Efectos del tratamiento antimicrobiano sobre la vaginosis bacteriana en mujeres no embarazadas

Efectos del tratamiento antimicrobiano sobre la vaginosis bacteriana en mujeres no embarazadas

La vaginosis bacteriana (VB) es una causa muy frecuente de infección vaginal sintomática y asintomática. Ésta ha sido asociada con una alta incidencia de complicaciones obstétricas y ginecológicas y un mayor riesgo de transmisión del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana). Esta revisión evaluó la efectividad y los efectos adversos de los agentes antimicrobianos utilizados para tratar la VB en mujeres no embarazadas. Se revisaron 24 ensayos que implicaban 4 422 mujeres. Con respecto a menos fracasos del tratamiento, la clindamicina fue superior al placebo pero comparable al metronidazol, independientemente del régimen de dosis. El metronidazol tendió a causar una tasa mayor de eventos adversos como sabor metálico, náuseas y vómitos, comparado con la clindamicina. Los lactobacilos orales combinados con metronidazol fueron más efectivos que el metronidazol solo. Administrados en un comprimido de gelatina intravaginal, los lactobacilos fueron más efectivos que el metronidazol oral. La crema de sulfonamida triple fue menos efectiva comparada con la clindamicina. La ducha de peróxido de hidrógeno no fue tan efectiva como una dosis única de 2 g de metronidazol, y además causó más daños. Solamente un ensayo incluyó mujeres asintomáticas y el resultado no fue concluyente. No hay pruebas suficientes para establecer una conclusión sobre la efectividad de otros fármacos prometedores. Los fármacos efectivos para la vaginosis bacteriana incluyen preparaciones de clindamicina, metronidazol oral y comprimidos orales e intravaginales de lactobacilos. Los efectos adversos del metronidazol incluyen sabor metálico, náuseas y vómitos. Se necesita información sobre los posibles efectos secundarios de las preparaciones de lactobacilos.

Conclusiones de los autores: 

Las preparaciones de clindamicina, el metronidazol oral, y los comprimidos orales e intravaginales de lactobacilos fueron efectivos para la vaginosis bacteriana. La ducha de peróxido de hidrógeno y la crema de sulfonamida triple fueron inefectivas. El metronidazol provocó sabor metálico, náuseas y vómitos. Se necesitan ensayos con un mejor diseño y mayores tamaños de muestra para probar la efectividad de los fármacos prometedores.

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Antecedentes: 

La vaginosis bacteriana (VB) es una causa muy frecuente de vaginitis que se ha asociado con una alta incidencia de complicaciones obstétricas y ginecológicas y un aumento del riesgo de transmisión del VIH-1. Lo anterior ha dado lugar a un interés renovado en la investigación de su tratamiento.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de los agentes antimicrobianos sobre la VB en mujeres no embarazadas.

Estrategia de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (CENTRAL) (The Cochrane Library), MEDLINE, EMBASE, LILACS y African Healthline (diciembre de 2007); y en las actas de congresos internacionales relevantes (desde 1981 hasta la fecha).

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios que comparen dos o más agentes antimicrobianos cualquiera, o agentes antimicrobianos con placebo o ningún tratamiento, en mujeres con criterios clínicos o de tinción de Gram de VB.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron de forma independiente la calidad del ensayo y extrajeron los datos de las publicaciones originales, mientras que el tercer revisor verificó los datos de forma cruzada.

Resultados principales: 

Se revisaron 24 ensayos que implicaban 4 422 participantes. La mayoría solamente examinó mujeres sintomáticas. Sólo siete ensayos analizaron los resultados por intención de tratar (intention-to-treat analysis); los restantes se analizaron nuevamente.

Comparada con placebo, la clindamicina mostró una tasa menor de fracaso del tratamiento (riesgo relativo [RR] 0,25; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,16 a 0,37). La clindamicina y el metronidazol mostraron tasas idénticas de fracaso del tratamiento, independientemente del tipo de régimen, a las dos y cuatro semanas de seguimiento (RR 1,01, IC del 95%: 0,69 a 1,46; RR 0,91, IC del 95%: 0,70 a 1,18; respectivamente). La clindamicina tendió a provocar una tasa menor de eventos adversos (RR 0,75; IC del 95%: 0,56 a 1,02); el sabor metálico y las náuseas y los vómitos fueron más frecuentes en el grupo de metronidazol (RR 0,08, IC del 95%: 0,1 a 0,59; RR 0,23, IC del 95%: 0,10 a 0,51; respectivamente). Administrados por vía intravaginal como comprimidos de gelatina, los lactobacilos fueron más efectivos que el metronidazol oral (RR 0,20; IC del 95%: 0,05 a 0,08). De manera similar, los lactobacilos orales combinados con metronidazol fueron más efectivos que el metronidazol solo (RR 0,33; IC del 95%: 0,14 a 0,77). La clindamicina mostró una tasa menor de fracaso clínico que la crema de sulfonamida triple (RR 0,46; IC del 95%: 0,29 a 0,72). La ducha de peróxido de hidrógeno mostró una tasa mayor de fracaso clínico (RR 1,75; IC del 95%: 1,02 a 3,00) y eventos adversos (RR 2,33; IC del 95%: 1,21 a 4,52) que una dosis única de 2 g de metronidazol.

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