Mensajes clave
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El parto temprano programado produce menos complicaciones para la mujer, sin aumentar el riesgo de cesárea.
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Es probable que el parto temprano programado reduzca el riesgo de mortinatalidad y que apenas suponga una diferencia en el riesgo de ingreso a la unidad neonatal (unidad de atención especial para recién nacidos). El efecto sobre la muerte neonatal no está claro.
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Se necesitan más estudios para comprender el efecto del parto temprano programado sobre la salud a más largo plazo de las mujeres y los niños.
¿Qué implica la presión arterial elevada durante el embarazo?
La presión arterial elevada (hipertensión) afecta a 1 de cada 10 embarazos. Las mujeres con presión arterial elevada durante el embarazo tienen más riesgo de desarrollar complicaciones. La preeclampsia (presión arterial elevada con proteínas en la orina o que afecta a otros órganos) es el más grave de los problemas de hipertensión durante el embarazo y lo causa un problema que afecta a la placenta.
Si la hipertensión no se detecta ni se trata pronto, pueden aparecer complicaciones. Entre otras pueden incluir convulsiones (eclampsia), ictus, alteración sanguínea y hepática (síndrome HELLP), dificultad para respirar por presencia de líquido en los pulmones (edema pulmonar), desprendimiento de la placenta, insuficiencia hepática e insuficiencia renal. El bebé también puede verse afectado, ya que podría no crecer tan bien como debería. Esto podría dar lugar a que el recién nacido necesite más asistencia después del nacimiento y a una mayor probabilidad de ingreso en la unidad de cuidados especiales para recién nacidos. Por desgracia, también puede causar que el bebé nazca muerto.
¿Cómo se trata la presión arterial elevada durante el embarazo?
En las mujeres con hipertensión durante el embarazo, se recomienda una monitorización estrecha, que puede incluir controles regulares de presión arterial y orina, así como análisis de sangre y ecografías. Algunas mujeres pueden necesitar tomar medicación para ayudar a mantener la presión arterial en un intervalo seguro.
El parto temprano programado es el único tratamiento que ha mostrado reducir el riesgo de complicaciones graves, pero el momento del parto depende de qué etapa del embarazo se alcance y si hay signos o síntomas de complicaciones, así como del tipo de problema de presión arterial.
En las mujeres que tienen hipertensión al principio del embarazo (menos de 34 semanas), se recomienda una monitorización estrecha a menos que se desarrollen complicaciones graves, debido a los riesgos para el recién nacido asociados con el parto prematuro temprano. Más adelante en el embarazo (después de las 34 semanas), el equilibrio de riesgos y beneficios está menos claro.
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos saber si el parto temprano programado para las mujeres con hipertensión durante el embarazo después de las 34 semanas era mejor que la monitorización estrecha (manejo expectante) para reducir las complicaciones en las mujeres y los recién nacidos. También queríamos averiguar si el parto temprano programado se asociaba con algún efecto no deseado.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que analizaran el parto temprano planificado en comparación con una estrecha monitorización de las mujeres con cualquier tipo de problema de hipertensión durante el embarazo, después de las 34 semanas. Comparamos y resumimos los resultados de estos estudios y calificamos la confianza en la evidencia según factores como la metodología y el tamaño de los estudios.
¿Qué encontramos?
Encontramos 6 estudios con 3491 mujeres con hipertensión durante el embarazo llevados a cabo entre 2002 y 2022. Cinco de los estudios se hicieron en países de ingresos altos (Reino Unido, Países Bajos y Estados Unidos). Uno de estos estudios se realizó en 2 países clasificados como de ingresos bajos (Zambia) y de ingresos mediano-bajos (India). El momento del parto temprano programado varió entre los ensayos, en función de cuándo ocurrió el ensayo y el tipo de problema hipertensivo evaluado.
Resultados principales
El parto temprano programado reduce las complicaciones para las mujeres con hipertensión durante el embarazo después de las 34 semanas. El parto temprano programado después de las 34 semanas no aumentó el riesgo de cesárea. El parto temprano programado podría dar lugar a poca o ninguna diferencia en el riesgo de muerte materna.
Para el bebé, es probable que el parto temprano programado reduzca ampliamente el riesgo de que nazca muerto, pero es posible que apenas suponga una diferencia en el riesgo de que ingrese en la unidad neonatal. El parto temprano programado podría apenas suponer una diferencia en el riesgo global de complicaciones graves después del parto, incluida la muerte neonatal, pero tenemos mucha incertidumbre acerca de los resultados.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Tenemos seguridad en los resultados del efecto del parto temprano programado sobre el riesgo global de complicaciones para las mujeres y el riesgo de cesárea. Tenemos menos confianza en los resultados de los efectos sobre los bebés, por la baja cifra de efectos no deseados notificados.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
Esta revisión actualiza una revisión anterior. La evidencia está actualizada hasta el 16 de enero de 2026.
Leer el resumen científico
Los trastornos hipertensivos en el embarazo son contribuyentes significativos a la morbilidad y la mortalidad materna y perinatal. Estos trastornos incluyen la hipertensión crónica bien controlada, la hipertensión gestacional (hipertensión inducida por el embarazo) y la preeclampsia leve. El tratamiento definitivo de estos trastornos es el parto temprano planificado y la opción es seguir el embarazo de forma expectante si no existe hipertensión no controlada grave, con monitorización estrecha materna y fetal. Hay efectos beneficiosos y riesgos asociados con ambos, de manera que es importante establecer la opción más segura.
Objetivos
Evaluar los efectos beneficiosos y los riesgos del parto temprano programado versus una política de manejo expectante en embarazadas con trastornos hipertensivos, desde las 34 semanas en adelante.
Métodos de búsqueda
Un documentalista del equipo ejecutivo central de Cochrane buscó en CENTRAL, MEDLINE, Embase, CINAHL, ClinicalTrials.gov y la ICTRP de la OMS. Las búsquedas se ejecutaron desde el 1 de enero de 2016 hasta el 16 de enero de 2026 sin restricciones de idioma. También buscamos en las listas de referencias de los estudios identificados.
Criterios de selección
Ensayos aleatorios de una política de parto temprano planificado (por inducción del trabajo de parto o por cesárea) en comparación con una política de parto retardado ("manejo expectante") en las embarazadas con trastornos hipertensivos a partir de las 34 semanas de gestación. Los ensayos asignados al azar de forma grupal habrían sido elegibles para inclusión en esta revisión, pero no se encontraron.
Los estudios que utilizaron un diseño cruzado no se consideraron elegibles para inclusión en esta revisión. De igual manera, los estudios con un diseño cruzado no son elegibles para inclusión porque no son un diseño de estudio apropiado para la investigación de los trastornos hipertensivos en el embarazo.
Obtención y análisis de los datos
Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente la elegibilidad y los riesgos de sesgos. Dos autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente. Se verificó la exactitud de los datos.
Resultados principales
En esta revisión se incluyeron cinco estudios con 1819 mujeres.
Hubo un riesgo menor de mortalidad materna y morbilidad grave compuestas en las pacientes asignadas al azar a recibir parto temprano planificado (cociente de riesgos [CR] 0,69; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,57 a 0,83; dos estudios, 1459 mujeres [pruebas de alta calidad]). No hubo diferencias claras entre los subgrupos sobre la base del análisis de subgrupos por edad gestacional, semana de embarazo ni afección. El parto temprano planificado se asoció con un riesgo menor de síndrome HELLP (CR 0,40; IC del 95%: 0,17 a 0,93; 1628 mujeres; tres estudios) y insuficiencia renal grave (CR 0,36; IC del 95%: 0,14 a 0,92; 100 mujeres, un estudio).
No hubo información suficiente para establecer conclusiones acerca de los efectos sobre mortalidad infantil y morbilidad grave compuestas. Se observó un nivel alto de heterogeneidad entre los dos estudios en este análisis (dos estudios, 1459 lactantes, I2 = 87%, Tau2 = 0,98), por lo que no se agruparon los datos en un metanálisis. No hubo diferencias claras entre los subgrupos sobre la base del análisis de subgrupos por edad gestacional, semana de embarazo ni afección. El parto temprano planificado se asoció con niveles más altos de síndrome de dificultad respiratoria (CR 2,24; IC del 95%: 1,20 a 4,18; tres estudios, 1511 lactantes) e ingreso a la UCIN (CR 1,65; IC del 95%: 1,13 a 2,40; cuatro estudios, 1585 lactantes).
No hubo diferencias claras entre los grupos en la cesárea (CR 0,91; IC del 95%: 0,78 a 1,07; 1728 mujeres, cuatro estudios, pruebas de calidad moderada), ni en la duración de la estancia hospitalaria de la madre después del parto (diferencia de medias [DM] -0,16 días; IC del 95%: -0,46 a 0,15; dos estudios, 925 mujeres, pruebas de calidad moderada) ni del recién nacido (DM -0,20 días; IC del 95%: -0,57 a 0,17; un estudio, 756 lactantes, pruebas de calidad moderada).
Dos ensayos grandes bien diseñados y con riesgo general de sesgo bajo contribuyeron con la mayoría de las pruebas. Otros estudios presentaban un riesgo de sesgo bajo o incierto. Ningún estudio intentó realizar el cegamiento de las participantes ni de los médicos a la asignación a los grupos, lo que potencialmente introdujo sesgo ya que las pacientes y el personal habrían estado al tanto de la intervención y pudiera haber afectado aspectos de la atención y la toma de decisiones.
El nivel de las pruebas se consideró alto (mortalidad y morbilidad materna compuestas), moderado (cesárea, duración de la estancia hospitalaria de la madre después del parto y duración de la estancia hospitalaria del recién nacido después del parto) o bajo (mortalidad y morbilidad infantil compuestas). Cuando la calidad de las pruebas se disminuyó se debió principalmente a que los intervalos de confianza fueron amplios y cruzaron la línea de ningún efecto y de efectos beneficiosos o perjudiciales significativos.
Conclusiones de los autores
En mujeres con trastornos hipertensivos del embarazo de más de 34 semanas de gestación, el parto temprano programado se asocia con un menor riesgo de complicaciones maternas y probablemente con una reducción del riesgo de muerte fetal (mortinatalidad), sin suponer un mayor riesgo de cesárea y probablemente sin diferencias claras en la tasa de ingreso a la unidad neonatal o morbilidad neonatal a corto plazo.
Es importante que el momento del parto tenga en cuenta las preferencias de la mujer, el tipo de trastorno hipertensivo y la presencia o ausencia de signos de gravedad.
Se necesita más información para establecer los desenlaces infantiles a más largo plazo asociados con el parto prematuro tardío y la salud cardiovascular materna a más largo plazo.
Financiación
Esta revisión Cochrane no contó con financiación específica.
Registro
Se puede acceder a la revisión original y al protocolo de la revisión a través de los siguientes enlaces.
Protocolo (2011): DOI: 10.1002/14651858.CD009273
Revisión original (2017): DOI: 10.1002/14651858.CD009273.pub2
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