Efectos de una dieta baja en sodio versus una dieta alta en sodio sobre la presión arterial, la renina, la aldosterona, las catecolaminas, el colesterol y los triglicéridos

Habitualmente se recomienda reducir el consumo de sal. La versión anterior de esta revisión examinó principalmente las estrategias a corto plazo para reducir la ingesta de sal. En la presente versión actualizada se realizaron análisis separados de los estudios con una duración de dos a cuatro semanas o más. Las dietas bajas en sal redujeron la presión arterial sistólica en un 1% en las personas blancas con presión arterial normal y en un 3,5% en las personas blancas con presión arterial elevada. El efecto fue similar en los ensayos con una duración de cuatro semanas o más. Hubo aumentos en algunas hormonas y lípidos que podrían ser perjudiciales si persisten con el transcurso del tiempo. Sin embargo, los estudios no se diseñaron para medir los efectos sobre la salud a largo plazo. Por lo tanto, no se sabe si las dietas bajas en sal mejoran o empeoran los resultados de salud.
La mayoría de las personas que participaron en los estudios eran caucásicas, aunque en el pequeño número de personas no caucásicas la reducción de la presión arterial, en todo caso, fue mayor. Se necesita más investigación sobre la ingesta reducida de sal, especialmente en poblaciones no caucásicas.

Conclusiones de los autores: 

La reducción del sodio dio lugar a una disminución del 1% en la presión arterial en las personas normotensas, una disminución del 3,5% en las personas hipertensas, un aumento significativo de la renina en plasma, la aldosterona en plasma, la adrenalina en plasma y la noradrenalina en plasma, un aumento del 2,5% del colesterol y un aumento del 7% de los triglicéridos. En general, estos efectos fueron estables en los estudios con una duración de dos semanas o más.

Resumen en términos sencillos
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Antecedentes: 

A pesar de más de 100 años de investigaciones el interrogante de la reducción de la ingesta de sodio como una iniciativa de profilaxis sanitaria todavía no se ha resuelto.

Objetivos: 

Calcular los efectos de la ingesta baja de sodio versus la ingesta alta de sodio sobre la presión arterial sistólica y diastólica (PAS y PAD), los niveles plasmáticos o séricos de renina, aldosterona, catecolaminas, colesterol, lipoproteínas de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés, high-density lipoprotein), lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés, low-density lipoprotein) y triglicéridos.

Estrategia de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en PUBMED, EMBASE, Cochrane Central y en listas de referencias de artículos relevantes desde 1950 hasta julio 2011.

Criterios de selección: 

Estudios que asignaron al azar personas a la dieta baja en sodio y a la dieta alta en sodio cuando evaluaban al menos uno de las medidas de resultado mencionados más arriba.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores, de forma independiente, recopilaron los datos, que fueron analizados mediante Review Manager 5.1.

Resultados principales: 

En esta actualización de 2011, se incluyó un total de 167 estudios.

El efecto de la reducción del sodio en personas caucásicas normotensas fue PAS -1,27 mmHg (IC del 95%: -1,88 a -0,66; p = 0,0001), PAD -0,05 mmHg (IC del 95%: -0,51 a 0,42; p=0,85). El efecto de la reducción del sodio en las personas de raza negra normotensas fue PAS -4,02 mmHg (IC del 95%: -7,37 a -0,68; p = 0,002), PAD -2,01 mmHg (IC del 95%: -4,37 a 0,35; p=0,09). El efecto de la reducción del sodio en las personas asiáticas normotensas fue PAS -1,27 mmHg (IC del 95%: -3,07 a 0,54; p = 0,17), PAD -1,68 mmHg (IC del 95%: -3,29 a -0,06; p=0,04). El efecto de la reducción del sodio en las personas caucásicas hipertensas fue PAS -5,48 mmHg (IC del 95%: -6,53 a -4,43; p

Se produjo un aumento significativo de los niveles plasmáticos o séricos de la renina (p

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