Administración de inmunoglobulina anti-D en el embarazo para la prevención de la aloinmunización Rh

La inyección de inmunoglobulina anti-D administrada a las mujeres Rh negativas a las 28 y 34 semanas de embarazo es efectiva para detener la formación de anticuerpos RhD después del nacimiento.

Las mujeres que son Rh negativo pueden formar anticuerpos Rh en el embarazo. Los anticuerpos, con mayor frecuencia, se forman después de las 28 semanas de embarazo. Si los anticuerpos están presentes en un embarazo posterior, pueden causar recién nacidos anémicos. Si el cuadro es severo y no tiene tratamiento, el recién nacido puede morir. Los objetivos de la inyección con anti-D son disminuir las posibilidades de que una mujer forme anticuerpos. Esta revisión encontró que una inyección de 100 ug (500 UI) de Anti-D administrada a las mujeres que son Rh negativo a las 28 y 34 semanas en su primer embarazo disminuyó las posibilidades de formación de anticuerpos Rh después del nacimiento. Una dosis menor fue ineficaz. Los costes de este tratamiento necesitan considerarse como también los costes del tratamiento para las mujeres que forman anticuerpos Rh y sus recién nacidos, y los suministros locales de anti-D disponible. Se necesita investigación adicional para encontrar el mejor momento y dosificación para las inyecciones.

Conclusiones de los autores: 

El riesgo de aloinmunización de RhD durante o inmediatamente después de un primer embarazo es cerca de 1,5%. La administración de 100 ug (500 UI) de anti-D a las 28 y 34 semanas de gestación a las mujeres en su primer embarazo puede reducir este riesgo a cerca de 0,2% sin efectos adversos hasta la fecha. Aunque tal política tiene poca probabilidad de beneficiar o mejorar el resultado del embarazo actual, menos mujeres tendrán anticuerpos RhD en su próximo embarazo.

La adopción de tal política necesitará considerar los costes de la profilaxis contra los costes de la atención a las mujeres que se han sensibilizado y sus neonatos afectados, y la adecuación local de suministro de gammaglobulina anti-D.

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Antecedentes: 

Una mujer Rh negativo puede desarrollar anticuerpos durante su primer embarazo cuando su feto es Rh positivo. Los anticuerpos se desarrollan con mayor frecuencia después de la semana 28 de gestación.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión era evaluar los efectos de la administración de inmunoglobulina prenatal anti-D a 28 semanas o más del embarazo sobre la incidencia de la aloinmunización RhD cuando se administra a las mujeres Rh negativas sin anticuerpos anti-D.

Estrategia de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group), en el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register, CENTRAL) y en bibliografías. Fecha de la última búsqueda: Agosto 2000.

Criterios de selección: 

Ensayos aleatorios en mujeres Rh negativas sin anticuerpos anti-D a las que se administró anti-D después de 28 semanas de embarazo, en comparación con ningún tratamiento o el placebo.

Obtención y análisis de los datos: 

Un revisor extrajo los datos y realizó un doble introducción de los mismos.

Resultados principales

Dos ensayos elegibles, en los que participaron más de 4 500 mujeres, compararon la profilaxis con anti-D con ningún tratamiento. Aunque los datos sugieren, cuando las mujeres reciben anti-D a 28 y 34 semanas de gestación, una incidencia reducida de la inmunización durante el embarazo (odds-ratio [OR] O,44; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,18 a 1,12), después del nacimiento de un lactante Rh positivo (OR 0,44; IC del 95%: 0,18 a 1,12) y en 12 meses después del nacimiento de un lactante Rh positivo (OR 0,44; IC del 95%: 0,19 a 1,01), ninguna de estas diferencias fueron estadísticamente significativas.

En el ensayo que usó la dosis mayor de anti-D (100 ug; 500 UI), había una reducción clara de la incidencia de la inmunización a 2-12 meses después del nacimiento en las mujeres que habían recibido Anti-D a 28 y 34 semanas (OR 0,22; IC del 95%: 0,05 a 0,88). No hubo datos disponibles para el riesgo de la aloinmunización de RhD en un embarazo posterior. No se observó ninguna diferencia en la incidencia de ictericia neonatal.

Conclusiones de los autores

El riesgo de aloinmunización de RhD durante o inmediatamente después de un primer embarazo es cerca de 1,5%. La administración de 100 ug (500 UI) de anti-D a las 28 y 34 semanas de gestación a las mujeres en su primer embarazo puede reducir este riesgo a cerca de 0,2% sin efectos adversos hasta la fecha. Aunque tal política tiene poca probabilidad de beneficiar o mejorar el resultado del embarazo actual, menos mujeres tendrán anticuerpos RhD en su próximo embarazo.

La adopción de tal política necesitará considerar los costes de la profilaxis contra los costes de la atención a las mujeres que se han sensibilizado y sus neonatos afectados, y la adecuación local de suministro de gammaglobulina anti-D.

Esta revisión debería citarse como:Crowther CALa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Dos ensayos elegibles, en los que participaron más de 4 500 mujeres, compararon la profilaxis con anti-D con ningún tratamiento. Aunque los datos sugieren, cuando las mujeres reciben anti-D a 28 y 34 semanas de gestación, una incidencia reducida de la inmunización durante el embarazo (odds-ratio [OR] O,44; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,18 a 1,12), después del nacimiento de un lactante Rh positivo (OR 0,44; IC del 95%: 0,18 a 1,12) y en 12 meses después del nacimiento de un lactante Rh positivo (OR 0,44; IC del 95%: 0,19 a 1,01), ninguna de estas diferencias fueron estadísticamente significativas.

En el ensayo que usó la dosis mayor de anti-D (100 ug; 500 UI), había una reducción clara de la incidencia de la inmunización a 2-12 meses después del nacimiento en las mujeres que habían recibido Anti-D a 28 y 34 semanas (OR 0,22; IC del 95%: 0,05 a 0,88). No hubo datos disponibles para el riesgo de la aloinmunización de RhD en un embarazo posterior. No se observó ninguna diferencia en la incidencia de ictericia neonatal.

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