Vacunación contra la gripe para los trabajadores sanitarios que atienden a pacientes a partir de los 60 años que residen en centros de atención a largo plazo

Los pacientes mayores que residen en centros de atención a largo plazo y que están en riesgo de gripe pueden ser infectados por los trabajadores sanitarios. No hay datos exactos sobre las tasas de gripe comprobada por laboratorio entre los profesionales de la salud. La vacunación de los trabajadores sanitarios contra la gripe puede reducir las infecciones adquiridas mediante este origen. Debido a que los signos y los síntomas de la gripe son similares a los de muchas otras enfermedades respiratorias, es importante que en los estudios que prueban los efectos de la vacunación contra la gripe se realicen pruebas de laboratorio sumamente exactas de si los residentes en centros de atención a largo plazo en realidad tienen gripe u otras enfermedades respiratorias.

Tres ensayos controlados aleatorios (ECA) (5896 participantes) proporcionaron datos de resultado que cumplieron con los criterios. Para el riesgo de sesgo: la asignación al azar estuvo en riesgo bajo en dos ensayos y el riesgo fue incierto en uno; la ocultación de la asignación y el cegamiento en los tres ensayos presentaron un riesgo incierto; los datos de resultado incompletos en un ensayo estuvieron en riesgo bajo y en dos en riesgo alto; el informe selectivo en los tres ensayos estuvo en riesgo bajo; el riesgo de sesgo de realización (vacunación incompleta contra la gripe en los trabajadores sanitarios en los brazos de intervención) en los tres ensayos fue alto. Ningún estudio informó sobre eventos adversos. La vacunación de los trabajadores sanitarios que atienden a pacientes a partir de los 60 años de edad que residen en centros de atención a largo plazo no mostró ningún efecto sobre la gripe comprobada por laboratorio o sus complicaciones (infección de las vías respiratorias inferiores, hospitalización o muerte debido a enfermedades de las vías respiratorias inferiores) en los pacientes a partir de los 60 años de edad que residen en centros de atención a largo plazo.

Esta revisión no encontró información sobre otras intervenciones utilizadas conjuntamente con la vacunación de los trabajadores sanitarios (lavado de manos, máscaras faciales, detección temprana de la gripe comprobada por laboratorio, cuarentena, posibilidad de evitar nuevos ingresos, uso inmediato de antivíricos y pedir a los trabajadores sanitarios con enfermedades pseudogripales que no acudan al trabajo.

No hay pruebas de que sólo la vacunación de los trabajadores sanitarios prevenga la gripe comprobada por laboratorio o sus complicaciones (infección de las vías respiratorias inferiores, hospitalización o muerte debido a la infección de las vías respiratorias inferiores) en pacientes a partir de los 60 años de edad que residen en centros de atención a largo plazo, y por lo tanto, no hay pruebas para exigir la vacunación obligatoria de los trabajadores sanitarios. Otras intervenciones, como el lavado de manos, las máscaras, la detección temprana de la gripe con muestras nasales, los antivíricos, la cuarentena, la restricción a los visitantes y pedir a los trabajadores sanitarios con enfermedades pseudogripales que no acudan al trabajo, podrían proteger a los pacientes a partir de los 60 años de edad que residen en centros de atención a largo plazo. Se necesitan ensayos controlados aleatorios de alta calidad que prueben las combinaciones de dichas intervenciones.

Conclusiones de los autores: 

Los hallazgos para los resultados específicos: la gripe comprobada por laboratorio o sus complicaciones (infección de las vías respiratorias inferiores, u hospitalización o muerte debido enfermedades de las vías respiratorias inferiores) no identificaron un beneficio de la vacunación de los trabajadores sanitarios sobre estos resultados clave. Esta revisión no encontró información sobre cointervenciones con la vacunación en los profesionales de la salud: lavado de manos, máscaras faciales, detección temprana de gripe comprobada por laboratorio, cuarentena, posibilidad de evitar los ingresos, antivíricos y pedir a los trabajadores sanitarios con gripe o enfermedades pseudogripales que no acudan al trabajo. Esta revisión no aporta pruebas razonables para apoyar la vacunación de los trabajadores sanitarios para prevenir la gripe en los pacientes a partir de los 60 años de edad que residen en centros de atención a largo plazo. Se requieren ECA de alta calidad para evitar riesgos de sesgo en la metodología y realización identificados en esta revisión y para probar estas intervenciones en combinación.

Leer el resumen completo...
Antecedentes: 

No se conocen las tasas de gripe en los trabajadores sanitarios, aunque pueden ser similares a las de la población en general. Los trabajadores sanitarios pueden transmitir la gripe a los pacientes.

Objetivos: 

Identificar todos los ensayos controlados aleatorios (ECA) y los ensayos controlados no aleatorios que evaluaran los efectos de la vacunación en los trabajadores sanitarios sobre la incidencia de la gripe comprobada por laboratorio, la neumonía, la muerte por neumonía y el ingreso al hospital a causa de enfermedades respiratorias en pacientes a partir de los 60 años que residen en centros de atención a largo plazo.

Estrategia de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en CENTRAL 2013, número 2, MEDLINE (1966 hasta marzo, semana 3, 2013), EMBASE (1974 hasta marzo 2013), Biological Abstracts (1969 hasta marzo 2013), Science Citation Index-Expanded (1974 hasta marzo 2013) y en la Web of Science (2006 hasta marzo 2013).

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA) y ensayos controlados no aleatorios de la vacunación contra la gripe en los trabajadores sanitarios que atienden a pacientes a partir de los 60 años que residen en centros de atención a largo plazo y la incidencia de la gripe comprobada por laboratorio y sus complicaciones (infección de las vías respiratorias inferiores, u hospitalización o muerte debido a la infección de las vías respiratorias inferiores) en pacientes a partir de los 60 años que residen en centros de atención a largo plazo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión de forma independiente extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo.

Resultados principales: 

Se identificaron cuatro ECA grupales (ECA-G) (n = 7558) y un estudio de cohortes (n = 12 742) de vacunación contra la gripe para profesionales de la salud en contacto con pacientes ≥ 60 años que residen en centros de atención a largo plazo. Tres ECA (5896 participantes) proporcionaron datos de resultado que cumplieron los criterios. Estos tres estudios fueron comparables en cuanto a las poblaciones de estudio, la intervención y las medidas de resultado. Estos estudios no informaron eventos adversos. Las fuentes principales de sesgo en los estudios se relacionaron con las deserciones y el cegamiento. La diferencia de riesgos (DR) agrupada de los tres ECA grupales para la gripe comprobada por laboratorio fue de 0 (intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,03 a 0,03) y para la hospitalización la DR fue de 0 (IC del 95%: -0,02 a 0,02). El riesgo calculado de muerte debido a la infección de las vías respiratorias inferiores también fue impreciso (DR -0,02; IC del 95%: -0,06 a 0,02) en pacientes a partir de los 60 años que residen en centros de atención a largo plazo. Los análisis ajustados que tuvieron en cuenta el diseño grupal no mostraron diferencias considerables a partir del análisis agrupado con datos no ajustados.

Tools
Information