Antibióticos para el tratamiento de las infecciones de piel y partes blandas

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Las infecciones de piel y partes blandas como el impétigo, los abscesos, las úlceras y las infecciones del campo quirúrgico son infecciones frecuentes de la piel. En las infecciones graves de piel y partes blandas que incluyen los tejidos más profundos, la tasa de mortalidad y los costos de tratamiento son altos. La linezolida y la vancomicina son antibióticos efectivos para el tratamiento de las infecciones de piel y partes blandas, en particular, las infecciones causadas por bacterias que desarrollaron resistencia a algunos antibióticos. Esta revisión identificó nueve ECA con 3144 participantes y comparó el tratamiento con linezolida con el tratamiento con vancomicina para las infecciones de piel y partes blandas. La linezolida fue más efectiva que la vancomicina para tratar estas infecciones. Hubo menos complicaciones cutáneas en el grupo tratado con linezolida. No hubo diferencias entre los dos grupos en el número de muertes informadas y los pacientes tratados con linezolida tuvieron una duración de la estancia hospitalaria más corta que los tratados con vancomicina. El costo diario del tratamiento ambulatorio fue menor con la linezolida oral que con la vancomicina intravenosa, aunque para el tratamiento hospitalario, la linezolida fue más costosa que la vancomicina. Se necesitan ensayos bien diseñados para confirmar estos resultados, ya que los ensayos a partir de los que se establecieron estas conclusiones fueron de calidad metodológica deficiente, con alto riesgo de sesgo y fueron patrocinados por la compañía farmacéutica que fabrica la linezolida.

Conclusiones de los autores: 

La linezolida parece ser más efectiva que la vancomicina para tratar a los pacientes con IPPB, incluidas las IPPB causadas por SARM. Las pruebas disponibles presentan alto riesgo de sesgo y se basan en estudios que fueron patrocinados por la compañía farmacéutica que fabrica la linezolida. Se necesitan más ECA financiados de forma independiente y bien diseñados para confirmar las pruebas disponibles.

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Antecedentes: 

La morbilidad y los costos de tratamiento asociados con las infecciones de piel y partes blandas (IPPB) son altos. La linezolida y la vancomicina son antibióticos que se utilizan con frecuencia para tratar las infecciones de piel y partes blandas, específicamente las infecciones debidas al Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM).

Objetivos: 

Comparar los efectos y la seguridad de la linezolida y la vancomicina para tratar a los pacientes con IPPB.

Estrategia de búsqueda: 

En mayo de 2013 se realizaron búsquedas en las siguientes bases de datos: Registro Especializado del Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group); Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL) (The Cochrane Library); Ovid MEDLINE; Ovid MEDLINE (In-Process & Other Non-Indexed Citations); Ovid EMBASE; y EBSCO CINAHL. También se estableció contacto con los fabricantes para obtener información sobre ensayos no publicados y en curso. Se revisaron las citas de todos los ensayos y artículos de revisión principales obtenidos para identificar cualquier ensayo adicional.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon linezolida con vancomicina en el tratamiento de las IPPB.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores de forma independiente seleccionaron los ensayos, evaluaron el riesgo de sesgo y extrajeron los datos. Los resultados primarios fueron la curación clínica, la curación microbiológica y la mortalidad relacionada con las IPPB y con el tratamiento. Se realizaron análisis de subgrupos según la edad y si la infección fue debida al SARM.

Resultados principales: 

Se incluyeron nueve ECA (3144 participantes). La linezolida se asoció con una tasa de curación clínica (CR 1,09; IC del 95%: 1,03 a 1,16) y microbiológica (CR 1,08; IC del 95%: 1,01 a 1,16) significativamente mejor en adultos. Para las infecciones debidas al SARM, la linezolida fue significativamente más efectiva que la vancomicina en las tasas de curación clínica (CR 1,09; IC del 95%: 1,03 a 1,17) y microbiológica (CR 1,17; IC del 95%: 1,04 a 1,32). Ningún ECA informó la mortalidad relacionada con las IPPB ni con el tratamiento. No hubo diferencias significativas en la mortalidad por todas las causas entre la linezolida y la vancomicina (CR 1,44; IC del 95%: 0,75 a 2,80). Hubo menos incidentes del síndrome del hombre rojo (CR 0,04; IC del 95%: 0,01 a 0,29), prurito (CR 0,36; IC del 95%: 0,17 a 0,75) y erupción cutánea (CR 0,27; IC del 95%: 0,12 a 0,58) en el grupo con linezolida en comparación con la vancomicina; sin embargo, más pacientes informaron trombocitopenia (CR 13,06; IC del 95%: 1,72 a 99,22) y náuseas (CR 2,45; IC del 95%: 1,52 a 3,94) cuando se trataron con linezolida. A partir de los datos disponibles, parece que la estancia hospitalaria fue más corta para los pacientes del grupo de linezolida en comparación con los del grupo de vancomicina. El costo diario del tratamiento ambulatorio fue menor con la linezolida oral que con la vancomicina intravenosa. Aunque el tratamiento hospitalario con linezolida cuesta más que el tratamiento hospitalario con vancomicina por día, la duración mediana de la estancia hospitalaria fue tres días más corta con linezolida. Por lo tanto, los costos hospitalarios totales por paciente fueron menores con el tratamiento con linezolida que con el de vancomicina.

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