Heparina no fraccionada subcutánea para el tratamiento inicial de la tromboembolia venosa

Heparina no fraccionada subcutánea para el tratamiento inicial de la tromboembolia venosa

La trombosis venosa profunda y la embolia pulmonar posterior son prevalentes y peligrosas. Por lo general, requieren inyecciones subcutáneas o intravenosas de fármacos que detienen este estado hipercoagulante, seguido de medicación oral durante períodos prolongados. Ciertas afecciones necesitan la aplicación intravenosa continua de heparina no fraccionada. Se investigó la efectividad de la vía de administración subcutánea e intermitente por su simplicidad en comparación con la aplicación continua, y por su bajo costo comparada con otras opciones. Se efectuaron búsquedas en MEDLINE, EMBASE y The Cochrane Library de ensayos controlados aleatorios, en los cuales el tratamiento con heparina no fraccionada subcutánea se comparó con el control en pacientes con tromboembolia venosa aguda. Se identificaron quince ensayos controlados aleatorios que incluyeron un total de 1475 pacientes en el grupo de intervención y de 1579 en el grupo de control. Los resultados para las medidas de resultado principales de eficacia y seguridad no favorecieron alguna de las opciones con significación estadística. Se concluyó que la heparina no fraccionada subcutánea puede considerarse inferior a otras formas de tratamiento anticoagulante para la trombosis venosa profunda recurrente a los tres meses, sin embargo, parece ser segura y efectiva en comparación con otro tratamiento anticoagulante al evaluar las tasas de hemorragia grave y de mortalidad.

Conclusiones de los autores: 

La heparina no fraccionada subcutánea para el tratamiento de la tromboembolia venosa puede considerarse inferior a otras modalidades de tratamiento en cuanto a la TVP recurrente y a la EP a los tres meses, sin embargo, parece segura y eficaz con respecto a las tasas de hemorragia grave y de mortalidad.

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Antecedentes: 

La tromboembolia venosa es un trastorno prevalente con consecuencias potencialmente graves. El tratamiento médico requiere anticoagulación, que, en general, se logra con heparina no fraccionada o de bajo peso molecular (HBPM). Por lo general, la heparina no fraccionada (HNF) se administra por vía intravenosa, pero también puede aplicarse en forma subcutánea.

Objetivos: 

Explorar la efectividad de la HNF subcutánea para el tratamiento inicial de la tromboembolia venosa en comparación con otras modalidades de tratamiento.

Estrategia de búsqueda: 

El Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en su Registro Especializado (última búsqueda el 14 de julio de 2009) y en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), (última búsqueda The Cochrane Library 2009, Número 3). Se hicieron búsquedas en MEDLINE y EMBASE (última búsqueda febrero 2009).

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios en los cuales el tratamiento con HNF subcutánea se comparó con el control, como HBPM subcutánea o HNF intravenosa continua en pacientes con tromboembolia venosa aguda.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente y evaluaron la calidad de los ensayos.

Resultados principales: 

Se incluyeron quince ensayos controlados aleatorios con un total de 3054 pacientes (1475 en el grupo de intervención y 1579 en el grupo de control). Los resultados para todas las medidas de resultado principales no fueron estadísticamente significativos. El odds ratio (OR) para la trombosis venosa profunda (TVP) recurrente o para la embolia pulmonar (EP) durante tres meses de seguimiento fue de 1,68 (intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,92 a 3,04) y de 1,18. (IC del 95%: 0,54 a 2,56), a favor del brazo de control. El odds ratio para el desarrollo de EP durante el tratamiento con heparina también favoreció al grupo de control (OR 1,10; IC del 95%: 0,46 a 2,62). Los OR para la hemorragia grave durante el tratamiento con heparina y a lo largo de tres meses de seguimiento no fueron significativos (1,07; IC del 95%: 0,64 a 1,79; y 0,66; IC del 95%: 0,33 a 1,32; respectivamente). La enfermedad o las muertes relacionadas con el tratamiento, así como la mortalidad total durante el tratamiento con heparina y a los tres meses de seguimiento no variaron entre los grupos de estudio.

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