Evaluación ecográfica del cuello del útero para la prevención del parto prematuro

Evaluación ecográfica del cuello del útero para la prevención del parto prematuro

El parto prematuro antes de las 37 semanas es la principal causa de muerte y discapacidad en los recién nacidos. La parte inferior del útero, llamada cuello uterino, es el paso a través del cual ocurre el parto, incluido el prematuro. La ecografía realizada a través de la vagina puede detectar cambios tempranos del cuello uterino que predicen el parto prematuro. Esta revisión evaluó si el conocimiento de dichos cambios puede prevenir el parto prematuro. Actualmente los estudios informados no son suficientes para recomendar la ecografía del cuello uterino para la prevención del parto prematuro. Se deben promover investigaciones adicionales debido a la tendencia de que el conocimiento de los resultados de la ecografía cervical se asocia con menores probabilidades de parto prematuro en las mujeres que tienen contracciones uterinas y trabajo de parto prematuro.

Conclusiones de los autores: 

Actualmente no hay pruebas suficientes para recomendar el cribado habitual de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal en las embarazadas asintomáticas o sintomáticas. Como hay una asociación no significativa entre los resultados del conocimiento de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal y una menor incidencia de parto prematuro con menos de 37 semanas en mujeres sintomáticas, se recomiendan investigaciones adicionales. Los estudios futuros deben examinar poblaciones específicas por separado (p.ej. embarazos con feto único versus gemelares; síntomas de trabajo de parto prematuro o ningún síntoma de trabajo de parto prematuro), informar todos los resultados relevantes maternos y perinatales e incluir análisis de costo efectividad. Lo que es más importante, los estudios futuros deben incluir un protocolo claro para el tratamiento de las mujeres según los resultados de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal, para que el mismo se pueda evaluar y repetir con facilidad.

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Antecedentes: 

La medición de la longitud del cuello del útero (LCU) mediante ecografía transvaginal (ETV) es un factor predictivo del parto prematuro. No está claro si esta prueba de detección es efectiva para la prevención del parto prematuro.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad del tratamiento prenatal basado en el cribado de la longitud del cuello del útero mediante ecografía transvaginal para la prevención del parto prematuro.

Estrategia de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (septiembre de 2008), MEDLINE (1966 hasta septiembre de 2008) y se examinaron las listas de referencias de todos los artículos.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios publicados y no publicados que incluyeran embarazadas con edad gestacional entre 14 y 32 semanas, cribadas con ecografía transvaginal por riesgo de parto prematuro. Esta revisión se centra exclusivamente en los estudios basados en el conocimiento versus no conocimiento de los resultados de la ecografía transvaginal de la longitud del cuello del útero.

Obtención y análisis de los datos: 

Tres revisores independientes evaluaron para la inclusión todos los estudios potenciales identificados mediante la búsqueda. También se analizaron los estudios con respecto a las medidas de calidad y se extrajeron los datos.

Resultados principales: 

De 12 ensayos identificados cinco fueron elegibles para inclusión (n = 507). Tres incluyeron embarazos con feto único con trabajo de parto prematuro (TPP); uno incluyó embarazos con feto único con rotura prematura de membranas pretérmino (RPMP) y uno incluyó embarazos gemelares con o sin trabajo de parto prematuro.

En los tres ensayos de embarazos con feto único con trabajo de parto prematuro se asignaron al azar 290 mujeres; 147 a conocimiento y 143 a no conocimiento de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal. El conocimiento de los resultados de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal se asoció con una disminución no significativa en el parto prematuro con menos de 37 semanas (22,3% versus 34,7%, respectivamente; cociente de riesgos 0,59; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,26 a 1,32). El parto ocurrió a una edad gestacional más tardía en el grupo de conocimiento versus el de no conocimiento (diferencia de medias 0,64 semanas [IC: 0,03 a 1,25]). Todos los otros resultados para los cuales hubo datos disponibles (parto prematuro con menos de 34 o 28 semanas; peso al nacer inferior a 2500 gramos; muerte perinatal; hospitalización materna; tocólisis; y esteroides para la madurez pulmonar fetal) fueron similares en los dos grupos.

El ensayo de embarazos con feto único con RPMP (n = 92) evaluó como su resultado primario la seguridad de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal en esta población y no su efecto sobre el tratamiento. La incidencia de infecciones maternas y neonatales fue similar en los grupos longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal y ninguna medición de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal.

En el ensayo de embarazos gemelares con o sin trabajo de parto prematuro (n = 125), el parto prematuro con menos de 36, 34 ó 30 semanas, la edad gestacional al parto y otros resultados perinatales y maternos fueron similares en los grupos longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal y ninguna medición de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal. El análisis de las tablas de mortalidad mostró significativamente menos partos prematuros con menos de 35 semanas en el grupo longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal comparado con el grupo ninguna medición de la longitud del cuello del útero por ecografía transvaginal (p = 0,02).

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