Mensajes clave:
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Los consejos y guía sobre cómo dejar de fumar, combinados con asesoramiento y recompensas/pagos (incentivos económicos) por mantenerse sin fumar, probablemente aumenten el número de mujeres que dejan de fumar durante el embarazo; y los programas de educación en salud, apoyo social y valoración podrían aumentar el número de mujeres que dejan de fumar.
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Los programas de apoyo psicológico y social podrían reducir el número de recién nacidos demasiado pequeños (< 2500 g), dar lugar a recién nacidos con más peso y generalmente más sanos y reducir el número de recién nacidos de menos de 1 mes que necesitan atención hospitalaria.
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No sabemos si estos hallazgos son aplicables a las mujeres de minorías étnicas o comunidades indígenas porque muy pocos estudios analizaron específicamente sus resultados en estos grupos.
¿Cuál es el problema?
Las toxinas del humo del tabaco pueden afectar el crecimiento y el desarrollo del bebé antes del nacimiento. Fumar durante el embarazo puede dar lugar a que los bebés nazcan demasiado pequeños y aumenta el riesgo de complicaciones para la madre.
¿Qué son los programas de apoyo psicológico y social?
Muchas mujeres que fuman durante el embarazo querrían dejar de hacerlo, pero les resulta difícil y necesitan apoyo. Los programas diseñados para ayudar a las mujeres a dejar de fumar sin utilizar medicación se conocen como programas de apoyo psicológico y social ( psicosocial) . Pueden incluir:
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Consejos y orientación sobre cómo dejar de fumar (asesoramiento);
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Información sobre por qué es importante dejar de fumar (educación en salud);
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Recompensas por mantenerse sin fumar (incentivos económicos);
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Valoración y comentarios acerca de la salud del bebé, por ejemplo con una ecografía (una herramienta médica que utiliza ondas sonoras para crear imágenes del interior del cuerpo) o con los niveles de sustancias químicas perjudiciales en el cuerpo, como los que se detectan con una prueba de orina (valoración);
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Apoyo emocional y práctico de terceras personas (apoyo social); o
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Programas que fomentan la actividad física regular (ejercicios).
¿Qué queríamos averiguar?
Queríamos averiguar el éxito de los diferentes programas de apoyo psicológico y social para ayudar a las embarazadas que fuman, o que han dejado de fumar recientemente, a dejar de fumar y mantenerse sin hacerlo. También queríamos analizar si estos programas mejoran la salud de los bebés.
¿Qué hicimos?
Buscamos estudios que hubieran examinado diferentes programas de apoyo psicológico y social para ayudar a las embarazadas a dejar de fumar.
¿Qué encontramos?
Encontramos 127 estudios con 47 361 embarazadas que fumaban o habían dejado de fumar recientemente. El estudio más grande incluyó 3571 mujeres y, el más pequeño, 17. La mayoría de las mujeres estaban sanas y tenían más de 16 años. Cerca de la mitad de los estudios incluyeron mujeres de bajos ingresos, 11 estudios incluyeron grupos étnicos minoritarios y 4 incluyeron comunidades indígenas. Todos los estudios fueron financiados por organismos de investigación independientes y ninguno recibió apoyo de organizaciones que pudieran influir en los resultados.
Los programas de apoyo incluyeron: asesoramiento (60), educación en salud (21), valoración (8), incentivos económicos (17), apoyo social (7) y programas de ejercicios (1). Las mujeres de los grupos de comparación generalmente recibieron atención estándar (66), que incluyó principalmente información acerca de los riesgos del hábito de fumar y consejos para dejar de fumar. Algunos estudios compararon la intervención con un programa menos intensivo (50), y una cifran más pequeña la comparó con un otro tipo de programa (11).
Dejar de fumar al final del embarazo (alrededor de las 36 semanas de embarazo o más)
Es probable que el asesoramiento y los programas que ofrecen recompensas económicas por no fumar aumenten el número de mujeres que dejan de fumar durante la última etapa del embarazo. Los programas de educación en salud, de valoración y de apoyo social podrían aumentar el número de mujeres que dejan de fumar durante la última etapa del embarazo. Es probable que el ejercicio apenas logre una diferencia en el número de mujeres que dejan de fumar durante la última etapa del embarazo. En 1 estudio, se utilizó el mismo programa de asesoramiento en ambos grupos, pero la forma en que se proporcionó a los centros difirió. Un grupo de personal médico solo recibió información escrita sobre el programa, mientras que el otro grupo recibió más apoyo, como formación, contacto regular y comentarios. Sin embargo, no está claro si esto afectó las tasas de abandono del hábito de fumar.
Salud de los bebés al nacer
En general, las intervenciones psicosociales podrían reducir el número de recién nacidos demasiado pequeños (< 2500 g); hacer que los recién nacidos pesen más y estén generalmente más sanos; y reducir el número de recién nacidos menores de 1 mes que necesitan cuidados intensivos especializados. Es probable que estos programas apenas supongan una diferencia en el número de bebés nacidos muertos, y no está claro si afectan el número de recién nacidos prematuros (< 37 semanas).
¿Estas intervenciones funcionan para todas?
Muy pocos estudios analizaron si los programas de apoyo psicológico y social funcionaron de manera distinta para las mujeres de entornos desfavorecidos o poblaciones minoritarias, por lo que disponemos de información limitada sobre cómo satisfacer mejor las necesidades de las mujeres más afectadas por el hábito de fumar durante el embarazo.
¿Cuáles son las limitaciones de la evidencia?
Algunos estudios no proporcionaron toda la información que necesitábamos y dejaron de lado detalles importantes que podrían haber afectado sus hallazgos. Algunos estudios fueron demasiado pequeños para poder saber con seguridad cuánto exactamente ayudaron las intervenciones a las mujeres a dejar de fumar. Tampoco hubo muchos estudios sobre mujeres de minorías étnicas y comunidades indígenas, y cuando estas mujeres fueron incluidas, los resultados a menudo no se informaron por separado para los distintos grupos.
¿Cuál es el grado de actualización de esta evidencia?
La evidencia está actualizada hasta noviembre de 2025.
Leer el resumen científico
El tabaquismo sigue siendo uno de los pocos factores evitables asociados con las complicaciones durante el embarazo y tiene consecuencias graves a largo plazo para las madres y los lactantes. El tabaquismo durante el embarazo está disminuyendo en los países de ingresos altos, aunque se encuentra muy asociado con la pobreza y está aumentando en los países de ingresos bajos a medios.
Objetivos
Evaluar los efectos de las intervenciones psicosociales proporcionadas para apoyar a las embarazadas que actualmente fuman o han dejado de fumar recientemente, sobre la abstinencia del hábito de fumar, la continuación de la abstinencia después del parto y los desenlaces infantiles.
Métodos de búsqueda
Para identificar los estudios que se incluyeron en la revisión buscamos en Embase, MEDLINE, PsycINFO, otras 4 bases de datos y 2 registros de ensayos, además de examinar las referencias, hacer un seguimiento de citas y contactar con autores de estudios. La última fecha de búsqueda fue noviembre de 2025.
Criterios de selección
Ensayos controlados aleatorizados, ensayos asignados al azar por grupos y ensayos controlados cuasialeatorizados de intervenciones psicosociales de abandono del tabaquismo durante el embarazo.
Obtención y análisis de los datos
Dos revisores evaluaron de forma independiente los ensayos para inclusión, la calidad y extrajeron los datos. Se realizaron comparaciones directas en RevMan, y la metarregresión se realizó en STATA 14.
Resultados principales
La calidad global de la evidencia fue moderada a alta, con reducciones en la confianza debido a la imprecisión y a la heterogeneidad de ciertos resultados. En total, se incluyeron 102 ensayos con 120 grupos de intervención (estudios), con 88 ensayos (que incluyeron a más de 28 000 pacientes mujeres) que proporcionaron datos sobre la abstinencia del tabaco en los últimos meses del embarazo. Las intervenciones se clasificaron como: asesoramiento psicológico, educación sanitaria, retroalimentación, incentivos, apoyo social, ejercicio y divulgación.
En comparaciones separadas, hay evidencia de alta calidad de que el asesoramiento aumentó el abandono del hábito de fumar en la última etapa del embarazo en comparación con la atención habitual (30 estudios; riesgo relativo (RR) medio 1,44; intervalo de confianza (IC) del 95%: 1,19 a 1,73) e intervenciones menos intensivas (18 estudios; RR medio 1,25; IC del 95%: 1,07 a 1,47). Hubo dudas acerca de si el asesoramiento aumentó las posibilidades de abandono del tabaquismo cuando se proporcionó como un componente de una intervención sanitaria materna más amplia o cuando se comparó un tipo de asesoramiento con otro. En los estudios que compararon el asesoramiento con la atención habitual (la comparación más grande), no quedó claro si las intervenciones evitaron la recaída del tabaquismo entre las pacientes que habían dejado de fumar espontáneamente durante los primeros meses del embarazo. Sin embargo, se observó un efecto claro en la abstinencia de fumar de cero a cinco meses después del parto (11 estudios; RR medio 1,59; IC del 95%: 1,26 a 2,01) y de 12 a 17 meses (dos estudios; RR medio 2,20; IC del 95%: 1,23 a 3,96), con un efecto límite a los seis a 11 meses (seis estudios; RR medio 1,33; IC del 95%: 1,00 a 1,77). En otras comparaciones, el efecto no estuvo claro en la mayoría de los resultados, aunque los tamaños de la muestra fueron pequeños.
La evidencia indica un efecto límite de la educación sanitaria en comparación con la atención habitual (cinco estudios; RR medio 1,59; IC del 95%: 0,99 a 2,55), pero la calidad se redujo a moderada ya que el efecto fue incierto en comparación con las intervenciones menos intensivas (cuatro estudios; RR medio 1,20; IC del 95%: 0,85 a 1,70), las intervenciones alternativas (un estudio; RR 1,88; IC del 95%: 0,19 a 18,60), o cuando se proporcionó educación sanitaria para el abandono del hábito de fumar como un componente de una intervención de salud materna más amplia.
Se encontró evidencia de que la retroalimentación aumentó el abandono del tabaquismo en comparación con la atención habitual, y junto con otras estrategias como el asesoramiento (RR medio 4,39; IC del 95%: 1,89 a 10,21), aunque la confianza en la calidad de la evidencia se redujo a moderada debido a que se basó solamente en dos estudios y, cuando se comparó la retroalimentación con las intervenciones menos intensivas, el efecto fue incierto (tres estudios; RR medio, 1,29; IC de 95%, 0,75 a 2,20).
La evidencia de alta calidad indican que las intervenciones basadas en el incentivo son efectivas en comparación con una intervención alternativa (incentivo no dependiente) (cuatro estudios; RR 2,36, IC de 95%, 1,36 a 4,09). Sin embargo, no se calcularon los efectos agrupados para las comparaciones con atención habitual ni para las intervenciones menos intensivas (heterogeneidad significativa,I2 = 93%).
La evidencia de calidad alta sugiere que el efecto no es claro en intervenciones sociales de apoyo realizadas por compañeros (seis estudios; RR medio 1,42; IC del 95%: 0,98 A 2,07), o en un único ensayo de apoyo proporcionado por las parejas; o cuando el apoyo social para el abandono del tabaquismo fue proporcionado como parte de una intervención más amplia para mejorar la salud materna.
El efecto fue poco claro en las intervenciones únicas de ejercicio en comparación con la atención habitual (RR 1,20; IC del 95%: 0,72 a 2,01) y con la divulgación del asesoramiento (RR 1,63; IC del 95%: 0,62 a 4,32).
Cabe destacar que la evidencia de alta calidad de los resultados agrupados demostraron que las pacientes que recibieron intervenciones psicosociales tuvieron una reducción del 17% en neonatos nacidos con bajo peso al nacer, un peso al nacer medio significativamente mayor (diferencia de medias [DM] 55,60 g, IC del 95%: 29,82 a 81,38 g) y una reducción del 22% en los ingresos a la unidad de cuidados intensivos neonatales. Sin embargo, no quedó clara la diferencia entre los partos prematuros y las muertes fetales. Aparentemente, las intervenciones no tuvieron efectos adversos psicológicos.
La intensidad del apoyo que recibieron las pacientes, tanto de los grupos de intervención como de comparación, aumentó con el tiempo; además, fue más probable que las intervenciones de mayor intensidad tuvieran comparaciones de mayor intensidad; esto podría explicar por qué no se observaron diferencias evidentes con el aumento en la intensidad de la intervención en los análisis de metarregresión. Entre los análisis de meta-regresión: los estudios clasificados como de ejecución "poco clara" y características iniciales desiguales fueron menos efectivos que otros estudios. No hubo diferencias evidentes entre los ensayos realizados por los investigadores (estudios de eficacia), y los realizados por personal de rutina especializado en embarazos (estudios de efectividad); sin embargo, hubo incertidumbre en la efectividad del asesoramiento en cuatro ensayos de divulgación donde el interés de la intervención estaba en un nivel organizativo. Los efectos agrupados fueron similares en las intervenciones proporcionadas por pacientes clasificadas como de nivel socioeconómico predominantemente bajo, en comparación con las otras pacientes. El efecto fue significativo en las intervenciones entre las pacientes de grupos étnicos minoritarios. Sin embargo, no fue así entre las pacientes indígenas. Hubo tamaños del efecto similares en ensayos con abstinencia del tabaquismo validada en forma bioquímica y con abstinencia autonotificada. No quedó claro si incorporar el uso de manuales de autoayuda o de apoyo telefónico mejoró la efectividad de las intervenciones.
Conclusiones de los autores
El asesoramiento y los incentivos económicos probablemente ayuden a las mujeres a dejar de fumar, mientras que la educación n salud, la valoración y el apoyo social podrían ayudar a las mujeres a dejar de fumar en las últimas etapas del embarazo, en una medida que probablemente sea importante. Las intervenciones psicosociales también podrían reducir la proporción de neonatos con bajo peso al nacer, aumentar el peso medio al nacer y reducir el número de ingresos en la UCIN. Estos hallazgos no fueron evidentes en las minorías étnicas ni en las poblaciones indígenas.
Financiación
Esta revisión Cochrane fue financiada (en parte) por el MRFF Maternal Health and Healthy Lifestyles de 2021 (2022138), la NHMRC Leadership Fellowship (GNT2025437) y la NHMRC Investigator Grant (GNT2009612).
Registro
Protocolo (1998) https://doi.org/10.1002/14651858.CD001055
Revisión original (1999) DOI: 10.1002/14651858.CD001055 (esta primera versión de la revisión no está disponible en la Biblioteca Cochrane)
Actualización de la revisión (2004) https://doi.org/10.1002/14651858.CD001055.pub2
Actualización de la revisión (2009) https://doi.org/10.1002/14651858.CD001055.pub3
Actualización de la revisión (2013) https://doi.org/10.1002/14651858.CD001055.pub4
Actualización de la revisión (2017) https://doi.org/10.1002/14651858.CD001055.pub5
La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.
Esta revisión Cochrane se creó originalmente en inglés. El equipo que ha llevado a cabo la traducción es el responsable de la precisión de la misma. La traducción de revisiones se hace de forma minuciosa y sigue procesos establecidos para garantizar un control de la calidad. No obstante, en caso de discrepancias, traducciones inexactas o inadecuadas, prevalecerá la versión original en inglés.