terapia psicológica fueron beneficiosos para los padres debido a la insuficiencia de datos. Se halló que los efectos de estos tratamientos fueron generalmente pequeños. Se halló que la mayoría de los estudios (32 estudios) no informaron si se produjeron efectos secundarios. En los pocos estudios que sí que lo informaron, ninguno de los participantes experimentó efectos secundarios de la terapia psicológica.

Calidad de la evidencia

La calidad de la evidencia de los estudios se calificó con el uso de cuatro niveles: muy baja, baja, moderada o alta. La evidencia de muy baja calidad significa que es muy baja la certeza en cuanto a los resultados. La evidencia de alta calidad significan que existe mucha seguridad en cuanto a los resultados. No hubo suficientes datos para responder algunas partes de la pregunta de revisión. Hubo evidencia suficiente (de calidad baja a moderada) para llegar a algunas conclusiones acerca de los efectos del tratamiento psicológico para los padres de niños con cáncer y dolor crónico y los efectos de la TCC y la TSP.

Conclusiones de los autores: 

Las terapias psicológicas pueden mejorar el comportamiento de los padres de niños con cáncer, dolor crónico, diabetes y lesión cerebral traumática. También se halló que los efectos beneficiosos de la terapia psicológica también pueden mejorar la salud mental de los padres de niños con cáncer y dolor crónico. La TCC y la TSP pueden mejorar el comportamiento de los padres. La PST también puede mejorar la salud mental de los padres. Sin embargo, la calidad de las pruebas es generalmente baja y no hay datos suficientes para evaluar la mayoría de los resultados. Estos hallazgos podrían cambiar a medida que se realicen nuevos estudios.

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Antecedentes: 

Las terapias psicológicas para padres de niños y adolescentes con enfermedades crónicas intentan mejorar el comportamiento de los padres y su salud mental, la función (comportamiento/discapacidad, salud mental y síntomas médicos) de los niños y el funcionamiento familiar.

Ésta es una versión actualizada de la revisión Cochrane original (2012) actualizada por primera vez en 2015.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y los eventos adversos de las terapias psicológicas para los padres de niños y adolescentes con enfermedades crónicas.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, PsycINFO, PubMed y registros de ensayos hasta julio de 2018.

Criterios de selección: 

Los estudios incluidos fueron ensayos controlados aleatorios (ECA) de intervenciones psicológicas que para padres de niños y adolescentes con una enfermedad crónica. En la revisión actualizada se incluyeron estudios con más de 20 participantes por brazo. En esta actualización se incluyeron intervenciones que combinaron tratamientos psicológicos y farmacológicos. Se incluyeron grupos de comparación que recibieron tratamiento no psicológico (p.ej. psicoeducación), tratamiento habitual (p.ej. atención médica estándar sin terapia psicológica adicional) o lista de espera.

Obtención y análisis de los datos: 

Se extrajeron de forma independiente las características de los estudios y los resultados posteriores al tratamiento y en el primer momento de seguimiento. Las medidas de resultado primarias fueron el comportamiento de los padres y la salud mental de los padres. Las medidas de resultado secundarias fueron el comportamiento/discapacidad de los niños, la salud mental de los niños, los síntomas de los niños y el funcionamiento familiar. Se agruparon los datos con la diferencia de medias estandarizada (DME) y el modelo de efectos aleatorios y se evaluaron los resultados por afección médica y por tipo de terapia. Se evaluó el riesgo de sesgo de acuerdo a las guías Cochrane y la calidad de la evidencia mediante GRADE.

Resultados principales: 

Se añadieron 21 nuevos estudios. Se eliminaron 23 estudios de la anterior actualización que ya no cumplían los criterios de inclusión. Ahora hay 44 ECA con 4697 participantes después del tratamiento. Los estudios incluyeron niños con asma (4), cáncer (7), dolor crónico (13), diabetes (15), enfermedad intestinal inflamatoria (2), enfermedades de la piel (1) y lesión cerebral traumática (3). Los tipos de terapia incluyeron terapia cognitivo-conductual (TCC; 21), terapia familiar (4), entrevistas motivacionales (3), terapia multisistémica (4) y terapia de solución de problemas (TSP; 12). Se calificó el riesgo de sesgo como bajo o incierto para la mayoría de dominios, excepto el sesgo de informe selectivo, que se calificó como alto para 19 estudios debido a los datos de resultado incompletos. La calidad de la evidencia varió de muy baja a moderada. Se redujo la calidad de la evidencia debido a la heterogeneidad, la imprecisión y al sesgo de publicación.

Evaluación de los resultados de los padres por afección médica

Las terapias psicológicas pueden mejorar el comportamiento de los padres (p.ej. conductas inadaptadas o solícitas; las puntuaciones más bajas son mejores) en los niños con cáncer después del tratamiento y el seguimiento (DME -0,28; intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,43 a -0,13; participantes = 664; estudios = 3; DME -0,21; IC del 95%: -0,37 a -0,05; participantes = 625; estudios = 3; I2= 0%, respectivamente, pruebas de baja calidad), dolor crónico después del tratamiento y seguimiento (DME -0,29; IC del 95%: -0,47 a -0,10;participantes = 755; estudios = 6, respectivamente, pruebas de calidad moderada; DME -0,35; IC del 95%: -0,50 a -0,20; participantes = 678; estudios = 5; pruebas de calidad moderada), diabetes después del tratamiento (DME -1,39; IC del 95%: -2,41 a -0,38; participantes = 338; estudios =5;pruebas de calidad muy baja), y lesión cerebral traumática después del tratamiento (DME -0,74; IC del 95%: -1,25 a -0,22; participantes = 254; estudios = 3, pruebas de calidad muy baja). Para los análisis restantes, los datos fueron insuficientes para evaluar el efecto del tratamiento.

Las terapias psicológicas podrían mejorar la salud mental de los padres (p.ej. depresión, ansiedad; las puntuaciones más bajas son mejores) en los niños con cáncer después del tratamiento y el seguimiento (DME -0,21; IC del 95%: -0,35 a -0,08; participantes = 836; estudios = 6; pruebas de alta calidad; DME -0,23; IC del 95%: -0,39 a -0,08; participantes = 667; estudios = 4; pruebas de calidad moderada, respectivamente) y con dolor crónico después del tratamiento y el seguimiento (DME -0.24, IC del 95%: -0,42 a -0,06; participantes = 490; estudios = 3; DME -0,20; IC del 95%: -0,38 a -0,02; participantes = 482; estudios = 3, respectivamente, pruebas de baja calidad). La salud mental de los padres no mejoró en los estudios de niños con diabetes después del tratamiento (DME -0,24; IC del 95%: -0,90 a 0,42; participantes = 211; estudios = 3, pruebas de muy baja calidad). Para los análisis restantes, los datos fueron insuficientes para evaluar el efecto del tratamiento sobre la salud mental de los padres.

Evaluación de los resultados de los padres por tipo de terapia psicológica

La TCC puede mejorar el comportamiento de los padres después del tratamiento (DME -0,45; IC del 95%: -0,68 a -0,21; participantes = 1040; estudios = 9; pruebas de baja calidad) y el seguimiento (DME -0,26; IC del 95%: -0,42 a -0,11; participantes = 743; estudios = 6; pruebas de calidad moderada). No se encontraron pruebas de un efecto beneficioso de la TCC sobre la salud mental de los padres después del tratamiento o el seguimiento (DME -0,19; IC del 95%: -0,41 a 0,03; participantes = 811; estudios = 8; DME -0,07; IC del 95%: -0,34 a 0,20; participantes = 592; estudios = 5; respectivamente, pruebas de muy baja calidad). La TSP podría mejorar la conducta de los padres después del tratamiento y en el seguimiento (DME -0,39; IC del 95%: -0,64 a -0,13; participantes = 947; estudios = 7; pruebas de baja calidad; DME -0,54; IC del 95%: -0,94 a -0,14; participantes = 852; estudios = 6; pruebas de calidad muy baja, respectivamente) y la salud mental de los padres después del tratamiento y el seguimiento (DME -0.30, IC del 95%: -0,45 a -0,15; participantes = 891; estudios = 6; DME -0,21; IC del 95%: -0,35 a -0,07; participantes = 800; estudios = 5, respectivamente, pruebas de calidad moderada). Para los análisis restantes, los datos fueron insuficientes para evaluar el efecto del tratamiento sobre los resultados de los padres.

Eventos adversos.

No fue posible evaluar la seguridad del tratamiento porque la mayoría de los estudios (32) no informaron si se produjeron eventos adversos durante el período de estudio. En seis estudios, los autores informaron que no ocurrieron eventos adversos. Los seis estudios restantes informaron eventos adversos y ninguno se atribuyó al tratamiento psicológico. La calidad de la evidencia para los eventos adversos se consideró moderada.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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