Administración de suplementos de vitamina A durante el embarazo para mejorar los resultados maternos y neonatales

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La vitamina A es una vitamina liposoluble derivada de los retinoides retinal y ácido retinoico que se encuentran en el hígado, el riñón, los huevos y los productos lácteos. Los carotenoides se convierten en vitamina A en el hígado, donde se almacena; el betacaroteno se encuentra en los vegetales oscuros o amarillos y en las zanahorias. La baja ingesta de grasas en la dieta o las infecciones intestinales pueden dificultar la absorción de la vitamina A. Los retinoides naturales se necesitan para una amplia variedad de procesos biológicos incluida la visión, la función inmunitaria, el metabolismo óseo y la hematopoyesis. En el embarazo, se puede requerir vitamina A adicional. Actualmente, la OMS y otros organismos internacionales recomiendan la administración sistemática de suplementos de vitamina A durante el embarazo o en cualquier momento durante la lactancia en las áreas con deficiencia endémica de vitamina A (donde ocurre ceguera nocturna).

Las principales formas utilizadas como suplementos nutricionales son el palmitato de vitamina A (palmitato de retinol) y el acetato de vitamina A (acetato de retinol), pero los carotenoides (con más frecuencia betacaroteno) y los retinoides (retinol, retinal, ácido retinoico) también se pueden utilizar como suplementos nutritivos. Los signos de deficiencia de vitamina A incluyen ceguera nocturna, sequedad de la conjuntiva y la córnea y una capacidad disminuida para combatir las infecciones, especialmente las respiratorias y gastrointestinales.

Los hallazgos de esta revisión no indican una función de la administración prenatal de suplementos de vitamina A para reducir la mortalidad materna o perinatal. Sin embargo, hay pruebas convincentes de que la administración prenatal de suplementos de vitamina A reduce la anemia materna en mujeres que viven en áreas donde la deficiencia de vitamina A es frecuente o que son VIH positivas. Las pruebas disponibles indican una reducción de la infección materna, pero estos datos no son de alta calidad y se necesitan ensayos adicionales para confirmarlas o refutarlas.

Se incluyeron 16 ensayos aleatorios donde la administración de vitamina A comenzó antes del embarazo o durante el embarazo y en algunos casos continuó durante el período posnatal. Siete ensayos se realizaron en África, cinco en Indonesia y uno en la India, Nepal, Reino Unido y EE.UU. respectivamente. Los ensayos se realizaron en poblaciones consideradas con deficiencia de vitamina A, excepto los ensayos en los EE.UU. y el Reino Unido.

La administración de suplementos de vitamina A no redujo el riesgo de mortalidad materna, mortalidad perinatal y neonatal, mortinatos, parto prematuro, bajo peso al nacer ni anemia neonatal. Se redujo el riesgo de anemia materna, infección y ceguera nocturna. En un estudio en mujeres positivas al VIH, el agregado de vitamina A a los suplementos de hierro y folato dio lugar a menos recién nacidos con bajo peso al nacer (menos de 2,5 kg al nacer). Los ensayos publicados hasta el presente no informan efectos secundarios, eventos adversos ni malformaciones congénitas. La dosis de vitamina A administrada, en combinación con micronutrientes adicionales y la duración de la administración de suplementos difirió entre los ensayos y varió entre 5000 UI y 10 000 UI para las dosis diarias, alrededor de 200 000 UI de vitamina A para la administración semanal de suplementos y 200 000 UI de vitamina A al momento del parto.

 

Conclusiones de los autores: 

Actualmente, los resultados agrupados de dos ensayos grandes en Nepal y Ghana (con casi 95 000 mujeres) no indican una función de la administración prenatal de suplementos de vitamina A en la reducción de la mortalidad materna o perinatal. Sin embargo, las poblaciones estudiadas probablemente fueron diferentes con respecto al estado inicial de la vitamina A y hubo problemas con el seguimiento de las mujeres. Hay pruebas convincentes de que la administración de suplementos de vitamina A prenatal reduce la anemia materna en las mujeres que viven en áreas donde la deficiencia de vitamina A es frecuente o que son positivas al VIH. Además, las pruebas disponibles indican una reducción de la infección materna, pero estos datos no son de alta calidad.

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Antecedentes: 

La Organización Mundial de la Salud recomienda la administración sistemática de suplementos de vitamina A durante el embarazo o la lactancia en áreas con deficiencia endémica de vitamina A (donde ocurre ceguera nocturna), ya que es de esperar que la administración de suplementos mejore los resultados maternos y neonatales que incluyen la mortalidad, la morbilidad y la prevención de la anemia o la infección.

Objetivos: 

Revisar los efectos de la administración de suplementos de vitamina A, o uno de sus derivados, durante el embarazo, solo o en combinación con otras vitaminas y micronutrientes, sobre resultados clínicos maternos y neonatales.

Estrategia de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (15 de Julio de 2010).

Criterios de selección: 

Todos los ensayos controlados aleatorios o cuasialeatorios, incluidos los ensayos aleatorios grupales, que evaluaron el efecto de la administración de suplementos de vitamina A en mujeres embarazadas.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente todos los estudios para la inclusión y resolvieron cualquier desacuerdo mediante discusión con una tercera persona. Se utilizaron hojas de extracción de datos preparadas previamente.

Resultados principales: 

Para la inclusión en esta revisión, se examinaron 88 informes de 31 ensayos publicados entre 1931 y 2010. Se incluyeron 16 ensayos, se excluyeron 14 y uno está a la espera de evaluación.

En general, cuando se agrupan los resultados del ensayo, la administración de suplementos de vitamina A no afecta el riesgo de mortalidad materna (cociente de riesgos [CR] 0,78; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,55 a 1,10; tres estudios, Nepal, Ghana, Reino Unido), mortalidad perinatal, mortalidad neonatal, mortinatos, anemia neonatal, parto prematuro o el riesgo de tener un recién nacido con bajo peso al nacer. La administración de suplementos de vitamina A reduce el riesgo de ceguera nocturna materna (cociente de riesgos [CR] 0,70; IC del 95%: 0,60 a 0,82; un ensayo en Nepal). En poblaciones con deficiencia de vitamina A y en mujeres con pruebas positivas para VIH, la administración de suplementos de vitamina A reduce la anemia materna (cociente de riesgos [CR] 0,64; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,43 a 0,94; tres ensayos, Indonesia, Nepal, Tanzania). Hay pruebas de que los suplementos de vitamina A pueden reducir la infección clínica materna (CR 0,37; IC del 95%: 0,18 a 0,77; tres ensayos, Sudáfrica, Nepal y Reino Unido).

En mujeres con pruebas positivas para VIH, la administración de suplementos de vitamina A con otros micronutrientes se asoció con menos recién nacidos con bajo peso al nacer (

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