Misoprostol oral para la inducción del trabajo de parto

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El misoprostol oral parece ser efectivo en la inducción del trabajo de parto, pero todavía no hay suficientes datos para evaluar su seguridad

La inducción del trabajo de parto (inicio artificial del trabajo de parto) es frecuente cuando dar a luz presenta un riesgo menor para la mujer embarazada o para el feto que continuar el embarazo. Las prostaglandinas son hormonas naturalmente presentes en el útero (matriz) que provocan las contracciones en el trabajo de parto. Algunos productos de prostaglandinas registrados para utilizar en el embarazo pueden ser inestables a temperatura ambiente y son costosos. El misoprostol oral, aunque sólo está registrado en algunos países para utilizar en el embarazo, es un análogo económico y estable de la prostaglandina, pero las dosis altas pueden resultar peligrosas. La revisión de ensayos halló que el misoprostol oral parece ser al menos tan efectivo como los métodos de inducción actuales, pero a veces provoca sobrestimulación. Debido a las pruebas limitadas acerca de su seguridad, el misoprostol oral debe utilizarse con cuidado para la inducción del trabajo de parto.

Conclusiones de los autores: 

El misoprostol oral parece ser más efectivo que el placebo y al menos tan efectivo como la dinoprostona vaginal. Sin embargo, quedan preguntas acerca de su seguridad debido a una tasa relativamente alta de hiperestimulación uterina y la falta de estudios de rango de dosis adecuados. En los países donde el misoprostol aún no está autorizado para la inducción del trabajo de parto, muchos médicos preferirán la protección legal del uso de un producto autorizado como la dinoprostona. No existen pruebas de que el misoprostol administrado por vía oral es inferior a la vía vaginal y tiene tasas inferiores de hiperestimulación. Si el misoprostol se utiliza por vía oral, la dosis no debe exceder los 50 mcg.

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Antecedentes: 

El misoprostol es una prostaglandina sintética que puede administrarse por vía oral o por vía vaginal. En la mayoría de los países, el misoprostol no se ha autorizado para uso en el embarazo, pero su uso no autorizado es frecuente porque el misoprostol es barato, estable a temperatura ambiente y efectivo para ocasionar contracciones uterinas. El uso oral del misoprostol puede ser conveniente, pero las dosis altas podrían provocar hiperestimulación uterina y ruptura uterina, lo que puede resultar potencialmente mortal tanto para la madre como para el feto.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad y la seguridad del misoprostol oral utilizado para la inducción de trabajo de parto en las mujeres con un feto viable en el tercer trimestre de embarazo.

Estrategia de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (enero de 2005).

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios que comparan el misoprostol oral versus otros métodos, placebo o ningún tratamiento, administrado a mujeres con un feto viable para la inducción de trabajo de parto.

Obtención y análisis de los datos: 

Tres autores evaluaron de forma independiente la calidad de los ensayos y extrajeron datos, mediante hojas de datos diseñadas centralmente.

Resultados principales: 

Se incluyeron 41 ensayos (8606 participantes). En cuatro ensayos que comparan misoprostol oral con placebo (474 participantes), las mujeres que recibían misoprostol oral tenían menos probabilidades de tener trabajos de parto largos (riesgo relativo [RR] 0,16; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,05 a 0,49), necesitaron menos oxitocina (RR 0,32; IC del 95%: 0,24 a 0,43) y presentaron una tasa de cesárea inferior (RR 0,62; IC del 95%: 0,40 a 0,96).

En nueve ensayos que compararon misoprostol oral con dinoprostona vaginal (2627 participantes), las mujeres que recibían misoprostol oral tenían menos probabilidades de necesitar una cesárea, pero esta reducción alcanzó significación estadística sólo en el subgrupo con membranas intactas (RR 0,78; IC del 95%: 0,66 a 0,94). La hiperestimulación uterina fue más frecuente después del misoprostol oral (RR 1,63; IC del 95%: 1,09 a 2,44), aunque este hecho no se asoció con eventos adversos fetales.

Siete ensayos (1017 participantes) compararon el misoprostol oral con la oxitocina intravenosa. La única diferencia entre los grupos fue un aumento en el líquido teñido con meconio en las mujeres con membranas rotas después de la administración de misoprostol oral (RR 1,72; 95%: 1,08 a 2,74).

Dieciséis ensayos (3645 participantes) compararon el misoprostol oral y vaginal y no encontraron diferencias en los resultados primarios. Hubo menos hiperestimulación uterina sin cambios de la frecuencia cardíaca fetal en las participantes que recibieron misoprostol oral (RR 0,37; 95%: 0,23 a 0,59). El misoprostol oral se asoció con mayor necesidad de estimulación con oxitocina (RR 1,28; 95%: 1,11 a 1,48) y más líquido teñido con meconio (RR 1,27; 1,01 a 1,60).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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