Antibióticos para el tracoma

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El tracoma es frecuente en las personas que viven en comunidades de escasos recursos y es la causa infecciosa más común de la pérdida de la visión. Los brotes repetidos de conjuntivitis (inflamación de las membranas del ojo) causados por Chlamydia llevan finalmente a la formación de cicatrices y a la inversión del párpado. Las pestañas rozan la córnea, lo que causa opacificación y ceguera. Se pueden utilizar antibióticos para tratar la infección por Chlamydia, que pueden administrarse como pomadas o por vía oral. Esta revisión incluyó 14 ensayos con 3 587 pacientes con tracoma ocular y ocho ensayos en la comunidad (67 comunidades). El tratamiento con antibióticos reduce la conjuntivitis causada por el tracoma (“tracoma activo”) y la infección ocular en los individuos. Los ensayos en la comunidad aportaron pruebas de que el tratamiento con azitromicina reduce la prevalencia del tracoma activo y la infección ocular por Chlamydia.

Conclusiones de los autores: 

El tratamiento con antibióticos reduce el riesgo del tracoma activo y de la infección ocular clamidiácea en los pacientes infectados por C. trachomatis, aunque no se conoce con seguridad el tamaño del efecto del tratamiento en los individuos. El tratamiento con antibióticos masivos con una dosis única de azitromicina oral reduce la prevalencia del tracoma activo y de la infección ocular en las comunidades.

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Antecedentes: 

El tracoma es la principal causa infecciosa prevenible de ceguera en el mundo. En 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó una Alianza para la eliminación de tracoma en todo el mundo para el año 2020, basada en la estrategia "SAFE" (cirugía, antibióticos, limpieza facial y mejoría ambiental; por sus siglas en inglés, surgery, antibiiotics, facial cleanliness and environmental improvement).

Objetivos: 

Evaluar las pruebas que apoyan el brazo de antibióticos de la estrategia SAFE mediante la evaluación de los efectos de los antibióticos sobre el tracoma activo (objetivo primario) y sobre la infección de la conjuntiva por Chlamydia trachomatis (C. trachomatis) (objetivo secundario).

Estrategia de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en CENTRAL (que contiene el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Trastornos de los Ojos y la Visión [Cochrane Eyes and Vision Group]) (Cochrane Library 2010, número 11), MEDLINE (enero 1950 hasta diciembre 2010), EMBASE (enero 1980 hasta diciembre 2010), the metaRegister of Controlled Trials (mRCT) (www.controlled-trials.com) (diciembre 2010) y en ClinicalTrials.gov (www.clinicaltrials.gov) (diciembre 2010). Se utilizó el Science Citation Index para identificar los artículos citados en los estudios incluidos. Se revisaron las listas de referencias de los artículos identificados y se estableció contacto con los autores y expertos en el área para solicitar detalles o estudios relevantes adicionales. No hubo restricciones de idioma o de fecha en la búsqueda de ensayos. La última búsqueda en las bases de datos electrónicas se realizó el 12 de diciembre 2010.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos con asignación aleatoria que cumplieran cualquiera de los dos criterios: (a) ensayos en que se comparó la administración tópica u oral de un antibiótico versus placebo o ningún tratamiento en personas o comunidades con tracoma, (b) ensayos en que se comparó el antibiótico tópico con un antibiótico oral en personas o comunidades con tracoma. Una subdivisión de interés particular fueron los ensayos en los cuales se compararon la tetraciclina y la clorotetraciclina tópicas y la azitromicina oral entre sí, o en los que uno de estos tratamientos se comparó con placebo o ningún tratamiento, ya que los mismos son los dos antibióticos recomendados por la OMS. Se consideraron individualmente los ensayos con asignación aleatoria y los ensayos con asignación aleatoria grupal por separado.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores, de forma independiente, evaluaron la calidad de los ensayos y extrajeron los datos. Se contactó con los investigadores para obtener los datos que faltaban. Cuando fue apropiado, las estimaciones del efecto de los estudios individuales (cocientes de riesgos) se agruparon con un modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

Un total de 14 ensayos asignó al azar a los individuos con tracoma al antibiótico oral, al antibiótico tópico, a ambos, o al control (ningún tratamiento o placebo) y reunieron los requisitos para su inclusión en esta revisión (n = 3 587). En general, la calidad de las pruebas de estos ensayos fue baja. Nueve de los ensayos compararon el tratamiento antibiótico con control. La mayoría de los estudios encontraron un efecto beneficioso del tratamiento para el tracoma activo y la infección ocular clamidiácea a los tres y 12 meses de seguimiento. Hubo una heterogeneidad clínica y estadística considerable entre los ensayos, lo cual significó que fue difícil calcular de forma fiable el tamaño del efecto del tratamiento. Es probable que esté en la región de una reducción del riesgo relativo del 20%. Siete de los 14 ensayos compararon la efectividad de los antibióticos orales y tópicos. . No hubo pruebas consistentes sobre si los antibióticos orales o tópicos fueron más efectivos, aunque un ensayo indicó que una dosis única de azitromicina oral fue significativamente más efectiva que el uso no supervisado de tetraciclina tópica

Ocho ensayos adicionales evaluaron la efectividad del tratamiento comunitario. En cinco ensayos el tratamiento con antibióticos se comparó con ningún tratamiento (o tratamiento tardío) (57 comunidades), y en tres ensayos el antibiótico oral se comparó con el tratamiento tópico (12 comunidades). La calidad de las pruebas aportadas por estos ensayos fue variable, aunque se consideró que al menos un ensayo proporcionó pruebas de alta calidad. Hubo pruebas de que el tratamiento comunitario con antibióticos redujo la prevalencia del tracoma activo y de la infección ocular 12 meses después del tratamiento con dosis única. Hubo algunas pruebas de que la azitromicina oral fue más efectiva que la tetraciclina tópica como tratamiento comunitario. Los datos sobre los efectos adversos no se informaron de modo consistente, sin embargo no hubo ningún evento adverso grave informado que se asociara con el tratamiento con azitromicina oral o tetraciclina tópica; en una encuesta muestral con 671 pacientes tratados con azitromicina entre un 10% y un 15% experimentó efectos adversos gastrointestinales (náuseas o vómitos, o ambos).

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